El sicario de
El sicario de "El Chapo", Mario Núñez Meza (Foto: ENRIQUE ORDÓÑEZ /CUARTOSCURO)

Mario Núñez Meza, alias “El M-10” está identificado como uno de los pistoleros más sanguinarios de quien era considerado el líder del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán.

De piel morena, casquete corto, cejas pobladas y orejas pronunciadas, "El M-10" (hoy de unos 45 años de edad) es uno de los principales actores en la sangrienta guerra que sostuvo el Cártel de Sinaloa en contra del Cártel de Juárez y "Los Zetas", hace más de 10 años.

Originario de Durango, Núñez Meza comenzó sus primeros pasos en el narcotráfico en Ciudad Juárez, Chihuahua, donde desertó de la policía municipal para sumarse al Cártel de Sinaloa.

Ingresó a las filas de "Gente Nueva" el brazo armado de los sinaloenses con presencia en Chihuahua y Sinaloa, el cual era encabezado por Noel Salgueiro Nevárez, "El Flaco", su fundador.

Noel Salgueiro Nevárez
Noel Salgueiro Nevárez "El Flaco". (Foto EFE)

Debido a su formación policiaca y a su capacidad para aniquilar a sus rivales, Mario Núñez Meza escaló peldaños dentro de la organización criminal, convirtiéndose en una pieza clave.

Fue entonces que “El M-10” se adentró más en el negocio del crimen organizado. De acuerdo con las autoridades federales mexicanas, asesinó a 350 personas mientras que las autoridades estadounidenses lo acusaron de traficar drogas, lavar dinero y posesión de armas de fuego.

Incluso, su nombre apareció en la lista de los más buscados de la Administración por el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).

Cuando Noel Salgueiro Nevárez “El Flaco” fue detenido a finales del 2011, “El M-10” asumió el liderazgo de “Gente Nueva”.

Fue así que Núñez Meza comenzó a contactarse de forma directa con Joaquín Archivaldo Guzmán Loera “El Chapo”. Varias de sus llamadas fueron interceptadas por la red de espionaje de Christian Rodríguez, un experto tecnológico de origen colombiano que traicionó al cártel, y fueron dadas a conocer durante el juicio contra “El Chapo”.

Joaquín Guzmán Loera (Fotoarte: Steve Allen/Infobae)
Joaquín Guzmán Loera (Fotoarte: Steve Allen/Infobae)

En una de las llamadas, “El M-10” es cuestionado por “El Chapo” sobre si no ha tratado un “asunto” con un gobernador, a lo que éste presume que lo puede hacer en cualquier momento, ya que tiene contacto diario con él.

Aunque en el audio no se especifica de qué asunto se trata, ni a que mandatario estatal se refieren, algunos medios de comunicación especularon que sería el ex gobernador de Chihuahua César Duarte, quien al día de hoy se encuentra prófugo de la justicia.

Pero una traición familiar provocó la caída de Núñez Meza: el esposo de su hermana, quien era médico de profesión, lo delató ante la DEA.

De acuerdo con El Blog del Narco, Mario Núñez Meza despojó de su vivienda al esposo de su hermana, para convertirla en casa de seguridad. Pero a finales de julio de 2013, su cónyuge le pidió un favor: recoger a su hermano en la ciudad de Chihuahua y llevarlo a Ciudad Juárez.

Durante el viaje, “El M-10” le contó que la violencia repuntaría en la entidad, particularmente en Ciudad Juárez, donde él vivía, pues el cártel tenía que recuperar territorio perdido a manos de Juan Pablo Ledezma, “El JL”, líder del cártel de Juárez en dicha zona.

(Foto: NACHO RUÍZ /CUARTOSCURO)
(Foto: NACHO RUÍZ /CUARTOSCURO)

Por el temor al rebrote de la violencia y a que afectara su vida, el doctor llamó al número de denuncia anónima de la DEA en El Paso, Texas y les ofreció información para capturarlo.

El 18 de agosto del mismo año, alrededor del mediodía, se reunió con agentes del Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) y la DEA.

Ahí les dijo que Mario Núñez Meza se encontraba en el Hotel Casagrande, en Ciudad Juárez, Chihuahua. También les dio el teléfono y las placas de sus camionetas.

Diez días después, “El M-10” fue detenido en dicho hotel por Agentes de la Policía Estatal Única de Chihuahua. Al dar a conocer su captura, lo catalogaron como uno de los objetivos prioritarios en el combate a las drogas y de ser el responsable del asesinato de más de 350 personas halladas en 23 fosas clandestinas en Durango.

Al mismo tiempo que las autoridades capturaban a “El M-10”, el doctor y su esposa cruzaron a Estados Unidos, apoyados por las autoridades, como parte del programa de testigos protegidos.

Desde entonces estuvo dentro de una prisión mexicana, hasta la noche del pasado 9 de enero, cuando se informó su extradición a Estados Unidos, en donde las autoridades de Texas lo acusan de cargos por tráfico de drogas y lavado de dinero.

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