
Las temperaturas asfixiantes afectaron a la población de diversas regiones del hemisferio norte en las semanas pasadas. Pero la población de una parte de la Argentina se llevó ayer una gran sorpresa con las temperaturas por encima de lo normal: un día de verano en pleno invierno con marcas térmicas superiores a los 30° en decenas de ciudades.
Es probable que esas condiciones del tiempo anormales para la estación del invierno estén relacionadas con el impacto del calentamiento global que ha influido en el cambio climático.
“Este período de calor podría deberse a una combinación de procesos naturales alterados por el cambio climático antropogénico. Si realmente es así, lo sabremos después de que se hagan los estudios de atribución”, explicó a Infobae la doctora Carolina Vera, profesora emérita de la UBA e investigadora del Conicet. Fue vicepresidenta del Grupo de Trabajo I del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).

“En cada estudio de atribución tras la ocurrencia de olas de calor se viene encontrando la influencia humana”, agregó la experta.
Aunque “es raro que se estudien las olas de calor en invierno porque se las percibe como agradables y no peligrosas. En cambio, hay más estudios de olas de calor de verano en todo el mundo por los impactos negativos que tienen”, afirmó Vera.
Durante agosto, septiembre y octubre, el calor podría continuar en algunas zonas del país. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevé mayor probabilidad de temperaturas superiores a las normales para esos meses en el Noroeste, el Norte, el Litoral y el este de la provincia Santa Fe.

En el territorio de la provincia de Córdoba, el oeste de Santa Fe y el este de la provincia de Buenos Aires, se registrarían temperaturas normales o superiores a lo normal en este mes, septiembre y octubre.
En cuanto a lluvias, para este trimestre también se pronostican mayor probabilidad de ocurrencia en algunas zonas del país. En el oeste de la Patagonia, se prevé un nivel superior de precipitaciones para esos meses.
En el norte del Litoral y en el este de la provincia de Buenos Aires y la ciudad de Buenos Aires, podría producirse un nivel normal o superior de lluvias.
Temperaturas récord para el invierno

Ayer, entonces, se vivió un “veranito” en pleno invierno. En la ciudad de Buenos Aires, el 1° de agosto la temperatura superó los 30°C. “Es el comienzo de agosto más cálido en 117 años de datos”, informó el SNM.
El anterior récord de temperatura más alta en invierno se había registrado el 1° de agosto de 1942. Fueron 24,6 grados. Es decir, el récord de ayer fue más de 6 grados superior al récord de 1942.

Además, desde el 21 de agosto de 2014 no se había superado la barrera de los 30 grados durante la estación del invierno en la capital del país.
Además hubo valores de temperaturas altas en otras ciudades del Centro y el Norte del país. Por ejemplo, en Rivadavia, provincia de Salta, se registraron 37,2°; en Villa María de Río Seco (al norte de Córdoba) 35,2°; en Las Lomitas, Formosa, 35,2°, y en Ceres Santa Fe, 34,6°.
Además, en Santiago del Estero, el termómetro llegó a los 34,6°; en Presidencia Roque Saénz Peña, 34,5°, y en Reconquista, Santa Fe, 33,7°.
“El calor que se vivió ayer en muchas ciudades de la Argentina está relacionado con altas presiones en el centro y norte del país. Se combinó con días soleados y viento norte. Esos factores se mantuvieron durante más de dos días y favorecieron que las temperaturas subieran”, explicó a Infobae la comunicadora meteorológica Cindy Fernández, del Servicio Meteorológico Nacional.

Para los próximos meses, es probable que se desarrollen los efectos del fenómeno de El Niño. Es “muy probable (90%) que estas condiciones se mantengan durante los próximos meses”, aclaró recientemente el organismo público.
El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) es un fenómeno natural caracterizado por la fluctuación de las temperaturas del océano en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial, asociada a cambios en la atmósfera.

Este fenómeno tiene una gran influencia en las condiciones climáticas de diversas partes del mundo. Tiene una periodicidad irregular, usualmente ocurre cada dos a siete años.
“La OMS se está preparando para la altísima probabilidad de que 2023 y 2024 estén marcados por un fenómeno de El Niño, que podría aumentar la transmisión del dengue y de otros arbovirus, como el Zika y el chikungunya”, afirmó el director de la agencia sanitaria semanas atrás.
En la Argentina, las primaveras y veranos bajo la influencia de El Niño suele aumentar la frecuencia y la intensidad de las precipitaciones en gran parte del centro y norte argentino. Esto se traduce en temporada donde se incrementa la probabilidad de tener inundaciones, crecidas de ríos, tormentas intensas, deslizamientos de tierra, entre otras consecuencias.
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
Durante los primeros 10 días de septiembre llovió lo mismo que en todo agosto en El Salvador
El cambio en las precipitaciones permitió elevar el acumulado mensual de lluvias, aunque el país conserva un faltante anual cercano al 30%, de acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente

La NASA detectó un cambio en la temporada de deshielo del Ártico: por qué desde 2010 detuvo su expansión
Un análisis de imágenes satelitales entre 1979 y 2023 mostró que la demora del congelamiento otoñal explicó el aumento del lapso sin hielo. Una modificación en las condiciones atmosféricas alteró luego esa evolución

“Se agota rápidamente el margen de maniobra”: la advertencia por el fenómeno de El Niño en 2026 y sus efectos extremos en el clima
Un artículo publicado en la revista Nature indica que las alteraciones registradas en el Pacífico tropical anticipan la alteración climática más severa desde finales del siglo XIX. La anomalía amenaza con desatar sequías, incendios y crisis en la producción de alimentos

El Niño podría provocar una pérdida cercana al 1% del PIB en Centroamérica y demás países de la región
El informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicado este lunes advierte que las sequías asociadas con el fenómeno afectarían la agricultura, las exportaciones, la energía y la infraestructura en la región

La paradoja climática: alerta por sequía y lluvias que provocan inundaciones en El Salvador
Las autoridades atribuyen la coincidencia de ambos escenarios a aguaceros breves y concentrados que caen sobre terrenos con déficit de humedad tras meses de escasez hídrica en el país



