Luis Díaz había marcado un gol en la Copa América, pero fue anulado por el VAR  (Reuters)
Luis Díaz había marcado un gol en la Copa América, pero fue anulado por el VAR  (Reuters)

Contra Chile, en cuartos de final, Luis Díaz podría tener la chance de consolidarse en la tricolor y ponerle picante a su traspaso, ya que hay varios equipos de Sudamérica -como River Plate- y Europa -como el Porto de Portugal- que están observándolo interesados.

La historia de Luis Fernando Díaz Marulanda comenzó en Barrancas (La Guajira) en el seno de una familia de origen wayuu, -etnia indígena predominante de la región- conformada por Luis Manuel, su padre, Silenis Marulanda, su madre, sus hermanos Jesús, Roger y Karena. Fue ahí donde aprendió a jugar al fútbol, tratando de imitar el estilo de su ídolo Ronaldinho y mostrando desde niño la calidad que tenía con la pelota.

Los Wayuu son parte de los pueblos ancestrales que habitaban Colombia, ellos representan al 20,5% de toda la población indígena del país. Se encuentran principalmente en la península de La Guajira, frontera con Venezuela, sobre el mar Caribe. Tienen una lengua propia, el wayuunaiki, y estructuras sociales solidas que se mantienen por tradición en estos territorios.

En un país tan futbolero como Colombia, que un jugador indígena se destaque en la selección nacional le permite tener mayor visibilidad a los pueblos originarios que muchas veces son olvidados por los gobiernos, especialmente en una región como La Guajira, que tiene altos índices de pobreza. Por estas razones la convocatoria del joven wayuu ha sido destacada por entidades como la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) que defiende y promueve los derechos de estas comunidades.

Luis Díaz está en la mira de equipos de Europa (Reuters)
Luis Díaz está en la mira de equipos de Europa (Reuters)

Luis Díaz se inició en las divisiones juveniles del Barranquilla F.C., equipo de segunda división que históricamente ha servido como cantera del Junior F.C. actual campeón de la liga. Fernel Díaz, entrenador de las divisiones menores del club, recuerda ese día de enero en el que el joven llegó a probarse, como otro de los cientos de chicos que lo hacen cada año en la cancha Bomboná, sede deportiva del Junior y del Barranquilla.

"Todos los eneros se hacen convocatorias abiertas. Él llego en 2015, con 17 años a Bomboná, lo trajo su papá, quien también trajo a otros jóvenes a las pruebas", afirma y agrega que pese a su delgado físico, que le valió apodos como "el fideo" o "el flaco", Díaz desde el principio mostró calidad. Rápidamente, su juego llamó la atención de los entrenadores y  ese año Barranquilla estrenó la categoría de sub 18 para que él pudiera jugar ahí.

Fernel Díaz destacó también que a diferencia de otros muchachos que llegan con contrato con el club, Luis Díaz hizo todo el proceso, superando las dificultades de los primeros meses, cuando no recibía sueldo ni tenía contrato y vivía con un tío en un barrio popular de Barranquilla. "Es 100% made in Bomboná", dije el entrenador.

En una entrevista para un medio colombiano, el jugador contó que las dificultades de esos primeros meses fueron tantas que casi se regresa a su pueblo natal, pero que su convicción y empeño por superarse y sacar adelante a su familia lo ayudaron a continuar: "A veces no tenía ni para la comida, me faltaban los pasajes, era complicado".

Díaz jugó en la selección indígena de Colombia (Reuters)
Díaz jugó en la selección indígena de Colombia (Reuters)

Con tiempo y buen fútbol, el club empezó a apostar por él, lo ayudó con su manutención y finalmente le preparó un contrato. Fue en esta primera etapa en el Barranquilla, en 2015 el año de su debut, que se le dio el oportunidad de jugar internacionalmente: primero representó a los Wayuu en un torneo nacional organizado por la ONIC y a partir de allí se abrió paso hasta la Selección Colombia Indígena que disputó ese año la Copa América de Pueblos, realizada en Termuco, Chile, territorio acenstral del pueblo Mapuche.

Allí fue dirigido por Carlos "El Pibe" Valderrama, quien fue el timonel de ese equipo, el cual terminó como subcampeón, tras perder la final 1-0 contra Paraguay. Díaz marcó dos goles y fue varias veces capitán en ese torneo.

Cuando volvió a Colombia, empezó a jugar en la B con el Barranquilla F.C, alternando con prácticas y concentraciones en Junior, hasta que a finales de en 2017 Julio Avelino Comesaña lo integró definitivamente a la escuadra juniorista. Ese año también fue convocado para disputar el Campeonato Suramericano Sub 20 con la selección. A sus escasos 22 años Luis Díaz ya tiene en su palmarés dos títulos consecutivos de la Liga Colombiana -llamada Liga Águila- entre 2018 y 2019, una Copa Colombia obtenida en 2017 y una Supercopa de la Liga en 2019; todos ganados con su actual equipo, el Junior de Barranquilla.

Su velocidad, gambetas y goles también le sirvieron a Junior para llegar a la seminifinal de la Copa Sudamericana en 2018, la cual perdió contra Atlético Paranaensse, un torneo que le dio al "Guajiro", como también lo llaman, otra vitrina para mostrarse internacionalmente.

Esta joven promesa del fútbol colombiano tiene este viernes otra oportunidad para destacarse, para ayudar a su selección a vencer a Chile, actual campeón, y pasar a semifinales. Este partido bien podría ser decisivo para el futuro del joven jugador que podría convertirse en el primer wayuu en llegar al fútbol europeo.