Salvatore Mancuso le contestó al padre Francisco de Roux: quieren “torturarme y asesinarme y así silenciarme definitivamente”

Por medio de una carta enviada desde Estados Unidos, el excomandante de las AUC le respondió al presidente de la Comisión de la Verdad, que, aunque lo quieran asesinar, les dará la cara a las víctimas.

Foto de archivo. El jefe de los escuadrones paramilitares de ultraderecha Salvatore Mancuso habla con periodistas en Campo Dos, zona rural del municipio de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, Colombia, 9 de diciembre, 2004. REUTERS/Daniel Muñoz
Foto de archivo. El jefe de los escuadrones paramilitares de ultraderecha Salvatore Mancuso habla con periodistas en Campo Dos, zona rural del municipio de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, Colombia, 9 de diciembre, 2004. REUTERS/Daniel Muñoz

El presidente de la Comisión de la Verdad, Francisco de Roux, en una entrevista con la periodista María Jimena Duzán, dijo, públicamente, que le pedía el favor al excomandante paramilitar Salvatore Mancuso que le dijera cuándo y dónde podrían encontrarse para que siguiera cooperando con la verdad sobre el conflicto armado.

En esta entrevista, el presidente de la comisión le contó a Duzán que Mancuso ya ha ayudado con información, por ejemplo, le dijo cómo los paramilitares de su mando habían matado y, posteriormente, tirado el cuerpo de un indígena Sinú al río.

El padre Francisco de Roux, comentó que: “Estoy dispuesto a ir donde sea, nosotros sí queremos que esto empiece. Pero no me lo mande decir por tercera persona, para nosotros es importantísimo lo que usted quiere decir. Estamos buscando a responsables que tengan el coraje de decir la verdad, no nos debe dar miedo de la verdad. La verdad debe generar esperanza, y con esto no invito al odio y ni a los señalamientos, esto es necesario para que comprendamos que eso no puede seguir pasando”.

Salvatore Mancuso, por medio de una carta enviada desde la cárcel en Georgia, Estados Unidos, le contestó a de Roux. “Es importante informarle Padre de Roux, que he denunciado desde hace varios años una inocultable realidad, relacionada con la evidente e indiscutida posibilidad de que se adelanten atentados contra mi vida. Nunca habíamos visto a casi todo el aparato estatal perseguir política y jurídicamente a una persona, todo por lo incómodas que han sido y siguen siendo mis verdades, pues pretenden silenciarme a como dé lugar”.

El excomandante de las AUC, quien fue extraditado en 2008 a Estados Unidos, por narcotráfico en este país, en los últimos meses, desde el Gobierno colombianos, se ha pedido su extradición, sin embargo, Mancuso pidió ser deportado a Italia, país donde también tiene nacionalidad.

Para el exparamilitar, si esto llegara a pasar, pisar territorio colombiano significaría prácticamente su sentencia de muerte: “me han solicitado en extradición para llevarme nuevamente a prisión, para poder torturarme y asesinarme y así silenciarme definitivamente”, dijo en la carta a De Roux.

Según las cuentas citadas en la carta a de Roux, desde 2005 han asesinado a 3.600 desmovilizados de las AUC y sus familiares, la gran mayoría fueron torturados o envenenados en las cárceles colombianas.

A pesar de estos sucesos más las fuertes amenazas que ha vivido Mancuso que, según él, provienen de “unos poderosos” que buscan “complots criminales”, se comprometió a hablar sin importar las circunstancias: “las víctimas me necesitan vivo desde cualquier parte del mundo para poder continuar cumpliéndoles, de nada les sirvo asesinado en Colombia”.

“Tampoco consideró el sacerdote De Roux otro asunto planteado y que es innegociable, consiste en que la verdad sea reconstruida y contada de forma completa entre todos los actores del conflicto, exguerrilla, exautodefensas, terceros civiles, miembros de las fuerzas públicas activos y no activos, agentes de Estado de facto, políticos. Todos… con las víctimas y los medios de comunicación como testigos, además del acompañamiento de organizaciones internacionales. Y al hacerla pública, se conocerá la verdad completa, sin sesgos ni amañamientos, asumiendo las responsabilidades por cada uno de los actores involucrados”, añadió Mancuso.

En esta carta también se le propuso al sacerdote De Roux planear espacios de reconocimiento y no repetición en distinto lugares del país, que cuenten con el registro internacional. “Es el momento histórico para profundizar este trabajo que ya hemos arrancado y que el país y el mundo apoyen el mismo. El tiempo de la Comisión de la Verdad es corto, y por respeto a las víctimas debemos pasar a la acción”.

Uno de los factores importantes para Mancuso es que, de acuerdo con lo anterior, los exmiembros de la antigua guerrilla de las FARC y los del grupo paramilitar, las AUC, se reúnan y hablén sobre la violencia en el país.

El pasado 27 de febrero, el partido Comunes dio a conocer una llamada que hubo entre Salvatore Mancuso y el congresista Rodrigo Londoño, en la cual se acordó presentar un diálogo abierto ante la Comisión de la Verdad. Esta llamada no fue la primera vez que ambos excombatientes conversaron, pero, se debe tener en cuenta que se trata de dos de los principales actores del conflicto armado colombiano que aún están con vida.

En la llamada, la cual duró 12 minutos, Rodrigo Londoño le dijo a Mancuso que: “Cada uno tenemos una partecita de la verdad de lo que nos pasó en este conflicto y necesitamos esa verdad, esa parte que usted tiene y necesitamos que la JEP lo escuche, necesitamos que la Comisión de la Verdad también lo escuche, porque es así de la única manera que podemos construir ese monstruo que fue la guerra en Colombia a través de la parte que tiene cada uno en este rompecabezas”, a esto, Mancuso contestó: “Lo más seguro es que van a buscar silenciarlo, van a buscar matarlo y eso nos toca preverlo”.

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