Cómo serán las cárceles de máxima seguridad que proyecta Uruguay para capos de bandas narcos

Ubicadas en predios militares y con 50 cupos, el gobierno de Yamandú Orsi anunció que construirá dos centros penitenciarios para delincuentes peligrosos

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La cárcel en la que
La cárcel en la que está Fernández Albín en Uruguay (Ministerio del Interior)

El gobierno de Yamandú Orsi prometió para el primer semestre del año un plan nacional de seguridad, pensado ante el riesgo de la expansión del crimen organizado. En su discurso de balance del primer año ante la Asamblea General, el presidente adelantó uno de los contenidos que tendrá ese plan: la construcción de dos cárceles de máxima seguridad.

Orsi se comprometió a iniciar este año la construcción de estos dos centros penitenciarios, que incorporarán “estrictos controles” y “tecnología de punta”. Allí irán a prisión personas imputadas o condenadas por “delitos que representen un alto riesgo para la seguridad pública”.

El ministro del Interior, Carlos Negro, adelantó este martes cómo serán las cárceles que está proyectando el gobierno. Entrevistado en Canal 5, dijo que la intención es que sean construidas en predios militares y que alojen a delincuentes peligrosos, que lideren las organizaciones criminales barriales.

El presidente de Uruguay, Yamandú
El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, en su discurso ante la Asamblea General por el primer año de gestión (Presidencia)

“Son para un perfil delictivo alto”, dijo Negro, titular de la cartera a cargo de la seguridad del país. Agregó que para la construcción de estas cárceles será necesaria la coparticipación de varias instituciones estatales.

“El plan está diseñado para la participación de las diferentes agencias estatales en materia de seguridad y también de las privadas. La participación del Ministerio de Defensa es uno de los pilares importantes para la seguridad. Estamos hablando con el Ministerio de Defensa para lograr que las cárceles se ubiquen en un predio militar, en un cuartel, concretamente”, detalló Negro.

El ministro agregó que el cuartel debe estar ubicado en un lugar que permita un acceso “rápido y seguro” a las sedes judiciales o a la Fiscalía, cuando se requiera que los reclusos sean trasladados. Además, deberán tener “las condiciones de seguridad”. El hecho de ser un predio militar ayuda porque –según expresó Negro– están “debidamente vigilados”. “Estamos trabajando para eso”, adelantó.

La cárcel en la que
La cárcel en la que está Fernández Albín en Uruguay (Ministerio del Interior)

El funcionario aclaró que los cuarteles no pasarán a ser cárceles sino que la construcción de los centros de reclusión será dentro del predio militar. “Tiene que tener todo un diseño y una estructura que está pensado desde el inicio para delincuentes de un perfil de riesgo alto”, enfatizó.

Consultado sobre el tipo de delincuentes en el que se piensa, Negro definió: “Aquellos que estando recluidos siguen siendo un peligro para el afuera, para el exterior de la cárcel, porque son los dirigentes, son los que mandan en las organizaciones que están en los barrios”.

Cada una de las cárceles tendría lugar para unos 50 cupos.

El director de Investigaciones, Julio
El director de Investigaciones, Julio Sena, el director de la Policía de Uruguay, José Azambuya y el ministro del Interior, Carlos Negro (Ministerio del Interior)

Cárceles de máxima seguridad “saturadas”

Actualmente, las cárceles de máxima seguridad están saturadas, según reconoció Negro días atrás ante el Parlamento. Su planteo surgió como respuesta a una de las preguntas formuladas por la oposición, que indagó sobre el motivo por el que Luis Fernández Albín no fue recluido en la única cárcel de máxima seguridad que tiene el sistema penitenciario uruguayo.

Fernández Albín, extraditado desde Argentina en medio de un fuerte operativo de seguridad, fue enviado al Centro de Ingreso de Diagnóstico y Derivación, una cárcel moderna, construida en 2018. Este lugar está pensado para que un equipo técnico evalúe a los reclusos que llegan hasta allí y disponga su traslado final hacia otro centro penitenciario. Sin embargo, el perfil de alto riesgo que tiene Fernández Albín hizo que ese sea su destino final.

“Se ha capturado a un número importante de criminales pertenecientes a las bandas organizadas y eso ha ocasionado una saturación de lo que llamamos prisión de máxima seguridad”, explicó el ministro Negro en el Parlamento.

“Se generó una acumulación de líderes criminales en ese lugar y es necesario tomar decisiones estratégicas de reubicación para evitar la comunicación entre estos líderes dentro de las cárceles y hacia afuera de las cárceles”, argumentó el jerarca del gobierno de Yamandú Orsi.