Álvaro Ortiz: del Masters al PGA TOUR, una historia de perseverancia

Su historia demuestra que el talento puede abrir puertas, pero son la paciencia, la disciplina y la perseverancia las que permiten alcanzar la cima

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Hay historias en el golf que se explican con un trofeo. Hay otras que necesitan años para comprenderse. La de Álvaro Ortiz pertenece a las segundas.

Hace apenas unos días, el jalisciense volvió a levantar un trofeo en el Korn Ferry Tour. Para dimensionar lo que significa este logro hay que retroceder algunos años, hasta la época en que aquel joven de Guadalajara comenzó a construir una brillante carrera como amateur y llegó al golf universitario con Arkansas.

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De Augusta a la exigencia del profesionalismo

En 2019 dio uno de los golpes más importantes de su trayectoria: ganó el Latin America Amateur Championship y obtuvo su boleto para disputar el Masters. Pero no fue solamente a participar. Álvaro superó el corte y terminó empatado en el puesto 36, como el segundo mejor amateur del torneo. Parecía el comienzo perfecto para una carrera profesional.

Sin embargo, el golf, como la vida, rara vez sigue el guion que uno imagina.

Llegó el profesionalismo y, con él, una realidad mucho más compleja: torneos, viajes, cortes fallados, semanas buenas, semanas malas y oportunidades que pueden desaparecer por un solo golpe.

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En 2025 terminó en el puesto 26 de la lista de puntos del Korn Ferry Tour. Estuvo muy cerca de alcanzar su objetivo, pero no fue suficiente. Quizá ahí se encuentra la parte más importante de esta historia: siguió adelante.

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Ochenta y tres torneos antes de la primera victoria

El 31 de mayo de 2026, en Carolina del Norte, llegó finalmente su primera victoria en el Korn Ferry Tour. Se impuso en el UNC Health Championship tras un desempate. Era su participación número 84 en el circuito: 83 torneos esperando ese momento.

Cuando parecía que aquel triunfo podía representar el gran desahogo después de tantos años, Álvaro demostró que todavía había más.

La recompensa: una tarjeta para el PGA TOUR

El 13 de septiembre ganó el Simmons Bank Open, en Tennessee, con una actuación espectacular: terminó con 26 golpes bajo par, cuatro de ventaja sobre el segundo lugar y una última ronda de 63. Además, estableció el récord del torneo a 72 hoyos.

Su segunda victoria de la temporada lo llevó hasta el quinto lugar de la lista de puntos del Korn Ferry Tour y, con ello, aseguró su tarjeta para disputar la temporada 2027 del PGA TOUR.

Entre aquel mexicano que llegó a Augusta como amateur y el profesional que hoy está a las puertas del máximo circuito hay muchos años que no caben en una fotografía. Precisamente por eso la historia de Álvaro Ortiz vale tanto. Porque el talento puede abrir una puerta, pero, cuando esa puerta se cierra una y otra vez, hace falta algo más para seguir tocando.

Paciencia. Disciplina. Perseverancia.

Álvaro no dejó de intentarlo cuando se quedó cerca. Hoy, finalmente, tiene su recompensa. El próximo capítulo lo escribirá en el PGA TOUR, pero su historia está lejos de terminar.

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