Crisis en Cuba: los ingresos por turismo se desploman y se profundizan los problemas en la isla

El sector turístico de Cuba enfrenta su peor momento en años tras registrar una disminución de más del 50% en la llegada de turistas entre 2018 y 2025, lo que afecta severamente a la economía local

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Una vista general mientras se
Una vista general mientras se construyen hoteles y se renuevan edificios históricos en La Habana, Cuba, el 16 de mayo de 2017. REUTERS/Stringer

La crisis del turismo en Cuba se ha intensificado en los últimos años, afectando de manera directa a quienes dependen de esta actividad. El número de visitantes ha descendido de manera drástica: 2,3 millones de turistas llegaron entre enero y noviembre de 2025, frente a los 4,8 millones de 2018 y los 4,2 millones de 2019. Este retroceso se atribuye a la pandemia de COVID-19, los apagones recurrentes y el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos.

Los efectos de la caída del turismo se sienten en todos los niveles. Rosbel Figueredo Ricardo, de 30 años, solía vender diariamente 150 bolsas de chivirico, una fritura típica, pero ahora solo carga 50 y a veces no logra vender ninguna. Con tres hijos y otro en camino, Figueredo resume la situación: “Esto es el diario, esto se vive para comer”.

Durante casi dos décadas, el turismo generó hasta 3.000 millones de dólares al año para Cuba. Restaurantes llenos, negocios florecientes y el empleo en aumento formaban parte del paisaje habitual. Actualmente, el malecón de La Habana se ha vaciado de visitantes y los restaurantes costeros apenas reciben comensales. Los empleados esperan en vano a los turistas, mientras los manteles de las mesas vacías ondean con el viento.

La reducción en la llegada de viajeros impacta especialmente debido a las sanciones estadounidenses, que privaron a Cuba de casi 8.000 millones de dólares en ingresos entre marzo de 2024 y febrero de 2025, una pérdida casi 50% mayor respecto al período anterior, según datos oficiales.

El conductor Gaspar Biart relató que ocho autobuses turísticos de dos pisos solían recorrer la ciudad tres veces al día, mientras que ahora solo circulan cuatro y la mayoría permanecen casi vacíos. “El cambio es inmenso”, señaló, atribuyendo parte de la crisis a las medidas impuestas por el presidente estadounidense Donald Trump, como la prohibición de cruceros en 2019. Biart subrayó que el turismo es el motor de la economía cubana y que la falta de clientes afecta a todos los sectores.

Turistas caminan por el centro
Turistas caminan por el centro de La Habana, Cuba, 30 de abril de 2025. REUTERS/Norlys Pérez

El descenso de turistas ha generado una competencia feroz entre los conductores de autos clásicos. Aldama, que antes trabajaba hasta las nueve de la noche, ahora sólo transporta a uno o dos turistas por día. Ha reducido sus tarifas de 50 dólares a 25 dólares, e incluso a 20 si el cliente insiste.

En el panorama internacional, la interrupción del suministro de petróleo desde Venezuela tras recientes tensiones y la detención del dictador Maduro agravan la situación económica en la isla. El futuro es incierto, y muchos se preguntan si China o Rusia podrían brindar apoyo.

Turistas toman fotografías en el
Turistas toman fotografías en el centro de La Habana, Cuba, 18 de diciembre de 2024. REUTERS/Alexandre Meneghini

Entre los pocos turistas que llegan, las impresiones son diversas. Vincent Seigi, de Rusia, percibió un ambiente caótico y una economía estancada, además de notar la ausencia de conexión móvil. Reflexionó sobre las sanciones y la situación política, reconociendo que su país solo podría ofrecer apoyo retórico a Cuba. También observó que algunos cubanos se muestran desesperados por vender productos a los visitantes.

Un conductor de un coche
Un conductor de un coche clásico espera a los turistas en el centro de La Habana, Cuba, el 18 de diciembre de 2024. REUTERS/Alexandre Meneghini

Por su parte, la brasileña Gloraci Passos de Carvalho, maestra, manifestó curiosidad por el sistema político y educativo cubano y destacó la resiliencia de la población. “Es una lección para la gente, sobrevivir con menos”, afirmó.

La vida diaria en Cuba continúa marcada por la incertidumbre y la adaptación a un entorno económico cada vez más adverso.

(Con información de AP)