¿Qué tienen en común quienes envejecen mejor?: lo que dice la ciencia sobre los superancianos

Mientras la mayoría experimenta un declive gradual con la edad, algunos mayores se destacan por su vitalidad y lucidez. Las investigaciones sobre este grupo ofrecen pistas para extender la salud y la calidad de vida a futuro

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Las investigaciones combinan análisis genéticos,
Las investigaciones combinan análisis genéticos, biomarcadores y estudios de estilo de vida para identificar las claves del envejecimiento exitoso (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los últimos años, por diversos motivos, ha habido un creciente interés en la longevidad y la esperanza de vida saludable o health span (el período de vida transcurrido con buena salud) en lugar de life span, que es el número total de años vividos, independientemente de la calidad de vida que se haya tenido. ¿Cuáles son las últimas novedades sobre esta importante área de investigación y qué se puede aprender de los llamados “superancianos”?

Los superancianos o superagers son adultos mayores de 80 años que han captado la atención de la ciencia por su excepcional capacidad de conservar una memoria tan aguda como la de personas de 20 a 30 años más jóvenes.

Esta característica ha motivado investigaciones que buscan desentrañar las claves detrás de un envejecimiento saludable y prolongado, con el objetivo de aplicar estos hallazgos al conjunto de la población.

La Universidad de Chicago tiene un nuevo centro de la Iniciativa de Investigación del Superenvejecimiento, donde estudian participantes de Estados Unidos y Canadá. “Nuestro objetivo es descubrir los factores que contribuyen a una mayor longevidad y, potencialmente, prevenir la enfermedad de Alzheimer o sus efectos", afirma la institución.

La ciencia estudia los secretos
La ciencia estudia los secretos de los superancianos: adultos mayores de 80 años con una memoria y vitalidad excepcionales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La doctora Emily Rogalski, directora del proyecto, indicó: “Si esta población excepcional tiene algo en común, podría traducirse en un beneficio para la población general. Si se encuentra un factor protector, entonces uno se pregunta: ‘¿Cómo podemos activar este factor protector en la población general para aumentar las probabilidades de vivir una vida larga y saludable?’”, señaló en The Guardian.

El reclutamiento para los estudios sobre superenvejecimiento exige tener al menos 80 años y una memoria equiparable a la de personas entre 50 y 60 años. Actualmente, cerca de 400 personas en Norteamérica forman parte de la investigación.

Aún no existen datos que indiquen qué porcentaje de la población son superancianos. “Lo que sí podemos afirmar es que, de quienes se consideran superancianos, menos del 10 % cumple los criterios”, explicó la doctora.

Estudios con imágenes cerebrales muestran
Estudios con imágenes cerebrales muestran que los superancianos mantienen regiones clave del cerebro en mejor estado que personas mucho más jóvenes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante la inscripción, los candidatos atraviesan pruebas escritas destinadas a evaluar memoria, atención, lenguaje y otras funciones cognitivas. Al proceso se suman evaluaciones por resonancia magnética cerebral y análisis de sangre, con el fin de identificar factores genéticos y biomarcadores relacionados con el riesgo de Alzheimer y el estado general del sistema inmunitario.

Los propios investigadores reconocen que el grupo de superancianos es extremadamente reducido y que su excepcionalidad limita la extrapolación de sus características. “Buscamos personas verdaderamente únicas”, enfatizó Rogalski, e insistió en lo elevado de los criterios de inclusión.

La doctora Rogalski puntualizó que la investigación integra datos de múltiples fuentes—función cerebral, medidas moleculares y genéticas, historial médico, estilo de vida, antecedentes familiares y factores psicosociales—para identificar posibles conexiones entre estos elementos y la preservación de las capacidades cognitivas.

Los secretos de cinco superancianos

La actividad física regular, la
La actividad física regular, la dieta variada, el buen descanso y la sociabilidad emergen como factores compartidos en la longevidad saludable (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la página web de la Iniciativa de Investigación del Superenvejecimiento los propios superancianos participantes de la Iniciativa de Investigación SuperAging (Super AG) cuentan sus historias únicas y la sabiduría que han adquirido a lo largo de los años y cómo han enfrentado el envejecimiento:

  • Edith Renfrow Smith, 111 años. Reconocida como la primera mujer negra en graduarse del Grinnell College y la participante de mayor edad en la Iniciativa de Investigación SuperAging, celebró su 111.º cumpleaños en julio de 2025 pasado.

“Mi madre es un ejemplo de resiliencia negra simplemente porque todavía está aquí y porque no permitió que nada la deprimiera: siguió adelante”, dijo Alice Smith, la hija de Edith.

