Así está conformada la red que transportaba cocaína y delincuentes en carros oficiales

El pasado viernes, la Policía del Cauca incautó una Toyota gris perteneciente a la UNP, con 168 paquetes de cocaín,; desde entonces, se ha revelado toda una organización ilegal que utilizaba los vehículos oficiales para diferentes delitos

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Carro Blindado, Secretaría de Movilidad
Carro Blindado, Secretaría de Movilidad de Bogotá | Foto de referencia

Grabaciones de varias cámaras de seguridad de los alrededores de centro comercial Hayuelos, en Bogotá grabaron cuando una camioneta Toyota blindada le fue entregada a Manuel Antonio Castañeda Bernal el vehículo está adscrita a la Unidad Nacional de Protección (UNP).

Fue el pasado 9 de diciembre, a las 2:30, cuando la Policía del Cauca incautó la Toyota gris, con más de 160 paquetes con droga (cocaína), en un retén que estaba en la La Plata, vía que conduce a Popayán.

El vehículo era conducido por Castañeda, también llamado el ‘Capi’ entre artistas populares colombianos, uniformados y funcionarios de la Unidad Nacional de Protección.

El ‘Capi’ es exsubintendente de la Policía, pero en su momento se hizo pasar por conductor de la Unidad Nacional de Protección. Al momento de su captura, este sujeto ofreció 300 millones de pesos para que lo liberaran.

Al no lograr su cometido, señaló a las autoridades que estaba listo para desarticular una red de narcotráfico en la UNP.

El ‘Capi’, después de ser detenido, le señaló al director de la UNP, Augusto Rodríguez, que venía pagando cerca de siete millones de pesos al mes por el alquiler ilegal de esquemas de seguridad, de acuerdo con información que pudo conocer El Tiempo (ET).

A pesar de afirmar que estaba listo para colaborar con la justicia, no mencionó el transporte que prestaba para movilizar bolsas con cocaína en las camionetas de la UNP.

”Castañeda, o el narcochofer, es reconocido entre funcionarios de la UNP, miembros de la Policía, actores y cantantes. Su esposa, Nasly Viviana Toro Hernández, lidera una campaña en donde siempre solicita el acompañamiento de la Policía y Manuel la acompaña”, dijo un allegado al capturado de acuerdo a información de ET.

Al parecer, la mujer de El Capi, quien se hace llamar ‘Nana Magic’ también estaría involucra en estos ilícitos, ya que se ven en las grabaciones el acompañamiento a su esposo para recibir la camioneta de la UNP. Ella también lidera ‘Ponte un 10′, campaña en la que entregan kits escolares y alimentos, acompañada de actores y cantantes.

Ronald Rodríguez, quien se inició como escolta del extinto DAS y ahora en la UNP también -al parecer involucrado en los hechos- habló con ese medio de comunicación en las que señaló:

”Conocí a Castañeda hace algo más de un año en un restaurante en las afueras de Bogotá, donde hacen shows de música popular, una de mis aficiones”. Además que El Capi lo visitó en la UNP y al que le prestó una camioneta ese viernes, siempre y cuando la devolviera ese día sobre las seis de la tarde.

”Me dijo que necesitaba recoger a un artista en el aeropuerto y que me la devolvía ese mismo día. Soy una víctima más de Castañeda, quien, según información que se ha conocido, tiene más de 70 denuncias por presunto fraude y abuso de confianza”, le dijo Rodríguez a El Tiempo.

Esta no sería la primera vez que le prestaba una camioneta a Castañeda, por lo que señaló que claramente incurrió en una falta a la UNP.

También se dio a conocer sobre una presunta red de corrupción liderada por Wilson Devia, presidente de uno de los 19 sindicatos de la entidad que estaría vendiendo esquemas de seguridad y cobrando sobornos. Con respecto a esta situación, habló con la revista Semana, Augusto Rodríguez, el director de la UNP y contó sobre las irregularidades que se han encontrado.

En este sentido, Rodríguez contó que en medio de la indagación encontró que existían varias investigaciones que habían iniciado, pero que nunca dieron resultado, pues, con el pasar del tiempo quedaban “engavetadas”:

“No es uno, son por lo menos diez casos de vehículos supuestamente blindados por los cuales se paga un arriendo de entre 11 y 15 millones de pesos, pero que al retirar los tapizados de puertas, techos y pisos no tenían la protección. Solo tenían un blindaje de nivel bajo los vidrios laterales. Una reprochable y peligrosa trampa”.

Y agregó: “Una de las cosas lamentables que se detecta es que habían dejado acumular todas las investigaciones sobre este tipo de incumplimientos. Se iniciaban los procesos, se dejaban ahí, no se resolvía nada”.

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