En barrios de estratos 5 y 6 no hay qué comer: radiografía de la pobreza oculta

Carolina Ruiz, directora de la Fundación Colombia Comparte, aseguró que este fenómeno se ha expandido en Bogotá.

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El fenómeno de la 'pobreza
El fenómeno de la 'pobreza oculta' se está expandiendo por Bogotá. Últimamente se ha incrementado en Usaquén. Foto:EFE/Carlos Ortega

Carolina Ruiz, directora de la Fundación Colombia Comparte, habló en Blu Radio sobre la contingencia económica producto de la pandemia y su impacto en distintos sectores de la población.

Ruíz se refirió al fenómeno económico y social conocido como “pobreza oculta”, que afecta a familias de altos ingresos que se han visto fuertemente golpeadas por la pandemia, lo que ha hecho decrecer su bienestar económico a lo largo del año.

De acuerdo con su análisis, la crisis por la pandemia del COVID-19 disparó el fenómeno de la pobreza oculta. Ruis afirmó que en su fundación se han atendido más de 300 familias.

“La vergüenza de decir ‘tuve y ya no tengo’ es absoluta'', dijo Ruiz. Las familias llegan a la fundación con su moral por el suelo, a punto de destruirse”.

Ruiz sostuvo que “En barrios pudientes, qué jartera decir estratos 5 y 6, en la nevera no hay qué comer. Físicamente no hay qué desayunar”.

  • La situación es más compleja de lo que parece

Según la directora de la fundación, las interpretaciones generales del fenómeno no tienen en cuenta las complejidades sociales y económicas. Muchas veces, dijo, no basta con decirle a una persona en situación de pobreza oculta que venda la casa y se vaya a un lugar donde pueda vivir con mayor holgura.

Así las cosas, Mónica Villegas gerente de Educación para la Participación Ciudadana de la Fundación Corona, dijo para el programa Bogotá Cómo Vamos, dice que según el indicador del Dane aquellas personas con ingresos inferiores a $211.807 se consideran pobres. Sin embargo en la ciudad se presenta un fenómeno conocido como la “pobreza oculta” que afecta a cientos de familias de clase media.

“En estos hogares los ingresos son insuficientes para cubrir obligaciones como alimentación o manutención de la vivienda. En el caso del acceso a la salud, este tipo de población no tiene ingresos para afiliarse al régimen contributivo, pero su ingreso al sistema subsidiado puede llegar a ser complejo y demorado, dejándolos desprotegidos”, afirmó la investigadora.

Villegas también dijo que “es necesario entender que no son suficientes las mediciones de pobreza basadas solamente en el ingreso, ni tampoco las que sólo toman en cuenta la pobreza subjetiva para medir las situaciones reales que viven muchos bogotanos. La “pobreza oculta” en Bogotá es real y requiere medidas para ser identificada y tratada, para prevenir que una pobreza de origen coyuntural se convierta en crónica”.

Finalmente, la directora de la Fundación Colombia Comparte dijo que el problema es más complejo de lo que parece “Yo puedo verlos bien vestidos y ya juzgo: ‘No necesitan’. Generalmente la cultura es que uno ayuda al que está sucio, en barrios de estratos bajos; esos son los subsidios que el Gobierno da. Para estas personas, que aparentemente se ven bien, no hay absolutamente nada por ese juzgamiento”, sostuvo.