Familia de niño que pedaleaba en una bicicleta sin llantas, ya cuenta con energía eléctrica

El servicio de luz fue instalado luego de que las autoridades gubernamentales se enteraran las precarias condiciones en las que vive la familia.

Familia de Carmen de Carupa en Cundinamarca no solo estrenó bicicletas, sino que ahora tiene energía eléctrica en su hogar / (Noticias Caracol).
Familia de Carmen de Carupa en Cundinamarca no solo estrenó bicicletas, sino que ahora tiene energía eléctrica en su hogar / (Noticias Caracol).

Otra agradable sorpresa recibieron los hijos de una madre soltera en Carmen de Carupa luego de que su historia conmoviera a los televidentes de Noticias Caracol tras ver las precarias condiciones en las que vivían en una zona rural del municipio cundinamarqués.

El 27 de noviembre Noticias Caracol dio a conocer la historia de Wilfran, un niño de 9 años que fue visto pedaleando, en una zona rural del municipio, en una bicicleta sin frenos y sin llantas.

Pues bien, luego de una ardua campaña para conseguirle al menor una bicicleta nueva y darle un regalo de Navidad por adelantado a sus hermanas y a su madre, 2020 no podía acabar mejor para toda la familia: recibieron energía eléctrica y un televisor, con lo que ya no tendrán que pasar las noches leyendo con velas o haciendo tareas para su colegio en medio de la oscuridad.

La bicicleta fue nada más uno de los símbolos con los que la familia dejó en evidencia el abandono estatal del que son víctimas muchos colombianos fuera de los cascos urbanos municipales. Condiciones de pobreza extrema que poco a poco se van superando, luego de que con ayuda de empresarios y ciudadanos que conocieron su caso, les instalaron el servicio de energía eléctrica en casa.

La gestión para darles el servicio eléctrico se logró a través de una alianza entre la Gobernación de Cundinamarca, Enel Codensa y la difusión de Noticias Caracol.

El hecho trajo a la familia mucha tranquilidad, pues antes debían pedir ayuda algún conocido para que les prestara algún dispositivo electrónico para buscar información al momento de estudiar. La madre de familia le contó al noticiero que esto fue una bendición y una luz más en el camino:

Siento una felicidad enorme después de tanto soñar con algún día tener la luz, es una bendición, otra luz más en el camino. Durante la pandemia no fue fácil para nosotros poder estudiar, para enviar tareas e investigar

Así comenzó esta historia

El exciclista Héctor Fernando Pinilla publicó en sus redes sociales un video donde se encuentra con Wilfran en las vías del municipio cundinamarqués, y el niño le explica que cuando se pinchó le tocó quitarle las llantas al vehículo. A falta de dinero para arreglarla, Pinilla aprovechó la oportunidad para hacer una campaña de apoyo con la que le pudieran regalar una nueva bicicleta.

La verdad es que sentí un poco de tristeza, pero al mismo tiempo, amor. Sentí que yo como ciclista que fui y representé a nuestro país en diferentes países, este chiquitín también lo podía lograr. Entonces me dio la curiosidad de hacer un video para que por medio de las redes sociales de pronto que alguien o algunos me ayudaran, pensé solamente en Ubaté, a regalarle una bicicleta. Fue impresionante como a las 24 horas el video ya tenía 42.000 reproducciones

La historia de Wilfran se hizo viral luego de que la sección ‘El periodista soy yo’ de Noticias Caracol, transmitiera la historia del niño que es fanático de Nairo Quintana.

Luego de conocer la necesidad por la que atraviesa Wilfran y su familia, Carlos Ballesteros, empresario de la marca Bike House, reunió esfuerzos junto a Guillermo Bayona, propietario de Bike Wheels, para poder ayudar al menor y a sus tres hermanas de 3, 7 y 11 años. Fue así como lograron promover una campaña de solidaridad donando cuatro bicicletas con marcos de aluminio, 21 velocidades y frenos de disco a los cuatro niños residentes en zona rural aledaña al municipio de Ubaté.

“Siento emoción al ver a los niños que son el futuro del país, luchando en esas condiciones, y que en algo los empresarios podamos colaborar con ellos, es una forma de darles educación, de darles deporte para que tengan un futuro mejor”, expresó el empresario Guillermo Bayona ante las cámaras del noticiero.

Pues bien, en la mañana del martes 1 de diciembre un equipo periodístico del noticiero viajó hasta la casa del menor en Carmen de Carupa, para sorprenderlo y darle la noticia de que estrenaría bicicleta. Estando allí, la familia del menor mostró su agradecimiento con el gesto de solidaridad que le adelantó la Navidad a los hijos de la familia.

Momento en que Wilfran, niño de 9 años recibe una bicicleta nueva en su casa ubicada en Carmen de Carupa, Cundinamarca / (Noticias Caracol).
Momento en que Wilfran, niño de 9 años recibe una bicicleta nueva en su casa ubicada en Carmen de Carupa, Cundinamarca / (Noticias Caracol).

La madre de los menores contó al noticiero que la bicicleta que Wilfran tenía antes estaba armada manualmente y que ella no tenía cómo pagarle un arreglo para que ellos se divirtieran pedaleando:

El sueño de ellos era tener una bicicleta, pero tenía unos pedacitos amarrados con alambre y con cabuyas. La de antes se pinchó y no teníamos ni una bomba para poder echarle aire. La mejor solución para andar era quitarle las llantas para hacer más fácil la carrera

Esta familia vive en difíciles condiciones en un lugar sin mayor presencia del Estado, pues residen en una vivienda de madera sin suministro eléctrico ni agua potable. Para poder suplir estos servicios, deben encender luces por la noche y guardar agua que sale de la quebrada más cercana.

La madre de los niños es soltera y vive con ellos, se sostiene de las donaciones de algunos conocidos, como una estufa de leña que les fue donada por la alcaldía municipal y con la que cocinan. La madre y los 4 hijos están retirados del casco urbano, aproximadamente 20 minutos en vehículo, y a casi dos horas caminando. De Ubaté también se encuentran alejados en distancias similares.

Además, la mujer cuenta que, durante el año escolar y la pandemia, sus hijos estudiaron sin conexión a Internet y sin luz, pues la institución educativa municipal les enviaba a su casa unas guías de aprendizaje a los menores para que se educaran desde allí.

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