La activista mexicana Julia Klug posa con un atuendo católico que usaba para protestar contra la iglesia católica, en la Ciudad de México el 9 de agosto de 2019 (Foto: Yuri Cortez/AFP)
La activista mexicana Julia Klug posa con un atuendo católico que usaba para protestar contra la iglesia católica, en la Ciudad de México el 9 de agosto de 2019 (Foto: Yuri Cortez/AFP)

Máscaras de cerdo, una lupa gigante hecha con un tambor de costura, excremento de plástico y cientos de disfraces forman parte del acervo de Julia Klug, una activista que ingenia y confecciona sus atuendos para manifestaciones variopintas desde hace más de dos décadas, motivada por su desgarradora historia.

A sus 65 años, esta mujer de firmes músculos y pelo cano corto, que ejecuta auténticas acciones artísticas por motu proprio en las protestas que considera "justas", se declara "una ciudadana comprometida con la justicia y las luchas sociales (…) que hace muchas cosas porque se haga conciencia".

El 26 de septiembre del 2015, la activista mexicana sostiene un ataúd falso con calaveras titulado “Justicia, democracia y libertad” y un letrero que decía “Era el Estado” durante las protestas en la Ciudad de México, en conmemoración del primer año de la protesta en la ciudad de México, en conmemoración del primer aniversario de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa. (Photo by Yuri CORTEZ / AFP)
El 26 de septiembre del 2015, la activista mexicana sostiene un ataúd falso con calaveras titulado “Justicia, democracia y libertad” y un letrero que decía “Era el Estado” durante las protestas en la Ciudad de México, en conmemoración del primer año de la protesta en la ciudad de México, en conmemoración del primer aniversario de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa. (Photo by Yuri CORTEZ / AFP)

Con sus provocativos atuendos, como uno al que llama "el de la monja puta", con el que denuncia a sacerdotes pederastas, Julia convierte cualquier manifestación, por más desangelada que sea, en punto de atracción para medios de comunicación.

Máscaras de cerdo, una lupa gigante hecha con un tambor de costura, y cientos de disfraces están incluidos en la colección de Julia Klug, una activista que ha hecho sus trajes para manifestaciones durante más de dos décadas motivadas por su desgarradora historia. (Foto: RODRIGO ARANGUA / AFP)
Máscaras de cerdo, una lupa gigante hecha con un tambor de costura, y cientos de disfraces están incluidos en la colección de Julia Klug, una activista que ha hecho sus trajes para manifestaciones durante más de dos décadas motivadas por su desgarradora historia. (Foto: RODRIGO ARANGUA / AFP)

Hace poco hizo una lupa gigante y se vistió como detective privado en alusión a las acusaciones de espionaje gubernamental de periodistas.

La activista hace todo con su persona para llamar la atención (Photo by Pedro Pardo / AFP)
La activista hace todo con su persona para llamar la atención (Photo by Pedro Pardo / AFP)

"Hago todo tipo de imágenes con mi persona para llamar la atención de la gente", dice en "el museo" de su casa, como llama al salón donde tiene todo lo que ha usado en 22 años de activismo, incluyendo decenas de kilos de mantas con una infinita gama de leyendas.

Julia tiene un gran salón donde están sus disfraces que se ha puesto en diversas ocasiones (Photo by RODRIGO ARANGUA / AFP)
Julia tiene un gran salón donde están sus disfraces que se ha puesto en diversas ocasiones (Photo by RODRIGO ARANGUA / AFP)

En ese amplio salón, Julia guarda colgado el disfraz de tigre que confeccionó para participar en una marcha contra el otrora hegemónico Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las últimas campañas presidenciales, en 2018.

“Sin periodistas no hay democracia. Viva la prensa libre”, se puede leer en la pancarta que realizó  (Photo by RODRIGO ARANGUA / AFP)
“Sin periodistas no hay democracia. Viva la prensa libre”, se puede leer en la pancarta que realizó  (Photo by RODRIGO ARANGUA / AFP)

La indumentaria se le ocurrió cuando escuchó decir al entonces candidato y hoy presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que si había fraude en los comicios alguien tendría "que agarrar al tigre".

