Cangrejo negro y lagarto azul, los sobrevivientes del huracán Iota en San Andrés

Los investigadores se encontraron con ambas especies, importantes para la cultura y gastronomía de los raizales, durante un recorrido, lo que significa que también sobrevivieron al huracán.

Cangrejo negro (Gecarcinus ruricola), solo habita en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y está catalogado en el mundo como una especie en peligro de extinción. Foto: Instituto Humboldt
Cangrejo negro (Gecarcinus ruricola), solo habita en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y está catalogado en el mundo como una especie en peligro de extinción. Foto: Instituto Humboldt

En noviembre, tras el paso del huracán Iota por las islas de San Andrés que dejó cientos de familias afectadas, el Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible lanzó la Operación Cangrejo Negro, que busca restaurar los ecosistemas estratégicos de San Andrés, Providencia y Santa Catalina afectados por el paso del huracán.

Durante siete meses, las familias de las islas se verán beneficiadas mensualmente tras contribuir con el hábitat del cangrejo negro y fortalecer el proceso de reconstrucción y fortalecimiento de los manglares, corales y el ecosistema de bosque seco.

Pobladores y expertos estaban preocupados ante la afectación del hábitat del cangrejo negro (Gecarcinus ruricola), pues el animal que solo habita en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y, además, está catalogado en el mundo como una especie en peligro de extinción no se encontraba después del paso del fenómeno natural.

Sin embargo, para alivio de muchos, después de dos días de excursión en zonas boscosas aledañas al embalse Fresh Water Bay, según informó el Instituto Humboldt, encontraron un ejemplar de aproximadamente 10 centímetros de largo.

El cangrejo encontrado hace parte de una de las especies más emblemáticas para las comunidades raizales del archipiélago y destaca por tener el cuerpo pintado de naranja y el dorso de coloraciones negras y púrpuras. A pesar de su importancia para la gastronomía y cultura de los habitantes de las islas, este crustáceo está en peligro a causa de la explotación de su hábitat, cacería y pesca, razón por la que esta especie aparece en la lista de especies en peligro de extinción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN).

El paso del huracán Iota, según el Instituto Humboldt, reforzó la difícil situación del cangrejo negro en las islas. La reducción de su hábitat y la captura excesiva fueron problemáticas que se sumaron al paso de los fuertes vientos en los ecosistemas de la isla, como las afectaciones en el 90 por ciento del bosque seco tropical.

“Este hallazgo representa una gran esperanza para esta especie en la isla, ya que, aunque su hábitat natural estuvo entre los más afectados por Iota, su presencia nos indica que sobrevivió a los embates del fenómeno natural”, dijo Hernando García Martínez, director del Humboldt.

Lo que se conoce sobre esta especie es que suele tener hábitos nocturnos, pero en épocas de reproducción se pueden encontrar en el día. El instituto destacó que esta especie se alimenta de hojas, frutos, brotes de plantas y materia orgánica en descomposición, y es una especie que pasa casi la totalidad de su vida en tierra; en el mar no vive más de dos o tres semanas como larva.

Por su parte, Carlos Lasso, investigador del programa de ciencias de la biodiversidad del Instituto Humboldt, explicó que “la migración del cangrejo negro va desde abril a julio cada año. En abril, las hembras ingresan al mar para desovar, y en época de lluvia, cuando sube la marea y hay luna llena, los cangrejos juveniles llegan a tierra. Entre mayo y julio es cuando más abunda la especie en los ecosistemas terrestres del archipiélago, meses en los que se registra el mayor pico de la migración”.

El hallazgo del lagarto azul

Otro importante encuentro durante el recorrido por los ecosistemas afectados por el huracán fue con el lagarto azul (Cnemidophorus speuti), otro hallazgo que alegró a los raizales y expertos por su importancia en la fauna de las islas.

El lagarto azul (Cnemidophorus speuti) fue otra de las especies que encontraron los investigadores durante el recorrido por San Andrés. Foto: Instituto Humboldt
El lagarto azul (Cnemidophorus speuti) fue otra de las especies que encontraron los investigadores durante el recorrido por San Andrés. Foto: Instituto Humboldt

“El equipo de expertos en herpetología avistó al Jacko lizard, especie endémica de Providencia, y al lagarto azul, endémico del archipiélago. Esto nos revela que ambas especies sobrevivieron a los embates del huracán”, explicó el director del Instituto Humboldt.

Por otro lado, los investigadores encontraron un relicto de bosque seco tropical, es decir un espacio de bosque que, a pesar del paso del huracán Iota que afectó todo su alrededor, sobrevivió. “En este sitio se conserva la memoria ecológica de los bosques secos de la isla, ecosistema que será una prioridad en el proceso de restauración. Es el área núcleo de la recuperación de Providencia”, expresó García Martínez.

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