
Acosado por los recurrentes escándalos de corrupción protagonizados por dirigentes del gobierno y del Partido Comunista Chino (PCC) que se filtraban a la prensa internacional, el presidente Xi Jinping lanzó en 2012 una "guerra contra la corrupción". Prometió que caerían por igual "tigres y moscas", es decir, tanto altos dirigentes del Comité Central del partido y del régimen, como oficiales menores.
Un informe presentado esta semana por al ONG Human Rights Watch (HRW) asegura que desde entonces fueron castigados 140 "tigres" y miles de "moscas". Pero esos castigos no corrieron por cuenta de la justicia convencional. El Comité Central de Inspecciones Disciplinarias (CCID) del PCC, que lleva adelante la campaña, creó un sistema inspirado en el medioevo, el Shuanggui.
Este régimen especial habilita al CCID a citar, interrogar y apresar por tiempo indefinido a cualquiera de los 88 millones de miembros del partido. Los interrogatorios, que según HRW incluyen las formas de tortura más atroces y variadas, buscan un único objetivo: la confesión. Sólo entonces el CCID envía a las manzanas podridas a la justicia ordinaria, que procede a condenar con las evidencias recogidas mediante el Shuanggui.
"El sistema no sólo facilita los abusos sobre los derechos humanos. Depende de ellos", asegura el informe de la ONG.
Los acusados son a menudo secuestrados y pasan un tiempo desaparecidos. Sus familias no reciben ningún tipo de respuesta de las autoridades en ese período. Suelen ser alojados en celdas de confinamiento situadas en campos de entrenamiento del PCC. Obviamente, mientras duran los interrogatorios no tienen ningún derecho a la defensa.
Algunos ex funcionarios que pasaron por el Shuanggui contaron a HRW que sufrían todo tipo de vejámenes. Recibían golpizas, no los dejaban dormir por semanas y los hacían permanecer días enteros parados o en posiciones incómodas. El objetivo era hacer colapsar sus mentes a fin de que confiesen cualquier delito de corrupción.
Esas declaraciones, que no tendrían ningún valor en cualquier sistema judicial moderno, eran luego tomadas como prueba cuando pasaban a la justicia ordinaria. Algunos contaron que si intentaban retractarse o argumentar que sólo habían dicho esas cosas para salvarse de la tortura, los fiscales y jueces los amenazaban con regresarlos al Shuanggui.
LEA MÁS:
China: la conversación de Taiwán con Donald Trump "no puede cambiar" el marco de las relaciones
Colapsó la plataforma de una central eléctrica en construcción en China: al menos 67 muertos
Últimas Noticias
El Gobierno celebró la aprobación del Senado sobre el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea
La Cámara Alta sancionó el entendimiento entre los dos bloques que llevaban 26 años de negociación. La iniciativa se sancionó con 69 votos a favor y 3 en contra

Alerta por una posible epidemia de sarampión en Bogotá tras confirmación del primer caso en la ciudad: “Ya justifica la activación inmediata”
Expertas consultadas por Infobae Colombia admiten que la protección de rebaño es fundamental para evitar brotes, aunque advierten que la circulación del virus podría afectar principalmente a personas sin esquema completo de inmunización

Campaña escolar: Estos son los tres útiles que los vendedores consideran esenciales
La campaña de útiles exportó productos con por un menor valor total y solo redujo en 1% las unidades que trajeron. Pero en tres exactos, esta vez se venden más

Este fue el error en la distribución de boletas que habría originado la pelea entre hinchas del Nacional en El Campín
Los altercados en las tribunas se habrían desencadenado por fallas en la entrega de entradas, lo que provocó que algunos seguidores se desplazaran fuera de su sector y generara un conflicto interno