A lo largo de su vida, también fue reconocida por su dedicación al servicio de los demás en la ciudad de Chicago. Trabajó como voluntaria en el Instituto de Arte de Chicago y Goodwill hasta los 90 años, además de realizar trabajo comunitario con varias iglesias y preparar comidas para personas sin hogar. “Tienes que hacer algo; por eso el Señor te envió aquí”, dijo Smith.

No existe una única receta
No existe una única receta para el superenvejecimiento: cada historia revela distintas formas de preservar la salud y la autonomía en la vejez, dijeron los investigadores (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el futuro, los investigadores podrán estudiar el cerebro de Smith —tras su donación cuando fallezca— para obtener información sobre qué contribuye a que los cerebros se mantengan sanos en la vejez. Por ahora Smith sigue disfrutando de la cocina, la lectura, la amistad y transmitiendo su sabiduría a las futuras generaciones.

“Nosotros, los SuperAgers, no nos desplomamos”, afirmó Smith. “Vivimos, y vivimos cada día al máximo y al máximo”.

  • Margery (Bindy) Bitterman, 93 años. Relató que su interés por Super AG surgió al encontrarse en buen estado de salud tras cumplir los 80 años. Decidió contactar con la organización y así inició su relación con la comunidad de superancianos.

Escritora y creativa de toda la vida, desde pequeña, su trayectoria como autora despegó luego de hacer un curso de literatura infantil en la Biblioteca Newbury de Chicago. Con la guía de su profesora, transformó sus ideas en un libro infantil ilustrado “Skiddly, Diddly, Skat”. La superanciana firmó que tanto la escritura como el proyecto han sido fundamentales para su bienestar emocional y mental.

La mayoría de los superancianos
La mayoría de los superancianos mantiene una vida social activa y cultiva relaciones significativas, incluso en edades avanzadas (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • William Scott, 84 años. Es un activista comunitario dedicado, se jubiló tras 50 años de docencia en las Escuelas Públicas de Chicago, definen en Super AG. Sigue siendo un firme defensor de los adultos mayores, trabajando con pasión para que tengan una vida activa y plena. Como coordinador de divulgación y embajador, apoya el programa de arte para adultos mayores de African House International y ayuda a dirigir el recorrido en tranvía de dos pisos de la Galería Guichard Bronzeville.   

En el video de la Super Ag, William destacó el valor de descubrir y compartir intereses personales dentro de grupos diversos. Para él es fundamental identificar aquello que impulsa a cada individuo, ya sea en actividades culturales, recreativas o de servicio.

Sobre el proceso de envejecimiento, mencionó que, aunque se acerca a los 85 años, no vive con pesar ni preocupación por el futuro. Aspira a llegar a los 100 años, pero ve ese objetivo como una extensión lógica de su vida, siempre ligada a actividades que le resultan significativas.

Finalmente, recomendó a las personas explorar el abanico de oportunidades que ofrece la vida, desde la cocina o el yoga hasta la danza o la escritura. Insistió en la importancia de descubrir qué motiva a cada uno y buscar la conexión con grupos afines. Para él, el rango de posibilidades es prácticamente ilimitado.

Participar en actividades cognitivas y
Participar en actividades cognitivas y creativas, como escribir, leer, aprender nuevas habilidades o resolver juegos mentales, es una constante entre los superagers (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Sel Yackley, 85 años. Tras una larga y exitosa carrera como periodista, emprendió una nueva aventura en sus años dorados: una segunda carrera como agente de viajes, explorando el mundo y ayudando a otros a hacer lo mismo. En el video de Super AG se presentó como una superanciana orgullosa de su título y de su participación en estudios sobre longevidad. Destacó que lo más gratificante de formar parte de estas investigaciones es conocer a otras personas y confirmar su pertenencia a este grupo, algo que, según ella, disfruta compartir y celebrar.

Cuando se le pidió un consejo sobre el envejecimiento, Sel señaló la importancia de mantenerse físicamente activa, llevar una alimentación adecuada y cultivar la vida social.

Sobre sus mayores logros, Sel mencionó el orgullo de ser madre de tres adultos y la satisfacción de haber visto reconocidos sus esfuerzos a lo largo de los años. Asegura que su vida ha sido plena y multifacética, lo que refuerza su convicción de que el envejecimiento puede ir acompañado de logros, gratitud y una actitud activa.

La curiosidad y el interés
La curiosidad y el interés permanente por aprender o descubrir cosas nuevas caracterizan a quienes envejecen con éxito (Imagen Ilustrativa Infobae)
  • Lajuana Weathers, 89 años. Empieza cada día con un jugo de apio, siempre intenta aumentar su número de pasos (da unos 6.000 o 7.000 pasos al día, pero su objetivo es llegar a los 10.000) y medita a diario. “Me despierto por la mañana y me siento bendecida por tener otra oportunidad de vivir”, contó a The Guardian esta superabuela de seis hijos y bisabuela de seis más, que vive en Illinois en una residencia independiente para personas mayores.

