Consejo Nacional de Bioética pide reconsiderar nombramiento de nuevo MinCiencias

El organismo es asesor del mismo Gobierno nacional y por eso sostienen que no les parece pertinente nombra a Tito Crissien en el cargo. Señalan que quienes se desempeñan como funcionarios públicos no pueden estar involucrados en problemas éticos.

Este fin de semana más grupos y fundaciones ligadas al sector académico de Colombia manifestaron su rechazo contra la decisión de nombrar a Tito Crissien como el nuevo ministro de ciencia. El nuevo pronunciamiento lo hizo el Consejo Nacional de Bioética (CNB), organismo asesor del mismo Gobierno nacional, que le pidió al presidente Iván Duque reconsiderar la decisión.

“Es función del Consejo Nacional de Bioética reflexionar acerca de los aspectos éticos de las ciencias y la tecnología que considere de relevancia, así como motivar la participación de la sociedad en estos temas y asesorar al Gobierno nacional. En este sentido, nos manifestamos e invitamos al Gobierno nacional a reconsiderar la designación del ministro de Ciencias, Tecnología e Innovación, en razón al desconocimiento y afectación de principios éticos esenciales que garantiza la integridad y legitimidad en el quehacer científico del designado ministro”, escribió el CNB en un una carta que le envió al primer mandatario colombiano el 12 de junio.

El Consejo asegura que el nuevo ministro ha “vulnerado valores éticos” que legitiman la ciencia y que están relacionados con la responsabilidad del proceso investigativo. Señalan que las prácticas éticas de quienes se desempeñan como funcionarios públicos no es un asunto menor, y por esto argumentan que Crissien no puede asumir el cargo.

Hay que recordar que a Crissien se le cuestiona porque no hace más de un año se vio involucrado en casos de plagio. Esto mismo fue denunciado por la Academia Colombiana de Ciencias, la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia (Avanciencia), el grupo PlagiosSOS y la Fundación Alejandro Ángel Escobar (FAAE).

Los grupos consideran que existe suficiente evidencia sobre varios plagios en los que habría incurrido Crissien, particularmente en artículos en los cuales es coautor. Hay preocupación particularmente sobre dos artículos en los que aparece el funcionario como coautor de contenidos de química inorgánica, un tema en el que no tiene ninguna calificación probada, por lo que no puede participar en las investigaciones de este campo.

Hay que recordar que esta situación viene desde el segundo semestre del año pasado. Crissien era rector de la Universidad de la Costa, reconocida por ser la número uno en la producción de artículos científicos de la región Caribe y la séptima a nivel nacional. Sin embargo, en septiembre de 2020, esa reputación se vino al piso cuando el repositorio internacional de publicaciones científicas IOP Publish retiró de su plataforma 23 artículos de la institución porque incurrieron en plagio.

En ese momento, se dio a conocer que además del plagio, en los artículos académicos se evidenciaba la manipulación de citas. Se aprovechó que los documentos originales estaban en otros idiomas y se hizo una traducción de partes de estos sin dar crédito a sus verdaderos autores.

“Los artículos fueron retractados por IOP Publishing tras una clara evidencia de plagio y manipulación de citas. En todos los casos, el trabajo fue publicado originalmente en español y fue traducido y publicado sin permiso o reconocimiento a los autores originales. También se agregaron múltiples citas nuevas a los artículos posteriores a la traducción, muchas de las cuales fueron del propio trabajo del nuevo autor”, señaló la plataforma de publicaciones al retirar los artículos.

Recientemente, Crissien se pronunció para eximirse de toda culpa y explicó que una vez se enteró de la situación expuesta anteriormente, se inició un proceso de investigación en la Universidad de la Costa que terminó con un caso disciplinario por el que se desvinculó de la institución al profesor Amelec Viloria.

Afirmó que el docente reconoció haber incluido como coautores de diversos artículos a otros investigadores como sucedió con su nombre, sin permiso previo, y así se enviaron a la editorial. “Debido a lo anterior, el 25 de septiembre de 2020 se envió una solicitud a la editorial Springer solicitando el retiro de mi nombre del artículo cuestionado”, añadió que con esa petición se anexaron las pruebas correspondientes.

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