La lucha de Estados Unidos contra los esfuerzos chinos en materia de 5G pasa de las amenazas a los incentivos

Las agencias norteamericanas impulsan una estrategia de beneficios para los países que descarten contratar a las empresas tecnológicas chinas ante el riesgo de que sean usadas como método de espionaje

Antena 5g de Huawei en CHina (Reuters)
Antena 5g de Huawei en CHina (Reuters)

El gobierno de Joe Biden continúa elevando la presión de Washington sobre las ambiciones del régimen de Xi Jinping en el sector de las redes 5G en el extranjero, a través de incentivos y alicientes a países dispuestos a no aceptar las propuestas de empresas de telecomunicaciones de China para la infraestructura tecnológica.

La internet 5G permitirá que billones de datos circulen fluidamente en forma simultánea, pero deja a la web más expuesta al riesgo de robo de secretos industriales, informaciones privadas o actos maliciosos. Demócratas y republicanos temen que China y sus empresas, que ya lidera el camino en la tecnología 5G de internet móvil ultrarrápida, ponga en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos y sus aliados.

Ante este panorama, las agencias estadounidenses de asuntos exteriores han desarrollados talleres y manuales para políticos, funcionarios de agencias reguladores y académicos vinculados al tema para advertir de los riesgos de utilizar equipos de Huawei o ZTE, dos gigantes tecnológicos chinos, según informó el Wall Street Journal.

Estados Unidos considera estos equipos una amenaza de espionaje, ya que Huawei y otros fabricantes chinos podrían poner los datos al servicio del régimen chino, aunque las empresas insisten en negar los vínculos con Beijing.

Instalación de redes de Ericsson en Suiza (Bloomberg)
Instalación de redes de Ericsson en Suiza (Bloomberg)

Los esfuerzos del Departamento de Estado también se plasmarán en un libro de referencia que abarca los principales casos de estudio para graficar cómo los aliados de Washington, como el Reino Unido, han aplicado con éxito las restricciones a los equipos chinos por temas de seguridad nacional.

“La administración Biden-Harris considera que la seguridad de la 5G es una gran prioridad”, dijo Stephen Anderson, subsecretario adjunto en funciones del Departamento de Estado que supervisa sus esfuerzos de divulgación en materia de telecomunicaciones y tecnología, citado por el WSJ. Según explicó, los expertos de EEUU asesorarán a los países sobre los costes, las regulaciones y las consideraciones de ciberseguridad necesarias para construir las redes 5G.

Por su parte, en el Congreso ambos partidos estadounidenses impulsan un proyecto de ley que plantea entregar fondos a países de Europa Central y Oriental para financiar la infraestructura de telecomunicaciones, siempre que no se trate de contratos con empresas chinas, que habitualmente son más baratas que rivales como la sueca Ericsson, la finlandesa Nokia o la surcoreana Samsung.

(Reuters)
(Reuters)

El éxito es variable. Países como Rumania, Polonia y algunas naciones bálitcas escuchan con atención las propuestas estadounidenses, mientras que Hungría y Serbia han sido más receptivas con China.

El gobierno de Trump ya había advertido la posibilidad de que Pekín pueda interrumpir las telecomunicaciones estadounidenses. Con los actos maliciosos que se multiplicaron en los últimos meses, ese riesgo está más presente que nunca en las cabezas de demócratas y republicanos.

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