El padre Francisco Javier Bautista Ávalos fue declarado culpable del asesinato de Leonardo Avendaño

El joven desapareció el 11 de junio de 2019 y su cuerpo fue hallado un día después

Un juez de la Ciudad de México declaró culpable al padre Francisco por el asesinato del seminarista Leonardo Avendaño (Foto: Twitter)
Un juez de la Ciudad de México declaró culpable al padre Francisco por el asesinato del seminarista Leonardo Avendaño (Foto: Twitter)

Tras una audiencia realizada este martes en el Reclusorio Oriente, un juez de la Ciudad de México declaró culpable al padre Francisco Javier Bautista Ávalos, por el asesinato del seminarista Leonardo Avendaño.

Foro TV reportó la culpabilidad del religioso este martes y agregó que en un par de días, el próximo jueves 8 de abril, se dará a conocer la condena que recibirá Bautista Ávalos por parte de las autoridades.

El hermano de Leonardo le dijo al diario El Universal que durante la audiencia se determinó que el sacerdote estuvo con el joven Avendaño en la Iglesia Cristo Salvador, dentro de la alcaldía Tlalpan, el día que desapareció. Este descubrimiento se pudo hacer debido a que se tiene un registro de la ubicación del padre, gracias a la geolocalización de su teléfono celular.

Pruebas evidencian que el sacerdote estuvo con el joven Avendaño en la Iglesia Cristo Salvador el día que desapareció (Foto: Especial)
Pruebas evidencian que el sacerdote estuvo con el joven Avendaño en la Iglesia Cristo Salvador el día que desapareció (Foto: Especial)

El inicio del fin

Fue a principios de diciembre que se inició el juicio contra el clérigo, acusado del homicidio del estudiante Hugo Leonardo Avendaño, quien según las autoridades, fue asesinado en junio de 2019.

La familia de la víctima indicó que el jueves 3 de diciembre se realizó la primera audiencia ante el tribunal de enjuiciamiento en el Reclusorio Oriente, donde ya se encontraba apresado Francisco Bautista Ávalos.

Durante este periodo la Fiscalía y la defensa del imputado presentaron los datos de prueba recabados que serán analizados. En la primera audiencia sólo se presentó el primo de Hugo Leonardo para dar su testimonio en calidad de testigo. Cabe recordar que el 2019, el padre Francisco Javier, encargado de la Iglesia Cristo Salvador, fue acusado del homicidio del joven, lo que generó la molestia de la comunidad.

A principios de diciembre que se inició el juicio contra el clérigo (Foto: Especial)
A principios de diciembre que se inició el juicio contra el clérigo (Foto: Especial)

Hugo Leonardo era estudiante de posgrado en la Universidad Intercontinental y diácono de la parroquia, hasta que su cuerpo fue encontrado en un paraje de la calle Eucalipto esquina camino a la Marina, Colonia Héroes de 1910. De acuerdo con los informes periciales, la víctima murió de asfixia.

La Procuraduría Capitalina detuvo a Francisco el miércoles 19 de junio de 2019, con una orden de aprehensión. La agencia de investigación lo siguió por cuatro días.

Anteriormente, las autoridades habían señalado como sospechoso al sacerdote, con quien presuntamente el joven de 29 años había acordado reunirse el día en que desapareció.

Incluso fue el padre Francisco Javier quien reportó la desaparición de Avendaño a sus familiares. Tras analizar el teléfono celular de la víctima se confirmó que el último mensaje que envió fue al religioso que decía: “Ya estoy aquí”.

El muchacho, recién graduado de la maestría en la UIC, quería ser seminarista (Foto: Facebook @Leonardo Avendaño)
El muchacho, recién graduado de la maestría en la UIC, quería ser seminarista (Foto: Facebook @Leonardo Avendaño)

Durante la misa de Leonardo, el sacerdote detenido declaró ante los medios de comunicación que la comunidad se encontraba muy conmovida por lo sucedido. Luego de un año cinco meses de lo sucedido, El Universal recorrió las inmediaciones de la iglesia Cristo Salvador, lugar donde Hugo acudía a ayudar a las personas.

Al lado de la parroquia se encuentra la casa donde anteriormente habitaban el padre Francisco, sus familiares y Leonardo, quien según familiares, llegó a habitar ahí.

De acuerdo con el diario, después de este tiempo, algunos vecinos y comerciantes de este recinto religioso desconocen lo que ocurrió con el padre. Los que tienen conocimiento de los hechos, recuerdan al sacerdote como un hombre bueno.

No obstante, otros señalaron que dejaron de ir a la iglesia cuando “empezó a pasar ese asunto”. Un vecino aceptó que cuando se detuvo al padre Javier, la comunidad no creía lo que había pasado.

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