Bolivia cierra septiembre con 14 asesinatos en una ola de violencia ligada al crimen organizado

Los crímenes sucedieron principalmente en el oriente y norte del país, mientras el Gobierno ejecuta un plan de la seguridad fronteriza ante el avance de organizaciones criminales

Un vehículo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Bolivia.
Un vehículo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Bolivia.
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Al menos 14 personas fueron acribilladas este mes en Bolivia en una serie de ataques registrados principalmente en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando, según un recuento de casos realizado por Infobae en base a publicaciones de la prensa local.

Los hechos, ocurridos en viviendas y lugares públicos, incluyen asesinatos de personas con presuntos antecedentes criminales, principalmente relacionados a narcotráfico, y otros casos que todavía no han sido establecidos.

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Santa Cruz concentra la mayor cantidad de casos, con nueve asesinatos registrados tanto en la capital como en otras localidades de la región. El episodio más grave ocurrió en San Ignacio de Velasco, donde cuatro hombres fueron asesinados entre el 13 y el 14 de septiembre. Rodrigo Oliveira Zeballos, hermano del presidente de la Asociación de Ganaderos de esa localidad, y Gabriel Posiabo Fernández fueron atacados dentro de sus viviendas durante la madrugada, mientras que otras dos jóvenes, de 17 y 24 años, fueron asesinados cuando se encontraban grabando un video para TikTok.

Un hombre identificado como Christian Bowles Antelo fue asesinado a tiros en una avenida comercial de Santa Cruz de la Sierra el 28 de septiembre de 2026.
Un hombre identificado como Christian Bowles Antelo fue asesinado a tiros en una avenida comercial de Santa Cruz de la Sierra el 28 de septiembre de 2026.

La violencia también alcanzó a otras ciudades del oriente y la Amazonía boliviana. En Trinidad, en el departamento de Beni, fue asesinado a tiros Sueber Vieira Flores y la Policía señaló a dos ciudadanos venezolanos como sospechosos. En Cobija, en la frontera norte del país, una pareja fue hallada muerta dentro de su vivienda, donde también se encontraban niños, según reportes de la prensa local.

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En tanto, en la región del Trópico de Cochabamba, al centro del país, el cuerpo de José Jason Terrazas Rivero fue encontrado en un cementerio de Bulo Bulo con un mensaje que exigía la entrega de un supuesto secuestrador. En Santa Cruz de la Sierra, dos hombres fueron asesinados el 29 de septiembre en hechos separados a plena luz del día: uno de ellos en una zona comercial de la avenida Mutualista y el otro en Pampa de la Isla; las autoridades investigan posibles antecedentes relacionados con el narcotráfico.

Los casos tienen elementos que podrían apuntar a ajustes de cuentas o violencia vinculada al crimen organizado, pero las investigaciones aún no han establecido una conexión entre los ataques. Tampoco se ha presentado un informe oficial sobre todos casos.

Un vehículo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de Bolivia.
La Policía llega a la vivienda en la que fueron asesinadas dos personas en Cobija, al norte del país.

La concentración de varios asesinatos en Santa Cruz, Beni y Pando, departamentos próximos a las fronteras con Brasil, plantea interrogantes sobre las redes criminales que operan en el oriente y la capacidad del Estado para combatir las actividades ilícitas.

Estos asesinatos se producen en plena vigencia de un plan de seguridad denominado “Fronteras Seguras” que el Gobierno implementó a mediados de agosto luego de una ola de crímenes en poblaciones fronterizas.

El lanzamiento del plan de seguridad se realizó en Guayaramerín, en la frontera con Brasil, durante un acto encabezado por el presidente Rodrigo Paz y con la presencia de ministros, autoridades locales y representantes brasileños.

Según anunció el mandatario, el programa contempla el despliegue permanente de unidades especializadas y tropas de élite de la Policía Boliviana en puntos clave como Guayaramerín, Cobija, San Ignacio y San Matías con el objetivo de “desarticular al crimen organizado transnacional”.

De esos cuatro municipios, en todos hubo asesinatos posteriores a la puesta en marcha del plan de seguridad agosto. En septiembre, solo se registraron ejecuciones en San Ignacio (cuatro) y Cobija (dos).

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