“Veo mi vida como una entidad holística, y en esa vida reside mi bienestar físico, social, emocional y espiritual. Tengo que cuidar de todo eso. Eso es lo que me gusta del proceso de envejecimiento. Se me va todo el lío de criar hijos y puedo concentrarme en mi bienestar”.

“Intento hacer todo lo posible para mejorar mi capacidad cognitiva; bueno, todas las capacidades”, agregó, y decidió colorear y hacer sopas de letras desde que los investigadores se los recomendaron. Hace dos años participando en el estudio: “Sentí que estaban en una buena posición para investigar qué está pasando con las generaciones mayores para poder ayudar a las generaciones más jóvenes y frenar enfermedades debilitantes”, dijo al medio inglés.

Asiste a terapia ocupacional dos veces por semana para trabajar en su salud física y concurre a un taller de nutrición, para realizar una alimentación adecuada. No consume azúcar refinado ni gluten, y sigue una dieta principalmente basada en plantas, con algo de pescado y pollo. Participa en su iglesia local y en el coro. “Si me llaman, ahí estaré. Para mi 90 cumpleaños, voy a dirigir el coro de la iglesia”, dice.

Qué descubrieron los investigadores sobre la longevidad de los superagers

Una alimentación equilibrada, el ejercicio
Una alimentación equilibrada, el ejercicio y el sueño reparador se repiten en los hábitos de quienes llegan a la vejez con plena vitalidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aún no hemos identificado una “receta” para el superenvejecimiento, dijo Rogalski, sin embargo, hay varios factores que inciden en la longevidad, de acuerdo a lo estudiado en los superancianos.

A medida que se envejece, la corteza generalmente se encoge, lo que tiene un efecto negativo en la cognición, sin embargo, esto no ocurre en los superagers.

La doctora Rogalski y equipo encontraron mediante resonancias magnéticas que en las “personas de edad promedio”, la capa externa de sus cerebros se había adelgazado, pero en los superancianos no había adelgazamiento. Los cerebros de los superancianos no parecían diferenciarse de los de las personas de 50 a 60 años, excepto en la región cingulada anterior, importante para la atención y la memoria. Esta parte del cerebro era más gruesa en los superancianos que en las personas de 50 a 60 años.

Muchos superancianos practican ejercicio físico
Muchos superancianos practican ejercicio físico adaptado a sus posibilidades, desde caminatas y yoga hasta deportes de mayor intensidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro elemento que destacó la doctora Rogalski fue que la mayoría de los superancianos son activos de alguna manera. “Tenemos personas que practican aeróbic acuático de alta intensidad, yoga y senderismo. Otras practican esquí o ciclismo, y también hay personas que pueden necesitar una silla de ruedas o un andador, que podrían estar haciendo estiramientos en silla. Sin embargo, hay un informe consistente de actividad”, afirmó a The Guardian.

La actividad física es como un cambio de aceite para el coche, declaró a Health el doctor S. Jay Olshansky, profesor de epidemiología e investigador de longevidad en la Universidad de Illinois en Chicago. “Así que dedique tiempo a alguna actividad física todos los días: la ciencia ha demostrado que el ejercicio es notable para mantener el funcionamiento físico y cognitivo”, dijo Olshansky.

En cuanto a la alimentación, los superancianos comparten muchas cualidades, pero no siguen un patrón de alimentación único, según declaró a Health la doctora Rogalski. Sin embargo, existen datos científicos sólidos que muestran que seguir la dieta mediterránea y la dieta DASH puede favorecer la longevidad al reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, cáncer y otras enfermedades crónicas.

Los estudios muestran que el
Los estudios muestran que el optimismo y una actitud positiva ante la vida favorecen la preservación de la memoria y las funciones cognitivas (Freepik)

Dormir bien también es clave. “Hay un mínimo de sueño que es importante, pero la calidad también parece influir”, añadió Rogalski. “Estar en la cama dando vueltas no es suficiente”.

Por eso, centrarse en la higiene del sueño puede ser de gran ayuda para conseguir el descanso de alta calidad necesario para una mayor longevidad, afirmó la experta.

La sociabilidad es otra pieza esencial. En un estudio de la Universidad Northwestern siguieron a personas mayores durante 25 años. ¿El hallazgo más notable? Ser muy sociables es el único rasgo de personalidad que todos parecen tener en común.

“Esto encaja bien con el conjunto más amplio de investigaciones que tenemos sobre las consecuencias negativas de la soledad y el aislamiento social para la salud”, concluyó Rogalski.