El incidente se produjo este fin de semana en la reserva de Le Bonheur, situada en la provincia del Cabo Occidental, en el suroeste del país.

Según la Policía, que ha abierto una investigación sobre el suceso, el cadáver del guía fue encontrado por sus compañeros, algunos de los cuales tuvieron que recibir tratamiento psicológico.

Después de la muerte, los dueños de la reserva suspendieron las visitas a las balsas de cocodrilos, que no se reanudarán hasta dentro de algunos días.

Este complejo alberga más de mil cocodrilos y ofrece a sus visitantes la posibilidad de ver a los reptiles a través de un cristal desde debajo del agua o bucear dentro de una jaula alrededor de estos animales.
El centro organiza también bodas, conferencias y fiestas para niños en sus instalaciones.

(Con información de EFE)