En Nuevo León, las condiciones climatológicas ayudan a que no afecte a la población local el polvo del Sahara (Foto: Cuartoscuro)
En Nuevo León, las condiciones climatológicas ayudan a que no afecte a la población local el polvo del Sahara (Foto: Cuartoscuro)

El polvo del Sahara está compuesto por arena y aerosoles dispersos, mismos que contienen material mineral, bacterias, hongos y virus. 

Este fenómeno meteorológico puede provocar disminución en las lluvias sobre las regiones en las que se mueve en grandes cantidades y podría inhibir la formación de ciclones tropicales. Pero la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Nuevo León afirmó que el polvo del Sahara no representa riesgo en el incremento de las concentraciones de partículas en la entidad.

Diversas organizaciones previeron que el polvo del Sahara afectaría la calidad del aire de la Zona Metropolitana de Monterrey. Sin embargo, la dependencia estatal declaró que publicaciones realizadas por la NASA, que cuenta con un modelo de simulación del comportamiento del fenómeno y ofrece imágenes satelitales para observar su movimiento desde el océano Atlántico a América, afirman que no existe riesgo por el momento.

El pronóstico meteorológico del Servicio Meteorológico Nacional, y las mediciones que llevan a cabo las 13 estaciones de monitoreo del Sistema Integral de Monitoreo Ambiental (SIMA) de Nuevo León sobre las tendencias de las concentraciones de partículas de micras (PM10 y PM2,5), secundaron dicho pronóstico.

Este fenómeno llegó el fin de semana pasado a la zona Este del país (Foto: Twitter)
Este fenómeno llegó el fin de semana pasado a la zona Este del país (Foto: Twitter)

La dependencia estatal precisó que las condiciones de calidad del aire y las condiciones meteorológicas que prevalecen en Nuevo León son muy favorables, ya que la presencia de vientos y humedad predominantes permiten una buena dispersión de los contaminantes.

Partículas muy finas de polvo y otros materiales se dispersan desde el desierto del Sahara, debido a que los vientos alisios (del Este) viajan a más de 7.500 kilómetros. Las condiciones del polvo del Sahara se presentan con mayor intensidad en verano y la cantidad de arena desplazada depende de la magnitud de las tormentas en el desierto africano.

Por ello, la dependencia llamó a los habitantes de la entidad neoleonesa a mantenerse informados sobre la calidad del aire en la Zona Metropolitana de Monterrey.

En tanto, en la región de la Península de Yucatán aún se pueden observar todavía atardeceres rojizos, como consecuencia de la presencia de una nube de polvo proveniente del desierto del Sahara, debido a la ausencia de fuertes lluvias en los próximos días.

Hasta ahora, las partículas que contiene este polvo no han significado riesgo alguno para la gente (Foto: Twitter)
Hasta ahora, las partículas que contiene este polvo no han significado riesgo alguno para la gente (Foto: Twitter)

El astrónomo yucateco, Eddie Salazar Gamboa, indicó que en tanto prevalezca el cielo despejado y la ausencia de precipitaciones pluviales en la región, es muy probable que permanezcan suspendidas en el aire las partículas minerales que dan esa tonalidad rojiza a los atardeceres.

"Para el próximo jueves ya se espera el arribo de una onda tropical en la región de El Caribe, la cual se espera provoque lluvias en la Península, y al llover, las gotas capturan por decirlo de alguna forma, las partículas de polvo y éstas caen a la tierra", precisó.

De tal modo, que es probable que en tanto eso sucede, se pueda observar la presencia de la nube de polvo desértico, y por ende, los atardeceres espectaculares que suelen acompañar el paso de ese fenómeno.

"El aire que está sobre el mar es más frío que el que está sobre la tierra, cuando los aires marinos llegan a la costa y chocan con los aires calientes de la tierra es cuando inicia el proceso de condensación que da paso a la formación de nubes y por ende a las lluvias", precisó.

En tanto eso sucede por la presencia de la onda tropical en el Mar Caribe, se esperan días muy calurosos y con cielos despejados o parcialmente despejados.