
Los glaciares de Nueva Zelanda se están contrayendo a un ritmo amenazador, y los científicos advierten que las tendencias actuales provocarán que haya muy poca nieve y hielo en los Alpes del Sur de la nación.
Los glaciares continúan reduciéndose ante el cambio climático y un verano inusualmente caluroso, según una inspección científica anual realizada por el Instituto Nacional de Investigación del Agua y la Atmósfera (NIWA, por sus siglas en inglés). Se trata de la 46° inspección aérea desde 1977 con la ayuda de Victoria University, en Wellington, y el Departamento de Conservación.
“Desde que comenzó el estudio de la línea de nieve, el clima global se ha calentado significativamente”, dijo Andrew Lorrey, científico jefe de NIWA, que coordina el estudio. “Las observaciones de este año no sugieren un alivio temporal ni una reversión en la tendencia actual de pérdida de hielo. Si las tendencias actuales continúan, veremos una mayor contracción de la nieve y el hielo, [que se limitaría] solo a los lugares más altos”.
El estudio de la línea de nieve requiere horas de fotografía aérea de los glaciares del sur, que se utilizan para construir modelos tridimensionales que comparan los niveles de nieve y hielo de un año a otro.
Los científicos estiman que más del 30% del volumen de hielo de los Alpes del Sur se ha perdido en las últimas cuatro décadas.
Nueva Zelanda ha estado experimentando un aumento de las temperaturas en respuesta al cambio climático y acaba de pasar por su tercer verano consecutivo con la presencia del fenómeno de La Niña, que provocó condiciones atmosféricas cálidas y húmedas en muchas regiones y una ola de calor marina. Revertir el calentamiento de la atmósfera terrestre es la única posibilidad de revertir el retroceso de los glaciares, e incluso eso llevará siglos, ya que crecen a un ritmo mucho más lento de lo que se contraen, dicen los científicos.
El peligro del calentamiento global
Según un reciente informe la mitad de los glaciares de la Tierra, especialmente los más pequeños, están destinados a desaparecer a finales de siglo debido al cambio climático, pero limitar el calentamiento global podría salvar a otros de estos cuerpos de hielo. Así lo indicó un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revista Science de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia.

Los glaciares son grandes masas de hielo que se acumulan en zonas elevadas, por encima del nivel de las nieves perpetuas, o en las regiones polares, y que descienden lentamente hasta niveles inferiores, como si fuese un río de hielo. Se forman a partir de la acumulación de nieve. A medida que aumenta el espesor, la compactación provocada por el peso de la nieve, la fusión y la recongelación de los cristales van transformando la nieve, que pierde porosidad y gana densidad.
Los resultados del trabajo publicado en Science ofrecen la visión más completa hasta la fecha del futuro de los 215.000 glaciares del planeta. Los investigadores advirtieron que los glaciares del mundo se están reduciendo y desapareciendo más deprisa de lo que se pensaba.
Sin embargo, subrayan que aún la humanidad puede actuar para desacelerar el proceso. Si el mundo puede limitar el calentamiento futuro a sólo unas décimas de grado más y cumplir los objetivos internacionales, entonces desaparecerán algo menos de la mitad de los glaciares del planeta, señala el mismo estudio.
Los autores del trabajo liderado por David Ruonce, del Departmento de Ingeniería Ambiental y Civil de la Universidad Carnegie Mellon y del Instituto de Geofísica de la Universidad de Alaska Fairbanks, subrayan la importancia de restringir las emisiones de gases de efecto invernadero cuanto antes para limitar las consecuencias del deshielo de los glaciares, como la subida del nivel del mar y el agotamiento de los recursos hídricos.
Los investigadores examinaron todos los 215.000 glaciares terrestres del planeta —sin contar los de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida— de una forma más exhaustiva que en estudios anteriores.
Para ayudar a orientar a los responsables políticos, el estudio analizó el impacto de cuatro escenarios sobre los glaciares, en los que el cambio de temperatura media global es de 1,5 grados centígrados, 2,0 grados centígrados, 3,0 grados centígrados y 4,0 grados centígrados.
Según el estudio publicado en Science, la pérdida de glaciares agravaría la subida del nivel del mar. “Los glaciares que estamos estudiando sólo representan el uno por ciento de todo el hielo de la Tierra. Mucho menos que la capa de hielo de Groenlandia y la capa de hielo de la Antártida”.
La desaparición de los glaciares también repercutirá en los recursos hídricos, ya que proporcionan agua dulce a unos 2.000 millones de personas.
(Con información de Bloomberg)
Seguir leyendo:
Últimas Noticias
Cuándo habrá luna llena en octubre de 2026: las fases y fechas clave del mes
El décimo mes del año incluirá cuatro cambios principales en la iluminación del satélite natural. Las jornadas previstas permitirán seguir su recorrido desde el cuarto menguante hasta el plenilunio, sin eclipses programados

La voz puede dar pistas sobre el envejecimiento cerebral: qué halló un estudio con argentinos y otros latinoamericanos
El neurocientífico Agustín Ibáñez, uno de los autores, explicó a Infobae cómo funciona el “reloj del habla”, una herramienta de inteligencia artificial que analizó grabaciones de 2.928 personas de cinco países de la región y vinculó sus rasgos con indicadores cognitivos, cerebrales y biológicos

El hallazgo del CONICET en el cañón submarino de Mar del Plata: descubrieron 57 especies nuevas a 3.900 metros de profundidad
Investigadores y especialistas de América Latina y Europa estudiaron identificaron cinco géneros inéditos y prevén revisar otros ejemplares de la campaña Talud Continental IV

El Niño se intensifica: las zonas de Argentina donde se esperan más lluvias y temperaturas inferiores a lo normal en el último trimestre del año
El Servicio Meteorológico Nacional anticipa para octubre, noviembre y diciembre una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a los valores habituales en el Litoral y temperaturas medias más bajas en la franja central

