
Venus, el planeta vecino más cercano a la Tierra, fue objeto de especulación durante décadas para saber si alguna vez fue habitable. Investigaciones anteriores habían sugerido que este mundo podría haber tenido océanos de agua líquida en su superficie.
Sin embargo, un reciente estudio llevado a cabo por un equipo de astrónomos de la Universidad de Cambridge desmintió esta teoría. Según sus hallazgos, Venus nunca tuvo suficiente agua para ser habitable.
El análisis de la composición química de su atmósfera reveló que su interior no es compatible con un pasado apto para vivir, lo que refuerza la idea de que este planeta fue inhóspito desde su formación.

En este estudio, publicado en la revista Nature Astronomy, los investigadores descartaron la existencia de océanos en el pasado de Venus. Aunque existen dos teorías principales sobre cómo pudieron haberse desarrollado las condiciones en este planeta, el estudio se enfoca en el análisis de la química atmosférica actual de Venus.
La primera teoría sostenía que, en sus primeros días, Venus pudo haber tenido un clima templado y agua líquida en su superficie, pero un efecto invernadero descontrolado, impulsado por la actividad volcánica, habría calentado el planeta hasta sus temperaturas extremas actuales.
La segunda teoría proponía que Venus nació caliente y nunca fue capaz de condensar agua líquida en su superficie. El enfoque del equipo de Cambridge se aleja de estos modelos climáticos tradicionales. Se basó en datos observacionales más recientes de la atmósfera de Venus.
Los resultados obtenidos sugieren que el interior de Venus es “seco”, lo que implica que, incluso en su fase temprana, el planeta no pudo haber albergado océanos.

Al analizar la tasa de destrucción de moléculas en su atmósfera y la escasa presencia de agua en los gases volcánicos que emanan de su interior, los astrónomos concluyeron que Venus nunca fue capaz de acumular suficiente agua para sustentar océanos.
El papel del vulcanismo y los gases volcánicos
El vulcanismo en Venus juega un papel fundamental en la comprensión de la naturaleza de su interior. El estudio reveló que los gases volcánicos que emergen de su superficie contienen muy poca agua, lo que sugirió que su interior está prácticamente deshidratado.
A medida que el magma asciende desde el manto hasta la superficie de un planeta, libera gases de las capas más profundas del interior, lo que proporcionó pistas sobre la composición interna. En la Tierra, los gases volcánicos son principalmente vapor de agua, lo que indica que su interior es rico en este recurso esencial para la vida.
Sin embargo, en el caso de Venus, los investigadores descubrieron que los gases volcánicos en su atmósfera están compuestos por menos del 6% de vapor de agua, una cifra mucho más baja en comparación con los aproximadamente 60% que se observa en la Tierra.
“Para mantener estable la atmósfera de Venus, todos los productos químicos que se eliminan de la atmósfera también deberían volver a ella, ya que el interior y el exterior del planeta están en constante comunicación química entre sí”, explicó la primera autora Tereza Constantinou, según un artículo de Phys Org que reportó la investigación.

Este proceso, conocido como “comunicación química”, es esencial para comprender por qué los niveles de agua en la atmósfera venusiana siguen siendo tan bajos. La escasa presencia de agua en los gases volcánicos indica que, a pesar de la actividad volcánica, Venus nunca tuvo una reserva de agua significativa que pudiera haber sustentado un océano.
Futuras investigaciones en Venus
Los astrónomos podrían perfeccionar su enfoque en busca de planetas habitables fuera del sistema solar gracias a la misión DAVINCI de NASA. Los planes para finales de esta década incluyen una serie de sobrevuelos sobre Venus y el envío de una sonda a su superficie. Este proyecto busca determinar si Venus ha sido un entorno seco y hostil desde siempre, informó la agencia de noticias Europa Press.
La misión, descrita por NASA, involucra métodos detallados para investigar la atmósfera y características del planeta. A través de estos procedimientos, espera obtener resultados que clarifiquen el pasado climático y geológico de Venus, generando un impacto significativo en la comprensión de zonas habitables alrededor de otras estrellas en la galaxia.
“Venus ofrece un laboratorio natural para estudiar cómo evoluciona la habitabilidad, o la falta de ella”, afirmó Constantinou según reportó en un artículo la agencia de noticias Reuters.
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