“La 777 no es un pasaporte a la apertura generalizada, tiene limitaciones que hacen imposible una reactivación masiva” MinSalud

El ministro de Salud, Fernando Ruiz Gómez, en conversación con jueces de la República dio detalles del avance de la pandemia, el Plan Nacional de Vacunación y la ruta de reactivación gradual.

En un encuentro con jueces de la República, el ministro de Salud y Protección Social, Fernando Ruiz Gómez, presentó un panorama del comportamiento de la pandemia, los avances en la ejecución del Plan Nacional de Vacunación contra el covid-19 y la resolución 777 de 2021, que da orientaciones de cara a una apertura gradual, progresiva y responsable de diferentes sectores de la sociedad colombiana.

Durante su intervención el ministro planteó algunos escenarios sobre los que el Ministerio de Salud se movió para encontrar respuestas frente a la crisis durante este año de pandemia. Primero, destacó que el hecho de liderar una crisis de la que no se tenía evidencia desde la gripa española, que causó 50 millones de muertes, fue unos de los desafíos iniciales. Lo segundo, pasó por actuar ante la inexistencia de evidencia sobre pandemia, ya que el mundo no había recolectado evidencia sobre pandemias.

“Nosotros actuábamos bajo el entendido de que la pandemia española había sido probablemente la última pandemia del mundo y no tendríamos la afectación a través de una enfermedad respiratoria tan grave como la que llegamos a tener con el covid-19”.

El ministro destacó que en ese espacio de tiempo, la epidemiología y todas las ciencias evolucionaron, pero los modelos predictivos de comportamiento no tenían el ajuste y la información necesaria para proyectar los resultados de una pandemia, “pero sí se mostraban escenarios devastadores en términos de pérdidas de vidas humanas”.

Un tercer escenario al que se enfrentó el mundo fue la poca coordinación internacional, a pesar de tener organizaciones del sector salud que habían crecido en robustez, pero esta no se había venido dando en términos operativos, salvo los casos de África, con el manejo del ébola o el MERS dos, “pero que realmente no estaban absolutamente preparadas para evaluar a nivel internacional una pandemia de esta magnitud”.

Es así como el ministro destacó la creación de mecanismos como el COVAX, “porque no existían mecanismos de coordinación para actuar frente a una pandemia y entre los diferentes países tomar decisiones que permitieran el manejo de riesgos y el acceso equitativo a los medios, tema que no fue posible y no ha sido posible”.

En ese sentido, reseñó Ruiz Gómez problemas como los que se tuvieron para acceder a ventiladores, elementos de protección personal, reactivos, disponibilidad de equipos para laboratorios, por ejemplo.

Reactivación económica en Bogotá, Colombia. (Foto: Instituto Distrital de Turismo de Bogotá)
Reactivación económica en Bogotá, Colombia. (Foto: Instituto Distrital de Turismo de Bogotá)

Retos actuales

Entre los retos actuales, el ministro destacó que el país debe continuar con la implementación del Plan Nacional de Vacunación contra el covid-19, con el cual la primera discusión que se tuvo fue si se iniciaba con la inmunización de poblaciones esenciales, como policías y gobernantes, por ejemplo, o si por el contrario se debía priorizar según el riesgo, como finalmente sucedió.

“Esa decisión se tomó porque, por ejemplo, una persona mayor de 80 años tiene 600 veces más riesgo de morir, que una persona de 18 a 25 años, de manera que la evidencia era contundente frente las diferenciales de riesgos”, destacó Ruiz Gómez.

Por ello, esta decisión llevó al país a tener un plan con dos fases. La primera para reducir la mortalidad, como ya se está viendo en grupos de edad mayores y, segundo, para reducir el contagio. En ese orden de ideas, Ruiz Gómez detalló que con corte al 12 de junio se tiene una cobertura del 87,91 % en adultos mayores de 80 años; 76 % entre 75-79; 75 % entre 70-74; 70 entre 65-69; 62 % entre 60-64 y un 98 % en talento humano en salud.

Este nivel de vacunación nos ha permitido que en el tercer pico que estamos viviendo, veamos una reducción sustancial de la mortalidad en personas de más de 60 años”,<i><b> </b></i>agregó el ministro.

Resolución 777: gradual y progresiva

Pasando al momento actual del país y haciendo referencia a la resolución 777 de 2021, el ministro reiteró que la llave de la apertura es gradual, progresiva y responsable, bajo el cumplimiento de indicadores mínimos, como una ocupación UCI por debajo del 85 %.

Sobre este puto el ministro aseguró que los fenómenos que hemos venido observando son de rebeldía, fiestas clandestinas, incumplimiento de medidas sanitarias a lo largo del país, aglomeraciones en el territorio.

“O lo hacíamos ordenadamente con una visión sanitaria como está expresado en la Resolución 777 o la reactivación se nos iba a dar por la rebeldía ciudadana y de los gobernantes”, aseguró el ministro, destacando que dicho acto administrativo recoge eso.

De igual manera, insistió en que la 777 “no es un pasaporte a la apertura generalizada, por el contrario, tiene limitaciones que hace imposible una reactivación masiva”, precisando que hoy, por ejemplo, de las 25 ciudades más grandes del país, 22 no cumplen con el criterio de ocupación UCI.

Con excepción de Leticia, Barranquilla y Montería, el resto de las ciudades del país no puede hacer una apertura generalizada y solo lo podrán iniciar en el momento en el cual esté por debajo de la línea del 85 % de la ocupación de UCI, momento en el cual podrá tener aforos”, agregó el ministro.

Sin embargo, sí dejó claro que es necesario que el país tenga la visión de apertura progresiva, empezando con educación y vacunación masiva de docentes, así como el regreso a las labores profesionales. “Las directivas que se dan para educación y lo laboral, deben entenderse como acciones progresivas que dependen del avance en el Plan de Vacunación”, detalló el Ruiz Gómez.

Finalmente, aunque el ministro destacó la necesidad de regresar a la presencialidad, manifestó que hay otras actividades en las que, como sociedad, se ganó en términos de acceso, como la telesalud, por ejemplo, con la que se rompieron barreras y “no queremos que desaparezcan”.

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