El volcán Popocatépetl ha realizado diversas explosiones moderadas con emisión de fragmentos incandescentes durante la mañana de este viernes 20 de septiembre, de acuerdo a lo informado en la cuenta de Twitter de Protección Civil (PC), Puebla.

Asimismo informaron que los fragmentos cayeron a las laderas del volcán y que la columna de humo generada, alcanzó los 2 kilómetros de altura y que la ceniza podría dispersarse al Estado de México, Puebla y rumbo a Morelos.

La alerta volcánica permanece en amarillo fase dos por lo que se recomienda no acercarse a las zonas colindantes al volcán.

Eran las 10:45 horas cuando el volcán Popocatépetl presentó una sorprendente explosión de un kilómetro con 200 metros de altura, la cual pese a no ser tan alta, que asustó a los pobladores.

Aproximadamente dos horas más tarde de la explosión, el volcán Popocatépetl reafirmó los temores ya que tanto a las 12:27 y 12:33 horas de este viernes volvió a presentar dos explosiones donde en ambas ocasiones la columna de ceniza alcanzó dos kilómetros de altura desde su cráter.

El volcán Popocatépetl registró 128 exhalaciones, acompañadas de ligeras cantidades de ceniza, de acuerdo con los sistemas de monitoreo, informó por su parte el gobierno del Estado de México.

Además se presentaron siete explosiones menores, una el día de ayer a las 11:26 horas y seis hoy a las 3:05, 3:20, 4:17, 4:22, 5:11 y 6:50 horas, además de que se presentaron 538 minutos de tremor de mediana a baja amplitud.

El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) exhorta a no acercarse al volcán, ni al cráter, por el peligro que implica la caída de fragmentos balísticos; el semáforo de alerta volcánica del volcán se encuentra en Amarillo Fase 2.

Desde la noche, madrugada de hoy y hasta el momento de este reporte no se tiene visibilidad del volcán y cualquier emisión se dispersará al suroeste.

Cabe señalar que las autoridades no han aumentado todavía el nivel de alerta del Popocatépetl ya que consideran que este tipo de escenarios se encuentra entre el rango de que han designado en el semáforo volcánico en Amarillo Fase Dos y también ha pedido a la población en general que no se acerque a 12 kilómetros del cráter, atienda a las recomendaciones de las autoridades y evitar difundir rumores.

Volcán Popocatépetl: uno de los seis más peligrosos de México

En México existen al menos 46 volcanes activos, pero sólo seis de estos son considerados por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) como de alto riesgo, por lo que monitorea su actividad para reaccionar de forma oportuna en caso de una emergencia o una erupción mayor.

El Popocatépetl, ubicado en los límites de los estados de México, Morelos y Puebla; el Volcán de Fuego, en Colima; el Ceboruco, en Nayarit; el Pico de Orizaba, en los límites de Veracruz y Puebla; el Chichón, en Chiapas, y el Tacaná, que está en la frontera de con Guatemala.

"Existen 46 volcanes que se pueden considerar activos en México o con posibilidad de actividad. De esos se considera que están en erupción el Popocatépetl y el Volcán de Colima, todos los demás han tenido alguna actividad histórica. Otros seis se consideran de más alto riesgo y son monitoreadas", así lo dijo el subdirector de riesgos volcánicos del Cenapred, Ramón Espinasa Pereña, en entrevista con Infobae México.

El especialista mencionó que todos los cerros que rodean el Valle de México son volcanes apagados que alguna vez tuvieron actividad, pero ahora permanecen dentro del campo monogenético en espera del surgimiento de un nuevo coloso.

"Todos son volcanes, todos los cerros que se ven en el Valle de México son volcanes pero están apagados, excepto el Popocatépetl; sin embargo las sierras del Valle de México y la que nos separa del Valle de Cuernavaca se conocen como campo volcánico monogenético que está integrado por volcanes que sólo tienen una erupción en su vida, la cual puede durar desde algunos días hasta muchos años y es similar a lo que se observó en el Paricutín, en Michoacán", añadió.

Agregó que el Xitle es un ejemplo de cráter en el Pedregal de San Ángel, que está apagado y fue formado por el campo monogenético, donde "nace un volcán, se mantiene en erupción durante unos cuantos años y luego se apaga; la próxima vez que exista un aporte de magma en esa región, en lugar de que el mismo volcán se active, nace otro volcán distinto".

Espinasa Pereña señaló que hay estaciones sísmicas colocadas alrededor de dicho campo para detectar el momento en que se formará un nuevo volcán que ponga en riesgo a la población.

Ramón Espinasa Pereña, subdirector de riesgos volcánicos del Cenapred, explicó que se decidió aumentar a alerta amarillo fase 3 porque hubo un cambio en su comportamiento después de que se destruyó el domo 82.

"En otras ocasiones hemos tenido la formación de un domo claramente identificado, luego venían las explosiones para su destrucción… Cada vez que hay una inyección de magma, este magma al llegar a la superficie forma un cuerpo de lava que queda arriba y tapona todos los conductos, este cuerpo de lava al enfriarse comienza a cristalizar e incrementa la emisión de gases hasta que finalmente el domo explota, pero las explosiones que hemos tenido después del 15 de marzo son similares a las que se producían por destrucción del domo, pero no existe uno ahora, por lo que existe la duda", ejemplificó.

Ante el reciente comportamiento del volcán ubicado en los límites de los estados de México, Morelos y Puebla, Espinasa Pereña indicó que existen tres escenarios posibles, siendo los dos primeros los más probables y que permitirían el descenso nuevamente de la alerta a amarillo fase 2.

"(El primer escenario) que el volcán entró en un episodio de tranquilidad; el segundo escenario, con alta probabilidad, es que en algunos días o semanas se vuelva emplazar un domo y regresemos al ciclo de formación y destrucción de domos, y por último, el tercer escenario es que las explosiones sean cada vez más fuertes y eventualmente tengamos que tomar medidas al respecto", informó.

Agregó "el elevar el nivel de alerta fase 3 no obedece propiamente a que el volcán haya incrementado su actividad, sino más bien a qué ha habido un cambio en el tipo de actividad, y en lo que encontramos lo que este cambio implica, se eleva preventivamente el nivel del semáforo. Si el cambio significa un cambio de incremento importante, entonces procederemos a elevar el semáforo rojo, pero no existe evidencia de que este sea el escenario".

El experto en volcanes reiteró que en caso de una explosión mayor del Popocatépetl no desataría una detonación en cadena, porque "cada volcán es independiente, cada volcán tiene sus propios conductos, sus propias fuentes de magma que no están directamente relacionadas, de tal manera que la actividad de un volcán no va a afectar ni para arriba ni para abajo la actividad de otros volcanes".