Durante la cuarentena los niños son más susceptibles a violencia y negligencia, según expertos

Durante la crisis, la seguridad de los niños siempre estará en riesgo, pues nadie vigila que estén en peligro dentro de sus hogares

Aunque los reportes de abusos han descendido, no es un indicador exacto del maltrato infantil (Foto: Archivo)
Aunque los reportes de abusos han descendido, no es un indicador exacto del maltrato infantil (Foto: Archivo)

La pandemia del coronavirus ha obligado tanto a padres como a hijos a quedarse dentro de sus casas. Pero aunque muchos niños podrían verlo como una oportunidad para descansar del colegio, otros tantos serían más susceptibles de sufrir más riesgo de abuso físico y que nadie lo note.

Según lo que Sophie Phillips, la directora ejecutiva de TexProtects, le dijo a ABC News, cualquier tipo de crisis hace que el riesgo de abuso y negligencia en contra de los niños crezca.

“Este es un momento realmente interesante. Los padres están bajo mucho estrés, pero también están las dificultades financieras”, explicó la directora de la organización que aboga por los niños.

Además, para los padres y madres que no están acostumbrados a estar en casa, y menos a convivir con uno o más hijos a todas horas de la semana, esta nueva rutina puede ser muy disruptiva.

Las nuevas rutinas podrán hacer que padres de familia tomen actitudes agresivas en contra de sus hijos (Foto: archivo)
Las nuevas rutinas podrán hacer que padres de familia tomen actitudes agresivas en contra de sus hijos (Foto: archivo)

Muy pocas personas están acostumbradas a estar cerca de los niños las 24 horas del día, los siete días de la semana. Lo peor para las familias es cuando hay un estrés increíble, hay un mayor riesgo de abuso”, añadió Angela Liddle, presidenta y directora ejecutiva de Pennsylvania Family Support Alliance.

De acuerdo con Phillips, durante la cuarentena hubo una reducción del 48% de las llamadas a los servicios de protección infantil en todo Texas. En la primera semana de marzo, cuando las escuelas aún estaban abiertas, Texas tenía 11,447 reportes de abuso infantil.

Sin embargo, tras las órdenes de quedarse en casa, los reportes bajaron casi a la mitad. Pero según la directora, estos números son engañosos.

“Es importante tener en cuenta que si bien podemos anticipar el aumento de las incidencias reales de abuso infantil, no vamos a ver eso reflejado en nuestras agencias de informes de bienestar infantil”, desarrolló Phillips.

Los reportes han bajado a la mitad porque los niños no interactúan con los reporteros obligados (Foto: archivo)
Los reportes han bajado a la mitad porque los niños no interactúan con los reporteros obligados (Foto: archivo)

Pennsylvania es otro de los casos en los que las cosas parecieran haber mejorado tras la cuarentena, pues según el Departamento de Servicios Humanos (DHS, por sus siglas en inglés), los reportes se redujeron a un 50% menos de llamadas diarias.

“Si bien deseamos que una tendencia de datos de menos informes de abuso infantil pueda interpretarse razonablemente para indicar menos casos de abuso infantil, sabemos que es poco probable que sea así. Más bien, un efecto desafortunado del cierre temporal de escuelas es la falta de interacción entre los niños, sus maestros y otros reporteros obligatorios en los entornos escolares”, dijo el secretario de prensa del departamento de servicios humanos en Pennsylvania.

Y es que gracias a la distancia social que se está aplicando alrededor de EEUU, es difícil que los “reporteros obligados” (personas que conviven con los niños en una forma constante y que están obligados a reportar maltrato), se den cuenta de quiénes están siendo víctimas de maltrato dentro de sus hogares.

“En este momento los niños están en casa como la mayoría de nosotros y, por lo tanto no son vistos por maestros, conductores de autobuses escolares, dentistas, trabajadores sociales, por lo que no se hacen informes. Las llamadas se han reducido en este momento, probablemente en todos los condados de Pennsylvania y probablemente en todo el país en este momento”, agregó Liddle.

Aunado a esto, no sólo los niños no tienen testigos que les puedan ayudar fuera de casa, pero los trabajadores sociales que tienen reportes de maltrato no pueden visitar a los niños que necesitan ayuda a sus hogares.

Liddle agregó que la prioridad número uno debería ser la seguridad de los niños, por lo que se debe agradecer las acciones de quienes están procurando salvaguardarlos en tiempos tan desafiantes.

“Es un momento realmente frágil para todos nosotros, pero para las familias que tienen recursos limitados en este momento es especialmente preocupante[...] Si agradecemos a los trabajadores del hospital, al personal médico, a los técnicos de emergencias médicas y a las fuerzas del orden público, debemos felicitar a los trabajadores de cuidado infantil que todavía están haciendo todo lo posible para cuidar la seguridad de los niños”, finalizó.

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