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El hielo del Ártico se desploma, científicos confirman el mayor retroceso invernal jamás visto

Investigadores registran la mayor reducción invernal de hielo marino en el Ártico desde 1979, lo que revierte la tendencia de desaceleración observada en las últimas décadas y plantea una advertencia sobre el futuro del clima global. Entre 2024 y 2025, la extensión del hielo cayó un 5,8 %

Extensa masa de agua con múltiples bloques de hielo y témpanos grandes, bajo un cielo gris nublado con niebla que oculta las montañas lejanas.
Las mediciones satelitales registraron entre 2024 y 2025 una caída interanual sin precedentes en la cobertura helada (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Un nuevo estudio confirma que la pérdida de hielo marino en el Ártico retomó un ritmo acelerado, con la mayor reducción invernal interanual desde que existen registros satelitales. Investigadores advierten que la pausa registrada en las dos décadas previas resultó solo un fenómeno temporal y que el deshielo vuelve a intensificarse debido al calentamiento global.

Según el diario británico The Guardian, la comunidad científica observó entre 2005 y 2024 una ralentización en la disminución del hielo marino ártico. En ese periodo, la reducción de la extensión helada no mostró una tendencia estadísticamente significativa, a pesar del aumento sostenido de las temperaturas globales.

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El informe más reciente indica que esa moderación terminó. Los datos de 2024 a 2025 muestran el mayor retroceso invernal jamás registrado, lo que marca el fin de la desaceleración y la vuelta a una pérdida acelerada del hielo ártico.

Un respiro temporal marcado por fenómenos oceánicos

Infografía sobre el hielo invernal ártico con título, porcentajes, iconos de globo terráqueo, icebergs, huracán, personas, gráficos y texto.
La infografía ilustra el retroceso récord del hielo marino ártico entre 2024 y 2025, junto con sus causas y las consecuencias globales del fenómeno. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El análisis publicado el verano pasado por un grupo internacional de expertos, entre ellos el investigador Dr. Duo Chan de la Facultad de Ciencias Oceánicas y Terrestres de la Universidad de Southampton Inglaterra, indica que las condiciones naturales del océano habrían compensado temporalmente los efectos del calentamiento global.

Según el informe de The Guardian, “lo que parecía una pausa a principios de la década de 2020 ahora parece haber sido simplemente una desaceleración temporal dentro de un declive a largo plazo”, sostuvo el científico.

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Durante los años analizados, las variaciones en las corrientes oceánicas limitaron el deshielo, generando un respiro transitorio para la región. Sin embargo, los autores del estudio advierten que este fenómeno no detuvo la tendencia general, sino que la enmascaró momentáneamente. Las observaciones satelitales más recientes muestran que la extensión de hielo marino en septiembre, cuando alcanza su mínimo anual, se redujo a la mitad en comparación con 1979, año en que comenzaron las mediciones sistemáticas.

El mayor retroceso invernal de la historia reciente

Vista aérea de un vasto canal de agua azul oscuro entre dos imponentes barreras de hielo blanco y azul, con icebergs flotando y montañas nevadas al fondo.
La investigación encabezada por Duo Chan y Alessandro Silvano reportó la mayor reducción invernal desde 1979 (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo de investigación, encabezado por Duo Chan y el científico Dr. Alessandro Silvano, también de la Universidad de Southampton, identificó una disminución del 5,8 % en la extensión del hielo marino entre 2024 y 2025. Esta cifra representa el mayor retroceso invernal interanual registrado hasta el momento. Calificaron el fenómeno como inusual, aunque físicamente posible bajo las condiciones actuales del Ártico, donde el calentamiento superó los promedios globales.

El hielo marino invernal cumple una función clave como aislante entre el océano Ártico, que presenta temperaturas relativamente elevadas, y la atmósfera, mucho más fría. Cuando la superficie helada disminuye, el calor y la humedad del océano se transfieren con mayor facilidad a la atmósfera, lo que puede modificar la dinámica climática regional y global.

“La escasa extensión del hielo marino invernal en 2025 y 2026 demuestra claramente que la pérdida de hielo marino en el Ártico no se ha detenido, sino que continúa en un clima cada vez más cálido”, manifestó Chan, en una declaración recogida por The Guardian.

Impactos climáticos y advertencia a futuro

Glaciar masivo de tonos azules y blancos con cascadas de agua cayendo a un cuerpo de agua salpicado de icebergs. Montañas oscuras con nieve en las cimas se alzan en la lejanía.
Los autores indican que la menor cobertura invernal facilita el intercambio de calor y humedad con la atmósfera (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe hace hincapié en las consecuencias del retroceso acelerado del hielo marino sobre el clima del hemisferio norte. Los autores señalan que la reducción de la cobertura helada puede modificar los patrones de presión atmosférica, favorecer el desarrollo de tormentas y alterar la circulación atmosférica a gran escala. Estos cambios tienen el potencial de repercutir en el clima de latitudes más bajas, afectando a millones de personas.

Desde la perspectiva de la Universidad de Southampton, el nuevo estudio funciona como una advertencia sobre los riesgos asociados a la crisis climática. Los expertos subrayan que los períodos de aparente recuperación no deben interpretarse como una estabilización, sino como excepciones dentro de una tendencia general de reducción. El trabajo enfatiza que el deshielo ártico podría duplicar el ritmo de los registros históricos en los próximos cinco a diez años, si persisten las condiciones actuales.

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