Kim Jong-un y Donald Trump en la cumbre de Singapur el 12 de junio de 2018 (Reuters)
Kim Jong-un y Donald Trump en la cumbre de Singapur el 12 de junio de 2018 (Reuters)

Doce meses después de su explosivo debut en el escenario diplomático más grande del mundo, Donald Trump regresa a la Asamblea General de la ONU el lunes para pregonar un cambio en sus relaciones con Kim Jong-un, su enemigo número uno del año pasado.

Pero mientras las relaciones con Kim han mejorado drasticamente, los líderes que asistirán a la reunión anual en la sede de la ONU en Nueva York escucharán cómo otro de los adversarios de Trump, el iraní Hassan Rohani, permanece fuera del alcance del presidente estadounidense.

Después de llegar a su ciudad natal el domingo, Trump tiene un apretado calendario en los próximos días, comenzando con un discurso sobre el comercio mundial de drogas el lunes.

Además de su alocución ante la Asamblea General del martes, Trump prevé una serie de reuniones bilaterales con aliados como el presidente francés Emmanuel Macron, la británica Theresa May y el japonés Shinzo Abe, con quien ya se reunió el domingo por la noche.

Uno de los encuentros más esperados será el que mantendrá el lunes con su homólogo surcoreano Moon Jae-in, quien le informará sobre la cumbre intercoreana de la semana pasada con Kim en Pyongyang.

El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, posan para fotografías en la cima del Monte Paektu, Corea del Norte, el 20 de septiembre de 2018 (Reuters)
El presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, posan para fotografías en la cima del Monte Paektu, Corea del Norte, el 20 de septiembre de 2018 (Reuters)

En su precedente discurso de 41 minutos ante la Asamblea General en 2017, el presidente de los Estados Unidos dejó en claro que quería desandar el camino emprendido en el último medio siglo con un mayor peso de las instituciones globales para volver a la primacía del Estado-nación.

Aquel enemigo

El hombre contra el que estaban dirigidas sus invectivas de entonces no estaba presente en Nueva York.

Meses de crecientes tensiones por los avances en el programa nuclear de Corea del Norte condujeron a que Trump advirtiera a Kim que su país sería "totalmente destruido" si los Estados Unidos o sus aliados eran atacados.

Su colorida descripción de Kim como "hombre cohete" en una "misión suicida" desencadenó una airada respuesta del dirigente norcoreano, que acusó al magnate republicano de ser un "trastornado mental".

Esta vez, sin embargo, mientras Kim volverá a estar ausente de Nueva York, los observadores buscarán indicios de una segunda cumbre entre ambos líderes desde su histórica reunión en Singapur en junio último.

Aunque ha expresado algunas decepciones en los últimos meses respecto a la marcha de las negociaciones con sus interlocutores asiáticos, el secretario de Estado, Mike Pompeo, ha afirmado que los esfuerzos para persuadir a Pyongyang de que su país debe proceder a una desnuclearización están avanzando.

¿Reunión con Rohani?

"Esperamos que podamos lograr este resultado para bien del mundo", dijo a Fox News Pompeo, que ha visitado Pyongyang en tres ocasiones.

El secretario de Estado presidirá una reunión del Consejo de Seguridad el jueves en la que informará a los miembros del organismo sobre cómo el Gobierno de Trump puede persuadir a Pyongyang de que renuncie a las armas nucleares.

También defenderá el uso de las sanciones por parte de la administración Trump para forzar el cambio, una actitud que ha castigado a compañías chinas y rusas que hacían negocios en Corea del Norte.

Aunque Trump baje decibeles a la retórica contra Kim, parece haber pocas posibilidades de que haga lo mismo con Rohani.

Hasan Rohani, presidente de Irán (AFP)
Hasan Rohani, presidente de Irán (AFP)

Este año, los Estados Unidos molestaron a muchos de sus aliados en Europa al retirarse de un acuerdo negociado en conjunto en 2015 que levantó las sanciones contra Teherán a cambio de concesiones iraníes en su programa nuclear.

En sentido contrario, Arabia Saudita y otros países de Medio Oriente han felicitado a Trump por su postura intransigente ante Teherán.

Varios de los principales lugartenientes del presidente estarán presentes el miércoles en una reunión presentada como una "cumbre contra el Irán nuclear", que contará con oradores árabes.

Rohani anunció una conferencia de prensa simultánea.

Si bien la Casa Blanca no ha cerrado por completo la puerta a una reunión de Trump con el líder de la república islámica, en una columna publicada este fin de semana en The Washington Post, comentó que la oferta de conversaciones formulada por Trump no era "genuina" y contenía una lista de "precondiciones abiertamente insultantes".

(Con información de AFP)

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