En total fueron tres explosiones. La primera se produjo el 2 de marzo y las otras dos este lunes. Todos los ataques fueron en Austin.

El primero asesinó a  Anthony Stephan House, de 39 años. El segundo mató a un joven de 17 años de manera casi inmediata tras la apertura del paquete; y horas más tarde, ya en el hospital, falleció la mujer de 40.

En un principio, la Policía local investigó la primera de las muertes como sospechosa, pero desde entonces la carátula del caso fue revisada e inscripta como "homicidio".

Manley reveló que estos hechos parecen estar relacionados entre sí y puedan atender a crímenes de odio, puesto que las víctimas en ambos casos son de origen afroamericano: "No sabemos el motivo que hay detrás de ellos (los crímenes). Sí sabemos que ambas casas pertenecen a afroamericanos, aunque no estamos diciendo que esta sea la causa".

Además, detalló que la metodología en ambos incidentes mortales fue similar. Los paquetes fueron depositados en la puerta de entrada de ambos domicilios y recogidos y abiertos por las víctimas por la mañana, momentos en que se produjeron las explosiones.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) comunicó que están investigando estos dos sucesos de manera conjunta, tomando como prueba cualquier similitud entre el embalaje y el material explosivo.

El responsable de la investigación aclaró además que ni el Servicio Postal de los Estados Unidos ni correos privados como Fedex o UPS fueron los responsables de las entregas. "Es probable que el paquete haya sido dejado por alguien personalmente a la vuelta de la esquina", explicó el jefe interino de la policía de Austin.

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