La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), que investiga desde abril la magnitud del problema del cigarrillo electrónico entre los adolescentes, analiza "restricciones severas" a la venta del producto en los Estados Unidos. Sin embargo, Juul, la marca más importante de e-cigarettes del mercado en ese país, está a punto de vender en USD 12.800 millones el 35% de su capital a Altria, la tabacalera fabricante de Marlboro, entre otras marcas.

El acuerdo no sólo convertiría a Juul Labs una de las startups de mayor valuación (quedaría establecida en USD 38.000 millones), sino que daría a Altria gran acceso a un segmento del mercado de la nicotina en rápido crecimiento, según The Wall Street Journal (WSJ).

La firma de Philip Morris intenta expandirse en otras formas del mercado de la nicotina. (Getty)
La firma de Philip Morris intenta expandirse en otras formas del mercado de la nicotina. (Getty)

Juul controla más del 70% del sector que, aunque se presentó como una ayuda para el adulto que quería dejar el tabaco, se reveló como un riesgo de salud atractivo para los adolescentes, en particular debido al diseño de sus dispositivos, por el cual los apodaron el iPhone de los e-cigarettes. Uno de cada 5 estudiantes del último año de la escuela secundaria (más de tres millones de chicos) dijeron que vapearon nicotina recientemente.

El cierre de la operación, que podría ser inminente, duplicaría el valor de Juul hace unos meses y la volvería más valiosa que importantes empresas que se originaron en Silicon Valley, como Airbnb, SpaceX y Pinterest. Llegaría al nivel de compañías como Delta y Target.

Juul se encuentra en problemas porque su e-cigarette se ha extendido entre los menores de edad.
Juul se encuentra en problemas porque su e-cigarette se ha extendido entre los menores de edad.

"Sería una señal de lo rápido que ha crecido la startup, y del deseo de Altria de crecer por fuera de su negocio menguante del cigarrillo común", según WSJ. También daría a Juul acceso a mejores espacios de exhibición en los comercios minoristas, y la posibilidad de extender su marketing.

"Algunos empleados de Juul se han sentido mal por las conversaciones de la firma con Altria. Dijeron que se trata de una traición a la misión de la startup de ayudar a que los fumadores de cigarrillos pasen a un producto menos dañino", señaló el periódico.

La noticia de la operación —y con ella, la valuación— sucede cuando la compañía de San Francisco se encuentra bajo fuego de autoridades, educadores y funcionarios de salud pública. A pesar de su misión original, el fabricante de e-cigarettes confirmó en sus propios estudios que el dispositivo ha enganchado a mucha gente —entre ella, menores de edad— que nunca había fumado.

Las acciones de la FDA parten de las conclusiones preliminares de una investigación del organismo, según la cual el consumo de e-cigarettes aumentó un 77% entre estudiantes de 11 a 13 años y de casi 50% entre los de 14 a 18. Esto significa alrededor de 3,5 millones de menores de edad que vaporeaban a comienzos de 2018, un millón más que en 2017.

Mientras el desempeño de Juul superó las predicciones realizadas en su última ronda de búsqueda de inversiones (con algunas estimaciones de hasta el 75% de ganancias brutas), el valor de mercado de Altria —que posee las firmas de Philip Morris— descendió casi un 30% en el último año, debido a la caída en la cantidad de fumadores tradicionales y al anuncio de una posible prohibición de los cigarrillos mentolados.

"La empresa con sede en Richmond, Virginia, está inclinándose hacia áreas de crecimiento del mercado. A comienzos de diciembre, Altria hizo una inversión de USD 1.800 millones en la firma canadiense de cannabis Cronos", ilustró WSJ. Del mismo modo que esa participación le permitiría sumarse a la expansión de la marihuana a medida que se la legaliza en nuevos mercados, Juul le permitiría llegar al controvertido pero próspero segmento del e-cigarette, en los Estados Unidos y en otros lugares del mundo.

MÁS SOBRE ESTE TEMA: