Mujeres de todas las áreas se han sumado al movimiento #MeToo (Foto: Archivo)
Mujeres de todas las áreas se han sumado al movimiento #MeToo (Foto: Archivo)

En  días recientes, cientos de mujeres denunciaron en redes sociales el acoso sexual y la violencia psicológica de la que han sido víctimas por parte de escritores y periodistas mexicanos.

El fin de semana pasado, el hashtag #MeTooEscritoresMexicanos se volvió tendencia en Twitter y los casos de agresiones finalmente salieron a la luz.

Desde ese entonces, han surgido distintas cuentas para denunciar casos de acoso en más de una decena de campos, incluyendo el periodismo, el teatro, el cine, la medicina, la política y el mundo empresarial.

En total, se tiene registro de 15 perfiles de Twitter. Todos con el mismo objetivo, unirse al movimiento #MeToo y respaldar a las mujeres en su denuncia.

Las campañas promueven que todas las víctimas compartan sus historias, lo que ha dado como resultado que las redes sociales se llenen de noticias sobre académicos, compañeros de trabajo y jefes que han acosado a alguna mujer de su círculo cercano.

Hijos de magistrados, gobernadores, dueños de consultoras y restaurantes, activistas políticos, editores de medios de renombres, aclamados directores de cine y escritores con múltiples galardones, todos ellos aparecen en la lista.

El movimiento resurgió gracias a que el 22 de marzo, la comunicadora Ana G. González escribió en su cuenta de Twitter un mensaje en el que acusó al escritor Herson Barona de golpear, embarazar y amenazar a más de diez mujeres.

Al día siguiente de su publicación, se creó el hashtag #Metooescritoresmexicanos y la cuenta @metooescritores. Derivado de esto, se han reunido más de 120 denuncias de acoso sexual en los medios comunicación más importantes del país, según ha informado el grupo de Periodistas Unidas Mexicanas.

#MeToo parece estar cobrando fuerza en todo el país, de hecho la Fiscalía de Michoacán informó este miércoles la investigación criminal sobre las denuncias de acoso sexual por el estallido del movimiento.

Debido a que algunas de las acusaciones hechas en redes sociales constituían posibles delitos ocurridos en el estado, las autoridades han decido proceder legalmente.

Al respecto, destaca que alrededor de siete de los presuntos agresores parecen ser de Michoacán; y algunos fueron acusados ​​por más de una mujer.

En el caso de los medios de comunicación, Periodistas Unidas informó que desde su informe, dos medios han suspendido o despedido a dos de los empleados nombrados como presuntos acosadores. Además, otros sitios se han comprometido a revisar sus prácticas para prevenir el acoso laboral.

Otro sitio, nombrado Morras Help Morras, decidió diseñar una encuesta anónima sobre el #MeTooMéxico, para hacer infografías informativas a fin de visibilizar el problema y poder articular soluciones que pongan en el centro a la víctima.

La encuesta se encuentra en línea y todos los datos de las víctimas están protegidos, según señala el propio documento. Las preguntas incluyen el nombre del agresor, una descripción de los hechos, si se presentó denuncia ante el Ministerio Público, y las medidas legales y comunitarias que se consideran necesarias para terminar con la violencia.

La experiencia en México con el movimiento

El movimiento fue impulsado desde Hollywood para denunciar a los acosadores y abusadores (Foto: Archivo)
El movimiento fue impulsado desde Hollywood para denunciar a los acosadores y abusadores (Foto: Archivo)

En 2017, Karla Souza declaró haber sido acosada en los primeros años de su carrera en México, lo que la motivó a salir del país. Junto a ella, unas pocas actrices decidieron respaldarla e informar los abusos generalizados de los que fueron víctimas. 

Además de las actrices, un grupo de comediantes mexicanas denunciaron el hostigamiento y abuso sexual que padecían en su gremio e incluso firmaron una carta con el hashtag #Yaestuvo, donde pedían un alto a esta situación.

La periodista Carmen Aristegui presentó una serie de entrevistas en febrero de 2018, en las que distintas mujeres del medio artístico y deportivo denunciaron estas prácticas.

A pesar de esto, el movimiento tuvo una respuesta tibia en el país, y ha sido un año después que ha vuelto a cobrar vigencia.