Ante el avance de la variante Delta del coronavirus, ¿hay que testear a los vacunados?

Es un debate que surgió en los Estados Unidos entre expertos en infectología y virología. Algunos sostienen que debería testearse a personas asintomáticas y ya inoculadas. En la Sociedad Argentina de Infectología consideran que no sería necesario porque hasta el momento las vacunas han demostrado alta protección

Alrededor del 67,2% de los adultos han recibido al menos una dosis de vacuna contra el COVID-19 en los Estados Unidos (Photo by Elijah Nouvelage / AFP)
Alrededor del 67,2% de los adultos han recibido al menos una dosis de vacuna contra el COVID-19 en los Estados Unidos (Photo by Elijah Nouvelage / AFP)

La variante Delta del coronavirus se identificó inicialmente en la India y ya se ha detectado en al menos 85 países. Ya representa uno de cada cinco casos confirmados de COVID-19 en los Estados Unidos, un país que había liberado algunas pautas de prevención en las personas ya vacunadas, como el uso del barbijo. Con el avance de la circulación de la variante Delta, se ha gatillado un debate en la comunidad científica y médica sobre la probabilidad de que las personas ya vacunadas igualmente se contagien y transmitan el coronavirus a otros. Algunos expertos en virología de EE.UU. sugieren que se deberían hacer testeos en vacunados y asintomáticos.

En la Argentina, donde la variante Delta solo se ha reportado en algunos casos de personas que habían viajado al exterior, expertos de la Sociedad Argentina de Infectología consideran que hoy es clave que las personas se vacunen con las dos dosis y que sigan los cuidados de prevención, como el uso adecuado del barbijo desde la nariz al mentón, el distanciamiento físico de dos metros, la ventilación cruzada permanente, el lavado de manos frecuentes y evitar las reuniones en espacios cerrados con no convivientes.

Al tener en cuenta que las vacunas contra el COVID-19 brindan una alta protección, las personas inmunizadas no necesitan hacerse testeos si no tienen síntomas, según la Sociedad Argentina de Infectología (EFE/ Enrique García Medina/Archivo)
Al tener en cuenta que las vacunas contra el COVID-19 brindan una alta protección, las personas inmunizadas no necesitan hacerse testeos si no tienen síntomas, según la Sociedad Argentina de Infectología (EFE/ Enrique García Medina/Archivo)

En los Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han informado que la evidencia muestra que es poco probable que las personas vacunadas transmitan el virus a otras personas. Pero el doctor Peter Hotez, decano de la Escuela Nacional de Medicina Tropical de la Facultad de Medicina de Baylor, sostiene que hay que estar atentos para asegurarse de que la variante de preocupación Delta, que es más transmisible, no evada los efectos de las vacunas.

Actualmente, los CDC señalan en sus pautas que las personas completamente vacunadas pueden abstenerse de las pruebas de rutina para detectar el coronavirus. Pero el doctor Hotez sugirió: “Ahora deberíamos revisar esta política con la variante Delta y determinar si las recomendaciones actuales se mantienen”.

Como solo se reportan los casos de infección grave, podría significar que los científicos y los funcionarios de salud no sabrán cuántas personas vacunadas tienen infecciones leves o asintomáticas, y será muy difícil rastrear si una nueva variante como Delta reduce la protección de las vacunas. “Necesitamos diseñar estudios. Suponiendo que esto está en marcha, surge la pregunta: ¿esperamos esos estudios o cambiamos las recomendaciones ahora y reconsideramos las pruebas regulares para las personas vacunadas asintomáticas? Dado lo perturbador que es esto, probablemente me inclinaría a esperar para obtener datos adicionales antes de echarse para atrás”, escribió Hotez según informó la cadena CNN. Igualmente Hotez comentó: “La buena noticia es que las vacunas de ARN mensajero siguen siendo muy protectoras contra enfermedades graves incluso para Delta”.

