La Ciudad de México revela sus secretos: descubrieron una casa construida por mexicas hace 500 años

En el Centro Histórico fue encontrada una vivienda construida poco después de la caída de Tenochtitlan (Foto: INAH)
En el Centro Histórico fue encontrada una vivienda construida poco después de la caída de Tenochtitlan (Foto: INAH)

Una construcción de vivienda hecha por mexicas, pero con un estilo renacentista, es el nuevo descubrimiento logrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a través del Programa de Arqueología Urbana (PAU).

El organismo dio a conocer el 5 de agosto que durante cuatro meses han trabajado en el salvamento arqueológico de las estructuras encontradas en la calle Justo Sierra, número 17 en el Centro Histórico, en donde actualmente está construido un edificio del siglo XIX.

Los especialistas laboraban en el rescate de este inmueble edificado en 1870, cuando decidieron hacer sondeos arqueológicos para conocer cuál había sido la antigua ocupación de ese espacio, ya que su ubicación es importante. Se encuentra cerca de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística y de la Zona Arqueológica del Templo Mayor. 

Los escalones encontraros fueron construidos con técnicas mexicas (Foto: INAH)
Los escalones encontraros fueron construidos con técnicas mexicas (Foto: INAH)

En la exploración hallaron, después de realizar pozos de más de 2,4 metros de profundidad, restos de pisos de lajas de basalto, lo que indica que en el sitio hubo una explanada a espacio abierto. Además de una plataforma de 40 centímetros de altura y 12 metros de longitud que probablemente es parte de la que corre por atrás del Templo Mayor, informó el INAH en un comunicado.

Templo Mayor (Foto: Wiki Commons)
Templo Mayor (Foto: Wiki Commons)

Pero el hallazgo más importante fue la vivienda. Los expertos calculan que fue construida al poco tiempo de que los españoles regresaron a la derrocada México-Tenochtitlan para edificar la ciudad en la que vivirían, alrededor del año 1521.

La construcción fue elaborada con materiales constructivos como basalto, bloques de andesita y sillas de tezontle, que fueron reutilizados después de que en la Conquista se destruyeran basamentos y pisos mexicas. "Sirvieron para la edificación de las nuevas casas de los aliados de Hernán Cortés a pocos años de la caída de Tenochtitlan, el 13 de agosto de 1521", dice el comunicado.

La edificación fue encontrada en Justo Sierra 17 (Foto: INAH)
La edificación fue encontrada en Justo Sierra 17 (Foto: INAH)

Parte de la estructura que encontraron fue una escalera que se halaba bien conservada, apoyada en un muro de un metro de ancho con armazones de lo que pudieron ser puertas con aristas ochavadas. El grueso de las paredes puede denotar que los españoles tenían miedo de un levantamiento contra ellos, por lo que tomaban la precaución de construir viviendas resistentes, dijo el arquitecto  Raúl Barrera Rodríguez, responsable del PAU.

Encontrar la escalera también fue un indicador de lo que sucedió en la época. Para los expertos, la manera en la que se edificó quiere decir que la mano de obra fue de mexicas sobrevivientes a la caída de Tenochtitlán, pero bajo las órdenes de los europeos. 

La construcción fue hecha por indígenas mexicas, con un estilo europeo (Foto: INAH)
La construcción fue hecha por indígenas mexicas, con un estilo europeo (Foto: INAH)

Por lo que consideran que los conquistadores regresaban a los indígenas a donde estuvo el imperio alguna vez para que trabajaran en las construcciones.

"Un aspecto interesante que observamos en los restos de esta casa, es que no se usó el piso prehispánico, sino que nivelaron mediante rellenos que oscilan entre los 15 y los 40 centímetros, y después ocuparon las lajas de basalto. Muchas veces desplantaban las viviendas virreinales sobre las estructuras prehispánicas; algunas veces reutilizan o adaptan muros como cimientos", dijo Barrera.

En el sitio también recuperaron materiales como fragmentos de cerámica y figuras decorativas del periodo prehispánico, virreinal temprano y virreinal tardío, que ahora serán analizados por los expertos del INAH.

(Foto: INAH)
(Foto: INAH)

Centro histórico: nido de descubrimientos

La zona centro de la Ciudad de México, al ser el lugar en el que se comenzó a edificar el país después de la Conquista española y en donde se encontraba la gran Tenochtitlan, es un baúl de tesoros arqueológicos que aún faltan por descubrir.

Por lo que el INAH en 1991 comenzó el Programa de Arqueología Urbana, dedicado a realizar excavaciones de rescate y salvamento en varios inmuebles del sector. 

Arquitecto Raúl Barrera, encargado del PAU (Foto: INAH)
Arquitecto Raúl Barrera, encargado del PAU (Foto: INAH)

Han encontrado datos importantes en la Catedral, Sagrario Metropolitano, el Calmécac, Plaza El Seminario, calle Argentina, Guatemala y Plaza Manuel Gamio.

En el Centro de la ciudad se han encontrado muchos vestigios arqueológicos. Los de época más temprana fueron los monolitos de Coatlicue y la Piedra del Sol. También la cerámica tolteca de la fase Tula del año 900 al 1000 d.C., siete ofrendas a Tláloc y la ubicación del Juego de Pelota.

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