“Es un caso nada más”: AMLO habló sobre la doctora que presentó graves reacciones secundarias por la vacuna COVID-19 de Pfizer

“Tuvo un problema con la aplicación de la vacuna, se le está atendiendo. Es un caso especial, por una alergia”, dijo el presidente de México

(Foto: Cortesía Presidencia)
(Foto: Cortesía Presidencia)

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, habló este lunes en su conferencia de prensa sobre el caso de la doctora de Coahuila que sufrió efectos adversos graves, luego de recibir la vacuna contra el Covid-19 de los laboratorios Pfizer/BioNTech.

“Tuvo un problema con la aplicación de la vacuna, se le está atendiendo. Es un caso especial, por una alergia, de acuerdo a lo que sostienen los médicos”. Doce horas después de ser vacunada, la médico internista Karla Cecilia de 37 años, comenzó a tener convulsiones y parálisis en brazos y piernas.

Las primeras versiones hablaron de que el padecimiento desarrollado por la doctora a partir de que se le aplicó la vacuna era mielitis transversa. Esto es una inflamación de la médula espinal que se presentó también en al menos dos voluntarios de la vacuna contra el virus SARS-CoV-2 desarrollada por AstraZeneca y que detuvo la Fase III de ensayos en septiembre del 2020. Más adelante, la Secretaría de Salud (SS) informó que se trataba de un padecimiento similar llamado encefalomielitis, esto es una inflamación tanto del cerebro como de la mielina (sustancia que recubre y protege los nervios).

La SS no ha confirmado que la encefalomielitis sufrida por la médico internista, que actualmente se encuentra hospitalizada y bajo tratamiento en la Unidad Médica de Alta Especialidad no. 25 de Monterrey, esté relacionada directamente con la vacuna contra la COVID-19. Sin embargo, hoy López Obrador confirmó que “Lo sabe Pfizer. El equipo médico del gobierno está atendiendo el caso”.

La mielitis transversa detectada en dos voluntarios durante los ensayos de AstraZeneca fue atribuida a casos previos de esclerosis múltiple pre-existente en los pacientes. Este tipo de padecimientos pueden ser causados por una variedad de condiciones previas, como infecciones virales fuertes, o esclerosis.

En el caso de la doctora Karla Cecilia, la SS dió a conocer que ella es alérgica a un medicamento llamado Trimethprim, un antibiótico usado comúnmente para infecciones en las vías urinarias. Sin embargo, no confirmó que esta fuera la causante de los efectos adversos sufridos por la médico.

El presidente mexicano enfatizó que se trata de “1 caso nada más, de cerca de 40 mil” doctores y doctoras que ya han sido vacunados en contra del virus SARS-CoV-2. De hecho, de confirmarse que la vacuna contra la COVID-19 fue el causante de la encefalomielitis que aqueja a la doctora Karla Cecilia, sería el primer caso de un padecimiento de este tipo relacionado al fármaco desarrollado por las farmacéuticas Pfizer/BioNTech.

A raíz del inicio de los tratos comerciales de dichos laboratorios estadounidenses con el gobierno de Canadá para la venta de la vacuna, Pfizer liberó un documento donde describe los efectos adversos registrados por su vacuna.

REUTERS / Daniel Becerril
REUTERS / Daniel Becerril

Durante los ensayos de la Fase III de la vacuna de Pfizer/BioNTech, han habido muy pocas reacciones adversas graves. En esta etapa de los ensayos clínicos, se hicieron pruebas en 44,000 voluntarios. En sólo 2.1% de los casos hubo alguna reacción adversa considerada como severa. La reacción que más resaltó en ese sentido, fue el dolor muscular (nuevo o que haya aumentado) con un 2.2% de los casos severos después de la segunda dosis de la vacuna.

Un caso severo, según los parámetros de la Fase III del estudio de Pfizer/BioNTech, es aquel que provoca una interrupción en las actividades diarias, no necesariamente hospitalización o intervención médica.

Las únicas ocasiones en las que fue necesaria alguna intervención médica durante dichos ensayos, fueron algunos casos severos de vómito y diarreas. Sin embargo, sólo hubo una ocurrencia del 0.2% de estos eventos.

En realidad, los efectos adversos más comunes por la vacuna de Pfizer/BioNTech contra la COVID-19 fueron dolor en el lugar de la inyección (84.1%), fatiga (62.9%), dolor de cabeza (55.1%), dolor muscular (38.3%), resfriados (31.9%), dolor en articulaciones (23.6%) y fiebre (14.2%). La mayoría de las reacciones adversas fueron moderadas y desaparecieron con el tiempo.

REUTERS/Daniel Becerril
REUTERS/Daniel Becerril

Ninguna de las reacciones adversas fue compatible con encefalomielitis ni mielitis transversa. Por otro lado, sí se presentaron algunos casos no severos de linfadenopatías, que comúnmente se presentan como inflamación de los ganglios linfáticos ubicados en el cuello. Aunque el estudio resalta que no hay suficiente evidencia para afirmar que estas reacciones están relacionadas a la vacuna que desarrolló contra la COVID-19.

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