Durante los últimos años se han agravado los hundimientos de la Ciudad de México. Los investigadores han alertado de que tan sólo en el Zócalo de la capital del país registraron un descenso del suelo de 10 metros, lo que lo coloca por debajo del Lago de Texcoco y podría causar serios problemas en el terreno.

El suelo en el centro del país se hunde entre 8 y 12 centímetros cada año a causa de la extracción de manto acuífero y para solucionar esta problemática se necesita implementar una estrategia con un costo de de 20 mil millones de pesos anuales durante los siguientes 15 años que incluye la sustitución de la red hidráulica del centro del país.

De acuerdo con Fernando González Villarreal, del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explicó que tan sólo la red se recarga con 25 metros cúbicos de agua por segundo; sin embargo se extrae el doble de agua para la ciudad.

"El lago de Texcoco era el punto más bajo del Valle de México, hoy el Zócalo está abajo del nivel del lago. El problema es que el hundimiento no es parejo y se vuelve diferencial en diferentes partes; esto rompe las tuberías, rompe el drenaje inclina los edificios y hace muy costosa la reparación y el mantenimiento de la infraestructura",señaló.

El antiguo Lago de Texcoco, donde se originó el mito de la mujer que lloraba por sus hijos (Imagen: Pinterest)
El antiguo Lago de Texcoco, donde se originó el mito de la mujer que lloraba por sus hijos (Imagen: Pinterest)

Los investigadores que participaron en el seminario "Abasto, superación de inundaciones y reciclamiento del agua en la Ciudad y el Valle de México" señalaron que detener la extracción del manto acuífero y recargarlo de manera artificial, así como la sustitución de toda la red hidráulica, son algunas de las medidas que frenarían el hundimiento en el centro del país.

"Están en un muy mal estado y requieren de un tratamiento muy especial para reducir las fugas. Necesitamos, en mi concepto, recargar los acuíferos de forma artificial", comentó el experto de la máxima casa de estudios.

Hace un año los investigadores de la UNAM ya habían alertado sobre esta problemática. En aquella ocasión informaron que el hundimiento regional ocurre poco a poco, pero de manera constante desde mediados del siglo XIX.

La catedral de Ciudad de México, (izquierda), en una de las cabeceras del Zócalo capitalino (istock)
La catedral de Ciudad de México, (izquierda), en una de las cabeceras del Zócalo capitalino (istock)

Este problema podría provocar "la aparición de grietas en el terreno y a afectaciones a la infraestructura urbana, las vialidades, las casas habitación y al patrimonio arquitectónico, artístico y cultural".

Efraín Ovando Shelley, también especialista del Instituto de Ingeniería de la UNAM, dijo que la zona centro es una de las más dañadas en la Ciudad de México, ya que "ahí han estado expuestos varios edificios desde hace mucho tiempo, aunque toda la cuenca está dañada".

La Catedral Metropolitana, el Monumento del Ángel de la Independencia y el Palacio de Bellas Artes, son algunos de los sitios históricos donde los hundimientos se han notado a lo largo de los años.

En el primer y terca caso se han registrado descensos en el suelo de más de dos metros; en el Ángel de la Independencia se han tenido que agregar escalones porque mientras la ciudad se hunde la estructura ubicada en Paseo de la Reforma no.