Peter Hotez, decano de la Escuela Nacional de Medicina Tropical de la Facultad de Medicina de Baylor, sostiene que hay que estar atentos para asegurarse de que la variante de preocupación Delta, que es más transmisible, no evada los efectos de las vacunas. (AP Photo/John Mone)
Peter Hotez, decano de la Escuela Nacional de Medicina Tropical de la Facultad de Medicina de Baylor, sostiene que hay que estar atentos para asegurarse de que la variante de preocupación Delta, que es más transmisible, no evada los efectos de las vacunas. (AP Photo/John Mone)

Sin embargo, como las vacunas siguen siendo muy protectoras, otros expertos argumentan que no es necesario cambiar la orientación en cuanto a los testeos en personas ya vacunadas. “Sigo pensando que la probabilidad previa a una prueba de COVID-19 en personas vacunadas y asintomáticas es muy pequeña. Tanto es así que uno se preocuparía por falsos positivos”, opinó el doctor Paul Offit, director del Centro de Educación sobre Vacunas en el Hospital de Niños de Filadelfia.

Los datos sobre los casos de COVID-19 causados por la variante Delta entre las personas vacunadas son difíciles de obtener en este momento, especialmente cuando se buscan casos que pueden ser asintomáticos. A partir de mayo, los CDC pasaron de monitorear todos los casos “disruptivos” de COVID-19 entre las personas vacunadas a solo rastrear los casos que resultan en hospitalización o muerte.

La variante Delta representa el 51,7% de las nuevas infecciones en los Estados Unidos, mientras que la variante B.1.1.7, o Alfa, que ha dominado durante meses, representa ahora el 28,7% de los casos. La variante no solo es más transmisible, sino que también puede causar una enfermedad más grave, dijo Anthony Fauci, líder en la respuesta para la pandemia y director de uno de los Institutos Nacionales de Salud.

En relación a la posibilidad de hacer testeos en personas ya inmunizadas, “hay que considerar que todas las vacunas disponibles en la Argentina tienen una elevadísima inmunogenicidad. Es decir, brindan alta protección contra el coronavirus. Los estudios clínicos que dieron lugar a la aprobación de las vacunas demostraron que casi el 100% de los vacunados produjo anticuerpos posterior a la vacunación”, dijo a Infobae la médica infectóloga Leda Guzzi, de la comisión de Comunicación de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y médica infectóloga de la Clínica Olivos y del Hospital Santa Rosa del partido de Vicente López. En la Argentina, las detecciones de las variantes del virus se hacen a partir de muestras de pacientes confirmados con COVID-19.

Hasta el momento, “las vacunas muestran frente a variante Delta una reducción en la eficacia para evitar la infección sintomática, pero se mantienen robustas para evitar hospitalizaciones y formas graves”, comentó la doctora Guzzi. “Lo que no se puede hacer es bajar los cuidados. Tenemos que mantener el uso adecuado de los barbijos, la ventilación de los ambientes y evitar encuentros sociales en lugares cerrados”, agregó la experta. Las medidas de prevención deben seguirse en países con alta transmisión comunitaria del coronavirus tanto en las personas vacunadas como aún no inmunizadas.

En Israel, el Ministerio de Salud emitió un comunicado el lunes diciendo que un análisis había demostrado que la vacuna contra el coronavirus protegía algo menos contra la enfermedad grave que antes, y relacionó la caída con la propagación de la variante Delta. La protección de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer se ve afectada por la propagación de la variante Delta, informó. La declaración decía que al 6 de junio la vacuna brindaba un 64% de protección contra todas las infecciones, incluidas las asintomáticas y las enfermedades leves, y una reducción al 93% de la eficacia en la prevención de enfermedades graves y hospitalizaciones.

Pero el doctor Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU., dijo que le gustaría ver más datos sobre los hallazgos israelíes antes de decidir que la variante Delta de hecho elude la protección que ofrecen las vacunas. “Necesitamos obtener datos más granulares y específicos de los israelíes”, afirmó.

En Israel, tras la detección de nuevos casos con la variante Delta, se hacen testeos tanto en las personas con síntomas como en los contactos estrechos, incluso si ya fueron vacunadas (REUTERS/Nir Elias)
En Israel, tras la detección de nuevos casos con la variante Delta, se hacen testeos tanto en las personas con síntomas como en los contactos estrechos, incluso si ya fueron vacunadas (REUTERS/Nir Elias)

En Israel, gran parte del país está vacunado. Pero tras los picos de nuevas infecciones, el gobierno exige que cualquier persona, con síntomas o no, que entró en contacto estrecho con una persona diagnosticada con COVID-19 tiene que hacerse el hisopado. En otros países, es más común que las personas se sometan a exámenes de detección porque ya se sienten enfermas. Esto podría significar que Israel esté detectando más casos asintomáticos en personas vacunadas que en otros lugares, lo que reduce la tasa de efectividad reportada.

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