Brasil convocó a la encargada de negocios de Argentina para pedir información sobre la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos

El encuentro en Brasilia buscó esclarecer una posible intervención de funcionarios de Javier Milei en el traslado del senador, quien cruzó territorio argentino y ecuatoriano antes de arribar a Miami

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, saluda al presidente de Argentina, Javier Milei, en la cumbre del G20 en Río de Janeiro, Brasil, el 18 de noviembre de 2024. Presidencia de Brasil/vía REUTERS
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, saluda al presidente de Argentina, Javier Milei, en la cumbre del G20 en Río de Janeiro, Brasil, el 18 de noviembre de 2024. Presidencia de Brasil/vía REUTERS
Guardar

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, conocido como Itamaraty, convocó a la encargada de negocios de la embajada argentina en Brasilia para que explicara una eventual participación del gobierno de Javier Milei en la fuga a Estados Unidos del senador Flávio Bolsonaro, del partido PL. El llamado se produjo un día después de que el legislador abandonara Brasil por una ruta que atravesó territorio argentino y ecuatoriano.

Bolsonaro huyó de Brasil el miércoles 28 de octubre y llegó a Miami, donde se espera que se aloje con su familia tras recibir las visas correspondientes del gobierno estadounidense. La información sobre el itinerario y la posterior convocatoria diplomática fue revelada inicialmente por UOL y confirmada por Metrópoles y CNN Brasil.

PUBLICIDAD

El encuentro tuvo lugar el jueves 29 de octubre en la sede de la misión diplomática brasileña y duró apenas unos minutos. Participaron João Marcelo Galvão de Queiroz, embajador a cargo del Departamento de Mercosur de Itamaraty, y la ministra consejera Emilia Cortés, actual máxima autoridad diplomática de Argentina en Brasilia.

Según fuentes diplomáticas, el objetivo del encuentro no fue transmitir una reprimenda ni expresar la desaprobación del gobierno brasileño por la fuga del senador. La presencia de Cortés se interpretó como una instancia para recabar información sobre el episodio y sobre la eventual participación de figuras de la Casa Rosada en la operación.

PUBLICIDAD

El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva optó deliberadamente por mantener el bajo perfil del contacto. Cortés no fue recibida por la cúpula del ministerio: la decisión del Ejecutivo brasileño fue, en palabras de una fuente diplomática, no convertir el episodio en un “Fla-Flu”, en referencia a la clásica rivalidad futbolística entre Flamengo y Fluminense que en Brasil se usa para describir un enfrentamiento directo.

Itamaraty convocó a la encargada de negocios argentina para solicitar información sobre la presunta ayuda oficial en el viaje de Flávio Bolsonaro. (REUTERS/Diego Herculano)
Itamaraty convocó a la encargada de negocios argentina para solicitar información sobre la presunta ayuda oficial en el viaje de Flávio Bolsonaro. (REUTERS/Diego Herculano)

El llamado a Itamaraty se interpreta como un procedimiento de rutina para pedir aclaraciones a un gobierno extranjero sobre un hecho con implicancias diplomáticas, sin que esto implique una sanción ni una ruptura formal: constituye un paso protocolar estándar que busca obtener información oficial sin elevar el tono de la controversia bilateral.

En ese sentido, el gobierno brasileño eligió una iniciativa considerada de práctica habitual: un procedimiento estándar, sin alarde y sin intención de escalar la tensión bilateral. Esta decisión se ajusta a la directiva del Palacio de Planalto de evitar tensar aún más las relaciones tanto con Argentina, bajo el mandato de Milei, como con Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump.

El trasfondo de la crisis entre Brasilia y Buenos Aires

Cortés asumió la conducción de la embajada argentina tras una crisis diplomática previa entre ambos países, que culminó con la destitución de los embajadores de Brasil y Argentina de sus respectivas sedes. La diplomática quedó al frente de la misión después de que el embajador Daniel Raimondi dejara Brasil en agosto.

Esa salida se produjo luego de que el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño rebajara el nivel de las relaciones diplomáticas entre ambos países a la categoría de encargados de negocios. La medida fue una respuesta directa a los ataques de Milei contra Lula, en el marco de su respaldo público a Flávio Bolsonaro.

El episodio de la fuga se produce, entonces, sobre un vínculo bilateral ya debilitado por meses de tensión política entre ambos gobiernos. La convocatoria a Cortés constituye el primer contacto formal conocido entre ambas cancillerías tras la salida del senador hacia Estados Unidos.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD