Los partidos más recordados de México en los Mundiales: victorias épicas y derrotas que duelen

La Selección Mexicana ha vivido momentos de gloria y desilusión en las Copas del Mundo, forjando una historia marcada por victorias inolvidables y eliminaciones que dejaron huella en generaciones de aficionados

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Soccer Football - International Friendly - Panama v Mexico - Estadio Rommel Fernandez Gutierrez, Panama City, Panama - January 22, 2026 Mexico players pose for a team group photo before the match REUTERS/Aris Martinez
La Selección mexicana ha pasado por momentos memorables tanto buenos, como malos. (REUTERS/Aris Martinez)

La historia de la Selección Mexicana en las Copas del Mundo es una montaña rusa de emociones que ha marcado la identidad de todo un país.

Desde la gloria absoluta ante potencias globales hasta las caídas más dolorosas en instancias decisivas, el camino del Tri está pavimentado con momentos inolvidables.

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A continuación, repasamos los partidos que definieron el destino de México en la máxima fiesta del fútbol.

Las victorias históricas que el hincha mexicano todavía recuerda

El romance de México con los Mundiales alcanzó su punto más alto cuando el país se convirtió en el epicentro del fútbol global.

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En México 1970, la afición local fue testigo de una de las exhibiciones más dominantes del Tri: un contundente 4-0 sobre El Salvador.

Pintura acuarela de un equipo de fútbol masculino y un niño formados en fila, todos con camisetas verdes y pantalones cortos blancos sobre un campo verde.
En el Mundial México 70 fue la primera vez que el Tricolor jugó unos cuartos de final (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aquella tarde en el Estadio Azteca no solo desató la euforia colectiva, sino que consolidó la confianza de una generación que demostró que el fútbol mexicano estaba listo para competir.

Dieciséis años más tarde, en el Mundial de 1986, el enfrentamiento contra Bulgaria en los octavos de final se convirtió en una gesta épica; con una tijera espectacular de Manuel Negrete y un gol de Raúl Servín, México firmó un triunfo memorable para avanzar a cuartos de final.

Manuel Negrete
Manuel Negrete (Foto: Twitter@ferbelaunzaran)

A estas hazañas en casa se suman dos actuaciones icónicas en suelo extranjero que paralizaron al país.

La primera ocurrió en Francia 1998, cuando México perdía 2-0 contra la poderosa selección de Holanda; en una demostración pura de garra, el Tri logró un épico empate 2-2 en los últimos minutos con un agónico gol de Luis Hernández que se festejó como un triunfo y permitió a México cerrar la fase de grupos como líder de su sector.

(Foto: Especial)
(Foto: Especial)

La segunda, y quizás la más grande de la era moderna, se dio en Rusia 2018: con un planteamiento táctico perfecto y un contragolpe fulminante de Hirving “Chucky” Lozano, México derrotó 1-0 a Alemania, la entonces campeona del mundo, logrando una victoria histórica que provocó un simbólico “sismo” en la capital mexicana por los festejos.

Foto de archivo del futbolista mexicano Hirving Lozano celebrando con Jesus Gallardo tras marcarle a Alemania en el Mundial de Rusia 2018. 
Jun 17, 2018  
REUTERS/Christian Hartmann
Foto de archivo del futbolista mexicano Hirving Lozano celebrando con Jesus Gallardo tras marcarle a Alemania en el Mundial de Rusia 2018. Jun 17, 2018 REUTERS/Christian Hartmann

Las eliminaciones que más dolieron y lo que dejaron para el futuro

Sin embargo, la grandeza futbolística también se moldea a través del sufrimiento, y México conoce bien el peso de las derrotas desgarradoras.

Quizás ninguna herida sea tan profunda como la eliminación sufrida ante Alemania Federal en los cuartos de final de México 1986, donde jugar en el colosal Estadio Azteca generaba la ilusión de alcanzar las semifinales por primera vez, pero el destino dictó una realidad diferente.

Tras un empate sin goles, el Tri cayó en la tanda de penales y dejó al país sumido en una enorme desilusión.

Jesús Díaz - Mexico vs. Alemania
La última vez que México llegó a los cuartos de final de un mundial - crédito EFE

Fuera de nuestras fronteras, existen otros dos episodios dolorosos que se convirtieron en traumas nacionales en la ronda de octavos de final.

En Alemania 2006, México jugó uno de sus mejores partidos mundialistas frente a Argentina, pero un golazo inatajable de Maxi Rodríguez en los tiempos extras sepultó las ilusiones del Tri.

Para muchos mexicanos fue la derrota más dolorsa en la historia de los mundiales. AFP PHOTO / ODD ANDERSENzzzz
Para muchos mexicanos fue la derrota más dolorsa en la historia de los mundiales. AFP PHOTO / ODD ANDERSENzzzz

Ocho años después, en Brasil 2014, la tragedia se repitió contra Holanda; tras ir ganando la mayor parte del encuentro con un gol de Giovani dos Santos, el equipo europeo empató en los minutos finales y selló la eliminación con un polémico penal sobre Arjen Robben que dio origen al eterno lamento del “No era penal”.

(Foto: Reuters)
(Foto: Reuters)

Estas dolorosas eliminaciones no pasaron en vano. Más allá del llanto y la frustración colectiva, cada tropiezo dejó lecciones importantes para el futuro del balompié azteca, forzando a replantear la preparación mental de los jugadores y la necesidad de un mayor roce internacional.

Las cicatrices mundialistas del Tri no son solo un símbolo de derrota, sino también el combustible que mantiene viva la obsesión de la afición por conquistar, finalmente, el escenario internacional.

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