“Te vas de la mano de Dios”: el emotivo homenaje a Maradona en el Estadio Azteca

Diego Armando Maradona murió el miércoles 25 de noviembre a causa de un paro cardiorrespiratorio

Diego Armando Maradona murió el miércoles 25 de noviembre a causa de un paro cardiorrespiratorio (@futboltrotters)
Diego Armando Maradona murió el miércoles 25 de noviembre a causa de un paro cardiorrespiratorio (@futboltrotters)

Si en Nápoles fue donde se consolidó como figura a nivel de clubes, entonces el Mundial de México 86 fue donde alcanzó la máxima gloria a nivel futbolístico e individual: la copa para su selección nacional.

Diego Armando Maradona murió el miércoles 25 de noviembre a causa de un paro cardiorrespiratorio. Estaba en su casa de San Andrés en la zona de Nordelta, en la provincia de Buenos Aires, Argentina.

Los grandes momentos de Maradona en México. (Infogafía: Jovani Pérez Silva/Infobae)
Los grandes momentos de Maradona en México. (Infogafía: Jovani Pérez Silva/Infobae)

El Diez se descompensó y sufrió un paro cardíaco, pero no resistió y tampoco pudo ser reanimado por las nueve ambulancias que llegaron a asistirlo.

El pasado miércoles 11 de noviembre abandonó el hospital Olivos tras ser operado el martes 3 para la extracción de un hematoma subdural. A partir de ahí siguió con la rehabilitación en una casa alquilada en San Andrés, que estaba especialmente adaptada para que pudiera continuar con su tratamiento por su adicción al alcohol.

A modo de homenaje, mexicanos colocaron sobre el césped del Coloso de Santa Úrsula una corona de flores, exactamente frente al arco donde marcó uno de sus goles más famosos y polémicos acompañada de una frase estremecedora: “Te vas de la mano de Dios”.

Mundial de México

Reuters/Juha Tamminen/File Photo
Reuters/Juha Tamminen/File Photo

22 de junio de 1986. Diego Maradona se despertó ese día más temprano que de costumbre: “Se quedó boludeando un rato, compartía el cuarto con Pasculli. En un momento dijo: ‘Tengo unas ganas de comerme un sánguche de mortadela’. Y nosotros teníamos mortadela, eh, habíamos llevado mucha comida de Argentina”, contó en su libro El partido Roberto Mariani, quien era parte del cuerpo técnico de Carlos Bilardo, ex técnico de la albiceleste.

A horas de pisar el césped del Estadio Azteca y anotar los dos goles más famosos de su carrera, de componer en un mismo partido su obra más trascendente y marcar su gol más deshonroso (que en estos tiempos el VAR nunca hubiera permitido), Maradona tenía antojo de un “sánguche” de mortadela.

Ese año México se convertía en el primer país en ser anfitrión de dos mundiales.

Aquella selección Argentina llegó a México en medio de la incredulidad y con un “golpe de estado” fallido del gobierno del entonces presidente del país, Raúl Alfonsín, quien quería quitar a Bilardo como seleccionador por los malos resultados en los partidos de preparación.

REUTERS/Gary Hershorn
REUTERS/Gary Hershorn

Antes del primer entrenamiento en el sitio de concentración elegido, las canchas del Club América (en Coapa), el equipo hizo un juramento: “Somos los primeros en llegar y seremos los últimos en irnos”.

Luego hubo una reunión en la que los jugadores “se sacaron los trapos al sol” y a partir de ahí hubo armonía y unión como nunca antes.

En el partido debut, Argentina venció a Corea del Sur por 3-1 y Maradona recibió 11 faltas. Luego empató 1-1 ante Italia y ‘El Diego’ anotó. Posteriormente fue triunfo por 2-0 contra Bulgaria y se clasificó a los octavos de final como primero del grupo. En esta ronda le ganó por 1-0 a Uruguay en un partido en el que ambas selecciones se midieron en un Mundial luego de 56 años.

El siguiente rival fue Inglaterra y Argentina le ganó a Inglaterra por 2-1.

Diego Maradona - Footballer - 1986 Argentine Soccer Star Diego Armando Maradona
Diego Maradona - Footballer - 1986 Argentine Soccer Star Diego Armando Maradona

Ya pasaron 34 años de aquel triunfo histórico, de “la Mano de Dios” y del “gol del siglo”. De aquella contienda deportiva que tuvo un añadido especial de carga emocional para los argentinos: la guerra de las Malvinas, desarrollada tan solo cuatro años antes.

Si bien nosotros decíamos antes del partido que el fútbol no tenía nada que ver con esa guerra, sabíamos que a muchos argentinos los habían matado allá como pajaritos. Y esto, por supuesto, era una revancha”, llegó a contar el 10 a Infobae.

Él mismo resumió en su último cumpleaños aquella histórica tarde en la Ciudad de México con una frase: “El momento más sublime de mi carrera”.

Ni siquiera Lionel Messi y su generación, ni las generaciones anteriores, han podido emular lo hecho por Maradona y una selección albiceleste que desde entonces llegó al olimpo del deporte rey.

El triunfo ante Inglaterra fue la cereza del postre para Argentina, que en semifinales derrotó por 2-0 a Bélgica con dos golazos de Maradona. Anímicamente, la Albiceleste era invencible y futbolísticamente estaba lista para alzar su segunda Copa del Mundo.

El 29 de junio de 1986 se jugó la final. Alemania era el rival y el estadio Azteca, el escenario. Argentina se puso arriba 2-0, pero en cuestión de seis minutos, entre el 74 y el 80, los germanos empataron 2-2 con dos tantos de cabeza.

Hasta los mexicanos se nos volvieron en contra, cantaron los goles de los alemanes. Los latinoamericanos éramos visitantes ahí, justamente en el Azteca”, rememoró Maradona poco antes de su muerte.

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