
Investigadores del proyecto psiquiátrico iPSYCH y de la Universidad de Aarhaus, en Dinamarca, descubrieron una variante genética que podría ser la responsable de la adicción al cannabis.
El gen, denominado como "receptor de nicotina", funciona como un codificador en el cerebro. Las personas que tienen una menor cantidad del receptor, tienen mayor riesgo de generar adicción a la sustancia.
De acuerdo con el estudio, de los 147 millones de personas que hace uso de la sustancia psicotrópica, cerca del 10% desarrollan una dependencia. El grupo de neurocientíficos, coordinado por la Universidad de Aarhus, analizó la genética de estas personas con dependencia e identificó dicha variante genética asociada al abuso del cannabis.

El estudio, publicado en Nature Neuroscience, explica que quienes consumen la droga pueden desarrollar la adicción, un trastorno clínicamente reconocido e incluido en los manuales de trastornos mentales. El resultado de la investigación podría abrir nuevos caminos de investigación para estudiar la variante genética como objetivo de tratamientos terapéuticos.
El estudio involucró a 8,000 participantes con el trastorno y a 350,000 personas que no consumen la sustancia psicoactiva.
"Esta forma del gen influye en la cantidad de un receptor nicotínico específico que se produce en el cerebro", dijo Ditte Demontis, la principal autora del estudio. De acuerdo con ella, "la menor concentración de este receptor hace que algunas poblaciones de células nerviosas sean menos excitables. Y este elemento a su vez está relacionado con una mayor propensión genética para el desarrollo de la dependencia al cannabis".
Lee: Descubrieron que el cannabis ya se fumaba a modo de ritual en China hace 2.500 años

Cerca del 2.5% de la población mundial hace uso de la marihuana, según los datos de la Organización Mundial de la Salud. De ese total, un 10% desarrolla dependencia.
Ante ello, la científica explicó que el siguiente paso es enfocarse en investigar cómo las diferencias genéticas en el genoma contribuyen al desarrollo del abuso de la sustancia, para así identificar los mecanismos biológicos que aumentan su riesgo.
"Mientras que para fumar cigarrillos ya conocemos los factores genéticos asociados con el riesgo de adicción a la nicotina, para la marihuana hasta ahora no se conocía ningún factor. Si se confirma, podría abrir nuevos escenarios de tratamiento. En este caso, dado que el mecanismo se refiere a la presencia de una cantidad insuficiente del receptor de nicotina, un enfoque viable podría ser administrar una terapia que estimule la producción de este receptor".
Últimas Noticias
“Fue una verdadera odisea”: el astrónomo argentino detrás del hallazgo del planeta más joven y el misterio que aún desafía a la ciencia
En diálogo con Infobae, Lucas Cieza explicó por qué Elias 2-24 b pone bajo presión las teorías sobre el origen de los gigantes gaseosos y comparó su crecimiento con el Pac-Man del videojuego

El Niño se fortalece y cambia el escenario de lluvias en Argentina: qué se espera para octubre, noviembre y diciembre
La NOAA anticipa que el fenómeno podría alcanzar una intensidad histórica. Hacia fin de año, las precipitaciones superarían los valores normales en el Litoral y la región Pampeana

“Los gatos tigre han sido un enigma durante décadas”: el ADN que identificó al Tilcayo como una nueva especie y podría cambiar el mapa argentino
Jonas Lescroart, biólogo evolutivo belga y uno de los principales investigadores del hallazgo, habló con Infobae sobre las pruebas genéticas del felino que pasó un año con una familia de Bolivia y la posibilidad de hallar ejemplares en Jujuy y otras zonas del noroeste del país

La ciencia explicó por qué el tono de voz de un adulto pesa más que sus gestos ante el cerebro infantil
Una investigación publicada en Reino Unido reveló que los niños experimentan dominancia auditiva y juzgan el estado emocional de las personas según los sonidos que perciben

Descubren el planeta más joven conocido: un argentino formó parte del estudio
Elias 2-24 b, un mundo de masa similar a Júpiter y de menos de un millón de años, fue confirmado a 450 años luz de la Tierra dentro del disco de polvo que rodea a una estrella en formación. El astrofísico Lucas Cieza participó de la investigación, que ayuda a despejar una incógnita de diez años sobre cómo se forman los planetas gigantes