Detonantes

Vista de la activista besando al presidente Andrés Manuel López Obrador (Foto: RODRIGO ARANGUA / AFP)
Vista de la activista besando al presidente Andrés Manuel López Obrador (Foto: RODRIGO ARANGUA / AFP)

A Julia, nacida en Guatemala en 1953, la acompaña la tragedia desde que nació.

Julia Klug con una pancarta que dice “No a la Homofobia”(Foto: RODRIGO ARANGUA / AFP)
Julia Klug con una pancarta que dice “No a la Homofobia”(Foto: RODRIGO ARANGUA / AFP)

La activista, nacionalizada mexicana hace décadas, narra que su madre murió en su parto y su padre decidió regalarla a una familia que la violentó durante su infancia al grado de golpearla cuando reveló que el sacerdote del barrio la había violado.

Por eso la primera manifestación a la que acudió fue una de 1997 contra el ahora fallecido padre mexicano Marcial Maciel, fundador de la congregación católica ultraconservadora Legionarios de Cristo, denunciado por varios exmiembros de esa agrupación religiosa de violación sexual.

Julia trata con dulzura a cualquiera y las manifestaciones más importantes para ella son las que denuncian el clero católico (Foto: RODRIGO ARANGUA / AFP)
Julia trata con dulzura a cualquiera y las manifestaciones más importantes para ella son las que denuncian el clero católico (Foto: RODRIGO ARANGUA / AFP)

Julia, que trata con mucha dulzura a cualquiera, dice que las manifestaciones más importantes para ella son las que denuncian al clero católico. Muestra orgullosa varios disfraces de papa que con todo y báculo ha usado en varias ocasiones hasta en el interior de la catedral de Ciudad de México.

Con el llanto atorado en la garganta, dice que sospecha que por sus férreos reclamos públicos a los sacerdotes católicos pederastas, el gobierno orquestó la muerte de su hijo, un joven piloto aviador de la Fuerza Aérea Mexicana que murió el 6 de octubre de 2010 al desplomarse la aeronave que piloteaba sobre el mar del puerto de Acapulco.

Julia sostiene que ha recibido amenazas de muerte(Foto: RODRIGO ARANGUA / AFP)
Julia sostiene que ha recibido amenazas de muerte(Foto: RODRIGO ARANGUA / AFP)

Antes y después de eso, Julia sostiene que ha recibido amenazas de muerte. Incluso dice que en 2007 el chófer del entonces cardenal mexicano Norberto Rivera la atropelló y le fracturó la columna.

Pero lejos de abandonar su activismo, Julia usa ahora la pensión que recibe del Ejército por la muerte de su hijo para seguir comprando materiales para sus creativos diseños.

El 5 de agosto dedicó su última representación a la “Discriminación racial que ha promovido Trump (Foto RODRIGO ARANGUA / AFP)
El 5 de agosto dedicó su última representación a la “Discriminación racial que ha promovido Trump (Foto RODRIGO ARANGUA / AFP)

Apenas el lunes 5 de agosto dedicó su última representación a la "discriminación racial que ha promovido (el presidente estadounidense, Donald) Trump en Estados Unidos". Consideró que este mensaje discriminatorio está detrás del tiroteo ocurrido en un supermercado de Texas el 3 de agosto que dejó 22 muertos, incluidos ocho mexicanos.

Para esa ocasión, Julia se vistió con la bandera de Estados Unidos y un gorro como el usado por el grupo supremacista blanco Ku Klux Klan que ella elaboró, y frente a la embajada estadounidense apuntó inmóvil con un rifle durante un rato a una mujer recostada en el piso que lucía un traje típico mexicano, rodeada de ropa de hombre y mujer salpicada con sangre ficticia.

Julia no tiene cara de cansada, luego de que  (Photo by RODRIGO ARANGUA / AFP)
Julia no tiene cara de cansada, luego de que  (Photo by RODRIGO ARANGUA / AFP)

A Julia, que a veces confecciona sus disfraces en una noche, no se le ve asomo de cansancio.

"Mientras las mierdas de los políticos corruptos y los pederastas sigan existiendo, yo seguiré marchando", sostiene con una cálida sonrisa.