Varias especies de animales están en peligro por la caza (Foto: Especial)
Varias especies de animales están en peligro por la caza (Foto: Especial)

México es uno de los países con más cantidad de biodiversidad en el mundo, sin embargo, el tráfico ilegal de especies silvestres y el impacto que reciben los ecosistemas a causa de la urbanización y la cacería ha provocado la pérdida de los sistemas biológicos naturales.

El tráfico ilegal tiene un impacto directo e irreversible en la biodiversidad, lo cual se observa en el gran declive poblacional de las especies con alto valor comercial.

Entre las especies más traficadas en México destacan el perico cabeza amarilla, la guacamaya roja y verde, el tucán pecho amarillo, el mono araña y el aullador, la tarántula rodillas rojas, la iguana negra y la verde, las víboras de cascabel y el halcón de Harris.

El principal factor que detona el tráfico ilegal es la demanda en el mercado. Mascotas exóticas, trofeos de caza, joyería y hasta ropa de lujo, todo ello son ejemplos de la demanda que impulsa el tráfico de animales.

México ha ampliado su marco legal en materia ambiental sin que los altos índices de caza ilegal disminuyan. No obstante, la solución parece estar en las granjas reguladas por el propio gobierno.

Una investigación llevada a cabo por InSight Crime mostró que las granjas de tortugas y cocodrilos reguladas han contribuido a reducir la caza ilegal y proteger las especies en riesgo, aunque el tráfico persiste.

Según señala el artículo, el oficio de cazador en México va rumbo a la desaparición por la creación del sistema de cría regulado por el gobierno y conocido como las Unidades de Manejo Ambiental (UMA).

Las unidades han creado un marco legal para la cría y comercialización de animales especialmente vulnerables al tráfico. La UMA ha creado estándares y normas en una industria que por muchos años se ha manejado en la clandestinidad y que ha amenazado con extinguir las especies. 

(Foto: Semarnat)
(Foto: Semarnat)

En décadas anteriores se comercializaban cientos de miles de cocodrilos, sin embargo, en la actualidad sólo hay unos 80,000 cocodrilos en libertad en todo México. Marco Antonio López-Luna, profesor especializado en cocodrilos, explicó a InSight Crime que el sistema de cría, la prohibición, y la menor demanda de productos de piel de cocodrilo, han contribuido conjuntamente al abandono de la calza ilegal.

A pesar de su reducción, la caza ilegal persiste en el país. Tabasco es uno de los estados donde más decomisos de productos ilegales se efectúan, con un 20%. Le siguen Ciudad de México y Sinaloa.

El siguiente problema es la transferencia de animales de criadero al mercado negro. De acuerdo con la fundación, el número de productos ilegales de cocodrilo y tortuga incautados en Tabasco en los últimos años, da indicios de este problema. Al respecto, en 2016 una inspección de la Procuraduría Federal de Protección al ambiente (PROFEPA) a una UMA manejada por Industria Moreleti (uno de los principales exportadores internacionales de productos de cocodrilo en la región) terminó en el decomiso de más de 3.000 cocodrilos moreletti.

El cocodrilo de Morelet es la especie más utilizada por la industria para fabricar carteras, cinturones, zapatos y bolsos. Su alta demanda se debe a que su piel se considera de las mejores del mundo debido a su resistencia, elasticidad y flexibilidad.