Ecuador eleva a rojo la alerta por El Niño ante el riesgo de un fuerte impacto en los próximos meses

El fenómeno ya está activo y las condiciones del Pacífico muestran un calentamiento excepcional

El desbordamiento del río, más las constantes lluvias, provocaron que la población quede bajo el agua. (Prefectura del Guayas)
El desbordamiento del río, más las constantes lluvias, provocaron que la población quede bajo el agua. (Prefectura del Guayas)
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Ecuador se prepara para afrontar los efectos de El Niño bajo el máximo nivel de alerta de su sistema de gestión de riesgos. Desde el 29 de agosto, las 24 provincias se encuentran en Alerta Roja después de que las autoridades confirmaran que el fenómeno ya está activo y que las condiciones observadas en el océano Pacífico podrían intensificarse durante los últimos meses de 2026.

La medida fue oficializada por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) mediante la Resolución SNGR-238-2026 y marca una nueva etapa en la preparación del país. Ecuador había permanecido en Alerta Amarilla desde el 18 de mayo y posteriormente pasó a Alerta Naranja el 20 de julio. El nivel rojo significa que el evento se encuentra en curso y obliga a reforzar las acciones institucionales frente a sus posibles consecuencias.

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La decisión se tomó después de que el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (CN-ERFEN) concluyera que se habían cumplido los cuatro criterios técnicos utilizados en Ecuador para confirmar oficialmente la presencia del fenómeno.

Uno de los principales indicadores está en la temperatura del océano. La región Niño 1+2, situada frente a Ecuador y Perú, registra una anomalía semanal cercana a cuatro grados centígrados sobre los valores habituales. En Niño 3.4, una de las zonas de referencia para vigilar la evolución de El Niño en el Pacífico, la anomalía se encuentra alrededor de 2,6 grados.

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La temperatura del agua en el litoral peruano alcanzó valores de hasta 7 °C por encima de lo normal durante las últimas semanas.
La temperatura del agua en el litoral peruano alcanzó valores de hasta 7 °C por encima de lo normal durante las últimas semanas. (Colin McCarthy)

El calentamiento también aparece en las mediciones realizadas frente a Ecuador. Entre la Costa continental y Galápagos se han identificado temperaturas entre dos y tres grados superiores a lo normal. En la estación El Pelado, frente a Santa Elena, la temperatura superficial alcanzó 26,8 grados, con una anomalía de 2,6 grados, mientras que a 44 metros de profundidad la diferencia respecto de los valores habituales llegó a 5,4 grados.

El nivel del mar ofrece otra señal de la magnitud de las alteraciones oceánicas. En estaciones de la Costa ecuatoriana se encuentra entre 28 y 33 centímetros por encima de lo normal y en Galápagos el incremento ronda los 29 centímetros. Los especialistas han asociado parte de esta evolución con ondas Kelvin cálidas que desplazan grandes cantidades de calor hacia el Pacífico oriental.

La Alerta Roja no implica, sin embargo, que Ecuador esté experimentando ya precipitaciones generalizadas similares a las registradas durante los grandes episodios de 1982-1983 y 1997-1998. La incógnita principal es cómo responderá la atmósfera sobre el territorio ecuatoriano a medida que avance el año y comience la temporada lluviosa.

Las proyecciones convierten al último trimestre de 2026 en un período decisivo. Los escenarios técnicos contemplan una posible intensificación del fenómeno hacia finales del año y comienzos de 2027. Para octubre-diciembre existe alrededor de un 69% de probabilidad de que alcance una magnitud histórica de acuerdo con el indicador climático utilizado en el pronóstico. El porcentaje se refiere a la intensidad del evento y no significa que exista la misma probabilidad de que Ecuador sufra una catástrofe.

(Bomberos Milagro)
(Bomberos Milagro)

El Gobierno trabaja sobre escenarios de afectación que dimensionan el desafío. El Plan de Acción Nacional ante el Evento El Niño 2026-2027 estima que aproximadamente 1,4 millones de personas están expuestas y que cerca de 1,2 millones podrían ser impactadas directamente. En el escenario utilizado para planificar la respuesta, 145.523 personas podrían quedar damnificadas.

Las estimaciones contemplan también 131.358 posibles desplazados hacia viviendas de familiares o familias de acogida y 14.165 personas que podrían necesitar alojamiento temporal. En el territorio nacional se han identificado además cerca de 970.000 viviendas con susceptibilidad media o alta frente a inundaciones y movimientos en masa.

Con la Alerta Roja, los Comités de Operaciones de Emergencia provinciales y cantonales deben reforzar su preparación, actualizar los escenarios de riesgo y coordinar medidas como evacuaciones anticipadas, disponibilidad de maquinaria y movilización de recursos hacia sectores vulnerables. La declaratoria no significa automáticamente un estado de excepción ni dispone por sí sola la suspensión nacional de clases o restricciones de movilidad.

El Plan de Acción identifica alrededor de USD 649,3 millones dentro de la programación presupuestaria de las instituciones relacionada con la respuesta ante El Niño. La cifra no corresponde íntegramente a nuevos recursos destinados a la emergencia, sino que incluye partidas previamente presupuestadas que pueden respaldar las acciones de prevención, preparación y atención.

La vigilancia científica continuará mientras se define la intensidad que alcanzará el evento. Desde el 28 de agosto, el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada desarrolla un crucero que contempla 59 estaciones oceanográficas frente a la Costa, Galápagos y la Reserva Marina Hermandad. Sus resultados permitirán observar la evolución de un Pacífico excepcionalmente cálido mientras Ecuador entra en los meses que determinarán hasta dónde llegarán los efectos de El Niño.

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