La Policía de Haití, cuestionada por no evitar la masacre en Kenscoff que dejó 47 muertos y más de 50 secuestrados

La comunidad agrícola cercana a la capital haitiana, Puerto Príncipe, exigió respuestas a las autoridades policiales. El portavoz policial Garry Desrosiers brindó una conferencia de prensa en la cual afirmó que “no existe ningún plan” respecto a los raptados

Residentes protestan contra la inseguridad tras una incursión mortal perpetrada durante la noche por una banda armada en las afueras de Puerto Príncipe, en Kenscoff, Haití, el 24 de agosto de 2026 (REUTERS/Fildor Pq Egeder)
Residentes protestan contra la inseguridad tras una incursión mortal perpetrada durante la noche por una banda armada en las afueras de Puerto Príncipe, en Kenscoff, Haití, el 24 de agosto de 2026 (REUTERS/Fildor Pq Egeder)
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La Policía Nacional de Haití recibió crecientes críticas este jueves ante la incapacidad de las autoridades para evitar el reciente ataque de pandillas en Kenscoff, donde murieron 47 personas y más de 50 fueron secuestradas. El portavoz policial Garry Desrosiers respondió a pocas preguntas durante una conferencia de prensa, celebrada días después del asalto a esta comunidad agrícola cercana a Puerto Príncipe.

Consultado sobre las acciones previstas para los secuestrados, Desrosiers afirmó: “No podemos hablar de ningún plan”. El funcionario expresó sus condolencias a los afectados por el ataque, perpetrado a última hora del domingo pasado, y señaló que más de 2.600 personas fueron desplazadas, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones de la ONU. La policía, según Desrosiers, trabaja para facilitar el regreso de los desplazados, aunque no ofreció detalles.

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El líder de una de las pandillas implicadas amenazó con ejecutar a los rehenes si muere algún miembro del grupo durante los operativos policiales. Desrosiers agregó que las autoridades estuvieron recolectando datos y que la policía tiene conocimiento de amenazas contra Tabarre, un vecindario de Puerto Príncipe donde se localiza la embajada de Estados Unidos. “No estoy en posición de darle información detallada”, sostuvo.

El jefe de la Policía Nacional de Haití, Vladimir Paraison, no estuvo presente en la conferencia, aunque antiormente defendió las medidas de seguridad en Kenscoff y aseguró que existe una investigación en curso para establecer responsabilidades, “ya sea por complicidad o negligencia”.

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Residentes se reúnen junto a los cuerpos cubiertos de personas asesinadas durante una incursión nocturna de una banda armada, en las afueras de Puerto Príncipe, en Kenscoff, Haití, el 24 de agosto de 2026 (REUTERS/Patrice Noel)
Residentes se reúnen junto a los cuerpos cubiertos de personas asesinadas durante una incursión nocturna de una banda armada, en las afueras de Puerto Príncipe, en Kenscoff, Haití, el 24 de agosto de 2026 (REUTERS/Patrice Noel)

Entre enero y agosto, las operaciones de seguridad habían reducido la violencia en Kenscoff en un 66%, de acuerdo con la organización Armed Conflict Location & Event Data. El ataque coincide con la preparación de Haití para sus primeras elecciones generales en más de una década, mientras persiste la inseguridad en gran parte del país.

Actualmente, se estima que el 70% de Puerto Príncipe y amplias áreas de la región central de Haití están bajo control de hombres armados. La violencia de las pandillas ha desplazado a casi 1,5 millones de personas y se reportaron más de 3.050 muertes en el país entre enero y junio, según la ONU.

Más de 1.400 personas murieron en Haití entre abril y junio de 2026 a causa de la violencia generada por pandillas, según un informe difundido el miércoles por la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (BINUH). El organismo de la ONU contabilizó al menos 1.408 muertes y 656 heridos en el segundo trimestre del año, en un contexto de intensificación de operativos contra grupos armados en Puerto Príncipe, la capital.

El reporte de BINUH señaló que, aunque la cifra de víctimas mortales disminuyó alrededor de un 14% respecto al trimestre anterior, la organización advirtió que esta reducción “oculta realidades muy diferentes según las regiones”. El análisis detalló que más de la mitad de los asesinados y heridos se atribuyen a acciones de pandillas, mientras que alrededor del 40% están relacionados con operaciones de las fuerzas de seguridad haitianas y un 5% con grupos de autodefensa y actos de “justicia popular”.

Una mujer llora cerca de los cuerpos de personas asesinadas durante una incursión nocturna de una banda armada, en las afueras de Puerto Príncipe, en Kenscoff, Haití, el 24 de agosto de 2026 (REUTERS/Patrice Noel)
Una mujer llora cerca de los cuerpos de personas asesinadas durante una incursión nocturna de una banda armada, en las afueras de Puerto Príncipe, en Kenscoff, Haití, el 24 de agosto de 2026 (REUTERS/Patrice Noel)

El representante de la ONU en Haití, Carlos Ruiz Massieu, afirmó que “estas cifras demuestran que la población sigue pagando un precio inaceptable por la violencia”, según el comunicado oficial. Naciones Unidas alertó que la violencia “se está extendiendo geográficamente” en el país, mientras continúa la ofensiva estatal contra las pandillas en la capital.

La BINUH advirtió que, si bien las operaciones de seguridad lograron reducir la actividad de las pandillas en zonas como Delmas y Tabarre dentro del área metropolitana de Puerto Príncipe, la presión estatal provocó un desplazamiento de la violencia hacia otras regiones en lugar de su supresión total. El informe señala que la llanura de Cul-de-Sac y la comuna de Ciudad Soleil, ambas en la capital, fueron escenario de enfrentamientos “de extrema violencia” entre pandillas rivales por el control de territorios e ingresos ilícitos.

(Con información de Associated Press)

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