Un simple test de ADN hecho con la saliva propia sirve para conocer cuáles son nuestras verdaderas raíces. Nuestros antepasados. Y, según explican quienes lo proponen, podría ser útil para cambiar los preconceptos raciales y nacionalistas que muchas veces surgen como rezos dictados desde el cielo.

"¿Te atreverías a preguntarte quién eres en realidad?", propone el test hecho a decenas de participantes de un video que se viralizó en las últimas horas y que fue producido por una aerolínea de bajo costo. Durante la grabación, las personas son entrevistadas y se les consulta sobre sus orígenes, pero fundamentalmente acerca de los pueblos con los que no simpatiza.

Los entrevistadores con el participante de Islandia (Facebook)
Los entrevistadores con el participante de Islandia (Facebook)

"Estoy orgulloso de ser inglés, mi familia ha servido y defendido a este país. Hemos ido a la guerra por este país", explica Jay, inglés, y agrega: "Creo que somos la mejor nación en el mundo". Al consultársele sobre cuál "no le gusta particularmente" replica: "Alemania. Sí, no soy fan de los alemanes". Otra participante, de origen kurdo, muestra cómo son las tradicionales bodas en su región y responde con sinceridad a la misma pregunta: "Una parte de mí es como que odia al pueblo turco… ¡no a la gente! ¡Al Gobierno!".

La joven kurda que descubrió que en su ADN había huellas de un antepasado turco (Facebook)
La joven kurda que descubrió que en su ADN había huellas de un antepasado turco (Facebook)
La participante francesa se conmovió y señaló que este “viaje por el ADN” debería ser obligatorio para terminar con el racismo (Facebook)
La participante francesa se conmovió y señaló que este “viaje por el ADN” debería ser obligatorio para terminar con el racismo (Facebook)

El intercambio se produce con un cubano, con un islandés, con un joven de Bangladesh, otra mujer de Francia. Todos exponen sus prejuicios y se sienten completamente seguros de sus raíces. Y es allí cuando se plantea la encrucijada: "¿Cómo te sentirías si hicieras un viaje basado en tu propio ADN?", comenta uno de los moderadores.

Otro de los organizadores toma la palabra y dice: "¿Sabes cómo funciona el ADN? La mitad proviene de tu madre y la otra mitad de tu padre. Así tienes un 50% de cada uno y cada uno de ellos tienen un 50% de sus padres y así sucesivamente. Todos esos trocitos de tus antepasados van pasando hasta hacerte a ti. Hacen que seas tú".

Jay, el participante inglés que no simpatizaba con los alemanes descubrió que un 5 por ciento de su información genética es de ese país (Facebook)
Jay, el participante inglés que no simpatizaba con los alemanes descubrió que un 5 por ciento de su información genética es de ese país (Facebook)
Todos los voluntarios se sometieron al test de ADN para conocer cómo está conformado su ADN (Facebook)
Todos los voluntarios se sometieron al test de ADN para conocer cómo está conformado su ADN (Facebook)
El cubano descubrió que en sus venas corre sangre de Europa del Este (Facebook)
El cubano descubrió que en sus venas corre sangre de Europa del Este (Facebook)
El video tuvo millones de reproducciones en diferentes plataformas sociales (Facebook)
El video tuvo millones de reproducciones en diferentes plataformas sociales (Facebook)
“Primos”. La joven kurda y el iraquí comparten antepasados y lo descubrieron durante su participación en el comercial (Facebook)
“Primos”. La joven kurda y el iraquí comparten antepasados y lo descubrieron durante su participación en el comercial (Facebook)

En ese momento les proponen escupir en un tubo de ensayo para depositar la suficiente saliva como para poder analizar la información genética. "Tu historia está en ese tubo". Dos semanas después, vuelven a citarlos para revelarles los resultados de los análisis. Jay es el primero al que se lo muestran: "Gran Bretaña, 30 por ciento, 5 por ciento… alemán". Lo mismo ocurrió con la joven kurda que se sorprendió al saber que poseía genes turcos en sus antepasados. "¿Europa del Este? ¿En serio?", es la consulta del cubano, entre risas.

"De algún modo, todos podríamos ser primos, en el sentido amplio de la palabra", explica el experto cuyo nombre no se conoce y sorprende: "Pero en un sentido más concreto, tú tienes un primo en esta sala", le comenta a la joven kurda que se conmueve con el anuncio. "Date vuelta y adivina quién es". Es allí cuando llaman a un joven iraquí. "¿Waj? ¿Por qué no vienes y conoces a tu prima?".

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