(Video: IPN)

Durante los meses de abril, mayo, junio y julio, el sargazo llegó por toneladas a las playas del Caribe, en México, donde la principal entidad afectada fue Quintana Roo. En busca de aportar una solución integral a la presencia de esta alga, alumnos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) diseñaron un vehículo eléctrico sustentable sargacero.

José Antonio Garfias González, Alan Fernando Ruiz López y Johan Matías Velasco diseñaron un prototipo ecológico, ligero y de bajo costo que al tiempo de recoger el sargazo evita la erosión de las playas.

El vehículo fue nombrado Iktan, que en maya significa ingenioso, y tendrá la capacidad de recolectar tonelada y media de sargazo en tres horas durante un recorrido de 60 kilómetros lineales de playa.

Dos de los tres desarrolladores del vehículo sargacero son egresados de UPIICSA, mientras que el tercero continúa estudiando en el ESIME unidad Zacatenco (Foto: IPN)
Dos de los tres desarrolladores del vehículo sargacero son egresados de UPIICSA, mientras que el tercero continúa estudiando en el ESIME unidad Zacatenco (Foto: IPN)

La llegada de la alga afectó a 19 playas de Quintana Roo, de acuerdo con  la Red de Monitoreo de Sargazo Cancún. De mayo a julio de este año, la Secretaría de Marina (Semar), a través del Plan General de Atención al Sargazo, recolectó 57,000 toneladas de la planta acuática en esta entidad.

El vehículo sargacero cuenta con bandas transportadoras que depositan la planta acuática en un contenedor intercambiable. Garfias González, uno de los creadores, dijo que se construye con materiales reciclables. El chasis utilizará pet recubierto para soportar condiciones de temperatura y humedad de la región.

Puede alcanzar una velocidad de 20 kilómetros por hora, pues tiene dos motores eléctricos silenciosos  tipo Hub Bushless con vida útil de 10 años y está equipado con 12 volts para alimentar los propulsores.

Protitopo del vehículo eléctrico sustentable sarcagero (Foto: IPN)
Protitopo del vehículo eléctrico sustentable sarcagero (Foto: IPN)

A corto plazo, servirá para limpiar las playas mexicanas de esta alga, que en su proceso de descomposición libera tóxicos como gas metano, dióxido de carbono, ácido sulfhídrico, así como amonio, nitrógeno, fósforo y arsénico, de acuerdo con el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Otros de los beneficios del vehículo sargacero es que es una máquina de cero emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera y tendrá un peso máximo de 500 kilogramos para evitar el aplanamiento de las playas.

Entre las víctimas más resientes del sargazo están las crías de tortugas, que al salir de sus huevos quedan atrapadas en montañas de la alga y no logran llegar al mar. Los nidos afectados se encuentran en la Reserva de la Biosfera de Sian Ka'an, ubicado en Tulúm.

El estado de Quintana Roo implementó un protocolo emergente para la atención de sargazo participan la iniciativa privada, el gobierno federal y el municipal (Foto: Elizabeth Ruiz/Cuartoscuro)
El estado de Quintana Roo implementó un protocolo emergente para la atención de sargazo participan la iniciativa privada, el gobierno federal y el municipal (Foto: Elizabeth Ruiz/Cuartoscuro)

Los manglares son un ecosistema que también se ven dañados por las cantidades de alga que llegan al caribe. Su importancia a nivel comercial ésta en que utilizan el lugar para la crianza de especies como el camarón, pues ahí son alimentados sin estar expuestos a sus depredadores.

El turismo es otro de los sectores afectados. La expectativa de ocupación hotelera para este verano era de 80%, pero para la segunda quincena de julio sólo se registró el 50 por ciento. Pobladores de las distintas playas se organizan para limpiar, pero su labor parece inacabable. "Si limpiamos hoy y hay mal tiempo es como si no hubieras hecho nada, el sargazo regresa", dijo Raquel Cervera, una vendedora de la Isla Cozumel.

Dos de los creadores, Garfias González y Ruiz López, son egresados de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Adminisitrativas (UPIICSA) y Matías Velasco aún es alumno de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), unidad Zacatenco.