(Fotoarte: Steve Allen/Infobae)
(Fotoarte: Steve Allen/Infobae)

A finales de noviembre del año pasado, el colombiano Luis Arnobio del Río Jiménez, mejor conocido como “El Tío” o como “Señor T”, fue arrestado en su país natal junto a una decena de socios en una de los operativos contra el narcotráfico más importantes de los últimos tiempos en la zona, de acuerdo con las autoridades.

La banda, una presunta red de narcotráfico que se dedicaba a mover toneladas de cocaína a lo largo del continente a través del Océano Pacífico, está directamente relacionada con grupos criminales mexicanos, que se encuentra involucrados en la trama para mover el polvo blanco a los principales destinos, y se trata de uno de los tentáculos del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Y es que “El Señor T” había conseguido eludir, al estilo de Ismael “Mayo” Zambada, líder del Cártel de Sinaloa, a las autoridades durante varias décadas. No se le conocía ni su rostro ni su paradero, pero el hombre había conseguido amasar una fortuna desde los tiempos de Pablo Escobar y el Cártel de Medellín.

El hombre fue detenido junto a otros 10 socios (Foto: Dirección de Antinarcóticos de Colombia)
El hombre fue detenido junto a otros 10 socios (Foto: Dirección de Antinarcóticos de Colombia)

“El Tío” era parte de los narcos “invisibles”, como denominan las autoridades a los capos del negocio de la droga que han podido ocultar su identidad, y sobre todo su rostro, hasta el punto de rozar la impunidad. Su nombre era conocido y temido en el bajo mundo del hampa colombiana, pero pocos lo habían logrado ver en persona.

De hecho, Del Río Jiménez llegó a ser en su momento una de las manos derechas del capo colombiano. Su captura, de hecho, se dio en una de las fincas que pertenecieron a Escobar, llamada “La Fortaleza”, y donde el hombre se refugiaba, en el Departamento de Antioquia.

A los 25 años, Luis del Río ya era hombre de confianza de Escobar, pero su relación cambiaría drásticamente después de que “El Patrón” secuestrara a una de sus hijas como respuesta al supuesto robo de dinero que provenía de un cargamento de droga.

El hombre detenido en noviembre pasado llegó a ser un hombre de confianza de Pablo Escobar (Foto: Especial)
El hombre detenido en noviembre pasado llegó a ser un hombre de confianza de Pablo Escobar (Foto: Especial)

De acuerdo con el general Jorge Luis Ramírez, director de la Policía Antinarcóticos colombiana, producto de esos años de crimen “Señor T” pasó 12 años en la cárcel. Sin embargo, esto no fue impedimento para que siguiera manejando los hilos del narcotráfico en Colombia, volviéndose uno de los tres narcos más buscados del país tras su salida de prisión.

Esta prominencia en el mundo del narcotráfico, sin la molestia que significa ser reconocido por cualquiera, le ganó aliados internacionales poderosos en el tráfico de la cocaína, uno de los principales negocios ilegales del mundo y en el que el Cártel Jalisco es uno de los protagonistas.

Su captura, en la que estuvo involucrada la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés) y las autoridades colombianas, se consiguió después de un seguimiento exhaustivo de todos los movimientos del capo y de sus allegados.

El hijo de
El hijo de "El Tío" también está acusado de ser el lavador del dinero proveniente de las actividades narco del padre (Foto: El Colombiano)

Entre las acusaciones que pesan sobre Del Río Jiménez y sus aliados es el transporte de más de 90 toneladas de cocaína a lo largo del continente y, de acuerdo con documentos consultados por medios colombianos tras su captura, llevaban al menos cinco años exportando la droga. Además, su hijo, Ánderson Del Río Pasos, “El Grande”, es la mano derecha de “El Tío”, y se encarga del lavado de dinero.

La ruta y la red era amplia: la droga pasaba por Ecuador, Panamá, Costa Rica, Honduras, Guatemala y México en su camino a Estados Unidos y Canadá. El transporte se realizaba sobre todo de manera marítima.

En los documentos que citan medios colombianos señalan, sin embargo, que el Cártel Jalisco era clave para la última parte del cargamento, ya que la cocaína atravesaba la frontera de México a Estados Unidos en contenedores y cajas camufladas de embarcaciones legales.

El transporte de la droga se llevaba a cabo sobre todo en mar, a lo largo del Océano Pacífico, en barcas semisumergibles (Foto: Archivo)
El transporte de la droga se llevaba a cabo sobre todo en mar, a lo largo del Océano Pacífico, en barcas semisumergibles (Foto: Archivo)

“Contaminaban los contenedores con pulpa de fruta, mezclando alimento orgánico con clorhidrato de cocaína”, de acuerdo con el reporte citado por El Colombiano. La investigación señala que los principales clientes de la banda de El Tío es el Cártel Jalisco.

El CJNG es ahora mismo uno de los grupos más prominentes del mundo. Su amplia presencia en prácticamente todo México lo hace no sólo uno de los más poderosos, sino también uno de los más sangrientos.

Es uno de los cárteles que tiene una estructura formal, con pocos líderes, y que incluso está acusada de formar a su propio ejército con menores vulnerables a los que reclutan en las zonas más pobres del país. Su líder Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, se ha convertido, tras la caída de Joaquín “El Chapo” Guzmán, en uno de los más buscados por el gobierno estadounidense.

"El Mencho" perdió a uno de sus socios en el trasiego de cocaína (Foto: Archivo)

De acuerdo con los papeles a los que tuvo acceso El Colombiano, el Cártel Jalisco tiene dos enlaces claves con la organización colombiana: un hombre apodado “Tío Gil” y otro “El ingeniero”, o “El Gordo”, ambos mexicanos, de los que se desconocen todos sus datos.

Sin embargo, hasta ahora la captura de Del Río Jiménez todavía no ha provocado otras caídas ya sea en Colombia o en los países en los que la red se encontraba activa, incluido México. De acuerdo con los expertos, a pesar de que el CJNG perdió a un socio que le enviaba 10 toneladas de cocaína al mes, la estructura mexicana se encuentra sólida.

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