Amparo Dávila, la escritora mexicana que vivió una infancia rodeada de miedos y muertes

Actualmente la escritora es reconocida por formar parte de la importante Generación de medio siglo por la excelente calidad literaria de sus textos

El día en que la escritora zacatena Amparo Dávila ofreció una plática en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, como parte del ciclo Mujeres de Letras organizado por el INBA.  (FOTO: DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO.COM)
El día en que la escritora zacatena Amparo Dávila ofreció una plática en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, como parte del ciclo Mujeres de Letras organizado por el INBA. (FOTO: DIEGO SIMÓN SÁNCHEZ /CUARTOSCURO.COM)

La literatura mexicana está llena de talentosas escritoras que a través de su pluma, lograron cautivar a más de una persona con el retrato de sus vivencias, experiencias y pensamientos.

Amparo Dávila es sin duda una de esas mujeres. Actualmente es considerada como una de las cuentistas más destacadas de la segunda mitad del siglo XX, pues logró conquistar a las y los mexicanos a través de sus textos que plasmaban parte de su vida.

Según palabras de la autora, ella no creía en “la literatura hecha a base de inteligencia o la sola imaginación, yo creo en la literatura vivencial, ya que esto, la vivencia, es lo que comunica a la obra la clara sensación de lo conocido, de lo ya vivido, lo que hace que la obra perdure en la memoria y en el sentimiento”.

Nació el 21 de febrero de 1928 en un pueblo minero de Zacatecas llamado Pinos. Desde muy pequeña tuvo que lidiar con la muerte de sus tres hermanos. El primero nació muerto, el segundo murió de meningitis y el tercero por un accidente durante su infancia, lo que provocó que creciera como hija única.

Le gustaba la soledad desde muy niña, ya que siempre prefirió pasar sus ratos libres aislada en el campo. Creció y estudió en San Luis Potosí, donde comenzó a tener sus primeros acercamientos a la lectura gracias a la biblioteca de su papá. Regularmente visitaba ese lugar en busca de títulos que llamaran su atención.

En 1950 publicó su primer libro Salmos bajo la luna, fue así como poco a poco se fue acercando a la poesía y el cuento. Es una de las escritoras que conforman a la llamada Generación de medio siglo. El contenido de sus obras se caracterizan por la aparición constante de seres extraños y perturbadores, historias de terror llenas de fantasía que expresaban el temor que vivió de niña a la muerte y el peligro (dos temas que siempre estuvieron presentes en sus obras).

Fue secretaria del escritor mexicano Alfonso Reyes de 1956 a 1958.
Fue secretaria del escritor mexicano Alfonso Reyes de 1956 a 1958.

En 1954 publicó Perfil de soledades y Meditaciones a la orilla del sueño. Tiempo después, Amparo decidió mudarse a la Ciudad de México para comenzar sus estudios universitarios. Cuando llegó a la capital tuvo muchas amistades que la ayudaron a ver su talento como escritora, entre ellos se encontraba el destacado escritor mexicano Alfonso Reyes, de quien sería secretaria desde 1956 a 1958.

En 1966 comenzó a formar parte del Centro Mexicano de Escritores, institución que más adelante le otorgó una beca por su talento como escritora. Es considerada como una autora con pensamientos feministas, esto debido a que en sus textos expone constantemente el papel “caótico” que viven las mujeres y como a veces por las condiciones sociales es imposible escapar del dolor, la muerte e incluso la locura.

En 1959 publicó su libro de cuentos Tiempo destrozado, más tarde en 1964 saldría su quinta publicación titulada Música concreta. Fue hasta 1977 cuando escribió uno de sus libros más importantes: Árboles petrificados, se trataba de una compilación de doce relatos que lograron causar impacto en la sociedad y literatura mexicana, pues más adelante este texto le haría ganar el premio Xavier Villaurrutia.

La calidad de sus escritos y la forma en la que mezclaba lo fantástico con lo real y lo tenebroso llegaron a impresionar al importante escritor argentino Julio Cortázar, con quien más adelante mantendría una larga amistad.

Finalmente, Amparo Dávila falleció a los noventa y dos años en la Ciudad de México el 18 de abril de 2020.

Su texto Árboles Petrificados le hicieron ganar el premio premio Xavier Villaurrutia. (Foto: B¿Nitro/Press/Lilia)
Su texto Árboles Petrificados le hicieron ganar el premio premio Xavier Villaurrutia. (Foto: B¿Nitro/Press/Lilia)

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