
El deshielo acelerado del permafrost y el aumento de las precipitaciones están facilitando la dispersión de contaminantes industriales y militares en el Alto Ártico canadiense, según un estudio de McGill University.
Los expertos advierten que el cambio climático abre rutas subterráneas para sustancias tóxicas, antes inmovilizadas por el suelo congelado, que ahora pueden alcanzar lagos y ríos de la región. Como resultado, los riesgos para los ecosistemas y las fuentes de agua dulce se incrementan considerablemente.
El equipo encabezado por Selsey Stribling y supervisado por Jeffrey McKenzie analizó el comportamiento de las aguas subterráneas en la estación de radar BAF-3, situada en la isla Brevoort, Nunavut. Esta instalación, aún activa como parte del North Warning System, es uno de los 21 sitios canadienses de radar de la Guerra Fría que permanecen contaminados.
PUBLICIDAD
El estudio, publicado en Hydrological Processes, muestra que el calentamiento global y el incremento de lluvias alteran los procesos hidráulicos subterráneos, permitiendo la movilización de contaminantes durante todo el año.

El Ártico canadiense: miles de sitios en riesgo
Tradicionalmente, se asumía que los residuos tóxicos quedaban inmóviles gracias al permafrost, la capa de suelo permanentemente congelada.
Sin embargo, el Ártico canadiense se calienta entre tres y cinco veces más rápido que el promedio mundial, provocando que la franja superior del permafrost se espese y permanezca descongelada por más tiempo.
Este fenómeno genera nuevas vías subterráneas para el transporte de contaminantes hacia arroyos y cuerpos de agua. Stribling explicó: “Estos contaminantes estuvieron inmóviles y congelados en el ambiente durante décadas. A medida que la capa activa se descongela y el permafrost se degrada, surgen rutas subterráneas que permiten la movilización y el transporte de contaminantes hacia otros ambientes, incluidos arroyos y cuerpos de agua locales”, según recogió McGill University.
PUBLICIDAD

El reto es de gran magnitud: existen más de 2.500 sitios contaminados en el Ártico canadiense, muchos de ellos originados durante la Guerra Fría. El caso de BAF-3 ilustra la compleja combinación entre relevancia estratégica, altos costos de remediación y dificultades logísticas para su monitoreo y limpieza.
Usando el modelo SUTRA 4.0, el estudio simuló el flujo de aguas subterráneas y los procesos de congelación y deshielo, junto a las proyecciones climáticas del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) hasta el año 2100.
Los resultados muestran que el aumento de la movilidad de las aguas subterráneas acelera el deshielo, profundiza la capa activa y refuerza el ciclo de dispersión de contaminantes.
PUBLICIDAD

Obstáculos y desafíos para la remediación
La preocupación por el impacto en los ecosistemas del norte es creciente. Aunque hay vigilancia sobre las fuentes de agua potable, los efectos sobre la fauna y las cadenas alimentarias siguen siendo difíciles de prever.
McKenzie, profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias, advirtió a McGill University: “Se pensaba que estos sitios contaminados, al estar congelados, no representaban un riesgo. Pero ahora el Ártico se está calentando mucho más rápido que el resto del planeta. Con tal cantidad de sitios contaminados expuestos por el cambio climático, podría ocurrir movilización de contaminantes durante todo el año debido al movimiento constante de agua líquida”.
PUBLICIDAD
La remediación de sitios como BAF-3 está en los planes, pero enfrenta elevados costos y falta de datos precisos sobre la localización y el estado de muchos focos contaminados.
Los investigadores insisten en que identificar los sitios contaminados, desarrollar métodos efectivos de limpieza y mantener un registro actualizado son pasos fundamentales para proteger los frágiles ecosistemas del Alto Ártico canadiense. Además, recalcan que es crucial que los modelos climáticos futuros diferencien la gestión de lagos y ríos, ya que ambos se comportan de forma distinta frente a la dispersión de contaminantes.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Una feromona sintética podría controlar a la estrella de mar que amenaza los arrecifes de coral más importantes del planeta
Una sola hembra de esta especie puede liberar más de 200 millones de huevos al año y devorar hasta 10 metros cuadrados de este tipo de ecosistema, un problema que lleva 50 años sin solución efectiva en Australia

165 especies de aves, 30 leopardos y más de 500.000 plantas: Arabia Saudita y el programa para salvar su fauna
Desde los arrecifes del mar Rojo hasta las cumbres donde sobrevive el Nimr, esta nación construye una red de áreas protegidas para revertir décadas de pérdida de biodiversidad y restaurar especies desaparecidas

El sorprendente vínculo entre el canto de los pájaros, el lenguaje humano y las ballenas
Un equipo del Reino Unido, Japón e Israel analizó las primeras vocalizaciones de una pequeña especie asiática y descubrió patrones estadísticos equivalentes a los que utilizan las personas al comunicarse. La investigación, difundida por Science Advances, desafía creencias previas sobre las características exclusivas del habla en nuestra especie

De osos a pumas: cómo los humanos influyen en el comportamiento de los grandes carnívoros en América del Norte
Dos estudios publicados en Current Biology muestran que estos depredadores anticipan la presencia de personas y adaptan sus desplazamientos para evitarla, un hallazgo que los investigadores vinculan con la escasa frecuencia de conflictos

Un estudio advierte que las olas de calor marinas ya afectan la salud humana
La investigación publicada en Nature Sustainability señala que el calentamiento oceánico extremo puede agravar tormentas, comprometer la alimentación y afectar el bienestar emocional en poblaciones que dependen del mar



