Autodeterminación y prioridad con las vacunas: el desesperado pedido de Rapa Nui a Sebastián Piñera

El alcalde de la Isla de Pascua, una posesión chilena en medio del Pacífico Sur,cuenta cómo se vive allí la pandemia

Especial para Infobae
Pedro Edmunds Paoa
Pedro Edmunds Paoa

Cientos de millones de personas se encerraron en los últimos meses en sus casas ante el avance del covid-19, pero pocos en el planeta están hoy más aislados que los rapanui, los habitantes de la Isla de Pascua, una posesión chilena en medio del Pacífico Sur. Cancelados los vuelos comerciales que los conectan al continente, con el presupuesto agotándose y sin medicina de alta complejidad, el alcalde de Rapa Nui asegura sentirse “rodeado de tiburones” y le hace dos pedidos al presidente Sebastián Piñera. Quiere que las primeras dosis de vacunas que lleguen a Chile sean para la isla. Y quiere la autodeterminación.

"Tengo dos propuestas para Piñera", dice Pedro Edmunds Paoa, el casi eterno alcalde de la isla, durante una entrevista con Infobae. "La primera, es que ningún vuelo comercial llegue a la isla hasta que el país garantice a los 10.000 habitantes de Rapa Nui que no van a tener el Covid-19".

La Isla de Pascua o Rapa Nui está a 4.000 kilómetros de Chile
La Isla de Pascua o Rapa Nui está a 4.000 kilómetros de Chile

La propuesta es extraña, porque no hay país en el mundo que pueda garantizar el no contagio del coronavirus. Pero hay que esperar a escuchar la segunda propuesta para entender hacia dónde apunta Edmunds: “Le pido al presidente que las primeras vacunas que Chile adquiera para inmunizar a todos sus ciudadanos partan por esta comuna, son 10.000 vacunas. Y así garantizará Piñera que Rapa Nui puede entrar a la economía chilena sin riesgo”.

La Isla de Pascua o Rapa Nui está a 4.000 kilómetros de Chile, y para llegar al territorio habitado más cercano hay que recorrer 2.075 kilómetros hasta llegar a las Islas Pitcairn, un territorio de ultramar británico con menos de cien habitantes. La otra gran referencia de Rapa Nui es Papeete, la capital de la Polinesia francesa, a 4.250 kilómetros.

El covid-19 llegó en marzo a la Isla de Pascua, pero el último caso data del 28 de ese mes. Aislados, los siete contagiados se curaron y nunca más volvió a saberse de un enfermo en una isla cuya población fue diezmada a inicios del siglo XIX por enfermedades importadas como la viruela, la lepra o la tuberculosis. En la isla solo hay un hospital, 16 camas y tres respiradores artificiales. No hay medicina de alta complejidad, esos casos deben tratarse en el continente. Sin vuelos regulares con Santiago y Papeete -la compañía Latam los canceló cuando se inició la pandemia-, Edmunds paga 90.000 dólares por cada charter semanal que lleva provisiones a la isla.

“Estamos en una situación de abandono por parte del Estado. Es muy agobiante la situación, porque la salud en Rapa Nui no está garantizada. Nos estamos autocuidado. Intentamos no resfriarnos fuerte, no engriparnos, no tener dengue, que nadie tenga una trombosis o un problema que requiera una atención de urgencia. La isla no tiene hospital con cuidados intensivos ni terapia intensiva. Los más cercanos están a 4.000 kilómetros”, dice el alcalde de 59 años, que gobierna en Hanga Roa, el único núcleo urbano de la isla.

Pascua es conocida por los moai, esas enigmáticas y fascinantes figuras gigantes talladas en piedra que atraen turistas de todo el mundo. Son casi mil los moai que hace ya meses que no ven un extranjero: la isla está cerrada al turismo, y el plan de Edmunds es que siga así por al menos un año, hasta que exista una vacuna. Y en el camino quiere preparar la autodeterminación, porque Chile, alega, nunca cumplió el pacto de 1888 entre el rey Atamu Tekena y el capitán de corbeta Policarpo Toro.

Aquel documento se redactó en castellano y en rapanui con mezcla de tahitiano, y ambas partes lo interpretaron de modo diferente, aunque en los hechos significó la anexión de la isla a Chile. Aquello no dejaba de ser una enorme paradoja: el país liberado por José de San Martín y que había dejado de ser colonia española a principios del siglo XIX terminó ese mismo siglo convirtiéndose en colonizador en el Pacífico Sur.

Sin turismo por la pandemia, sobreviven gracias a un concepto polinésico llamado umanga, que implica compartir todo
Sin turismo por la pandemia, sobreviven gracias a un concepto polinésico llamado umanga, que implica compartir todo

“Hoy tenemos cero ingresos”, asegura Edmunds. “Nos estamos auto sustentando con medidas de nuestras costumbres ancestrales, un concepto polinésico llamado umanga, que implica compartir todo: la comida, la ropa, el espacio... Lo que hago hoy en día lo hago con lo que me queda de presupuesto municipal, y eso me dura hasta el 30 de este mes. Si (Piñera) me garantiza hasta el 31 de julio de 2021 los recursos para mantener la sustentabilidad que tenemos hoy día, con cero economía, no necesitamos aún abrir la isla a vuelos comerciales. Nos daríamos este tiempo a la espera de que salgan las primeras vacunas”.

Con la vista más puesta en el largo plazo, el alcalde quiere que Pascua deje de depender de la región de Valparaíso y obtenga su autodeterminación. Su modelo es el de las Islas Cook, que tienen a Nueva Zelanda como país protector.

El covid-19 llegó en marzo a la Isla de Pascua, pero el último caso data del 28 de ese mes
El covid-19 llegó en marzo a la Isla de Pascua, pero el último caso data del 28 de ese mes

"Mi sueño es que la isla tenga su autodeterminación y que pueda relacionarse en amistad, pero de forma adulta, con nuestro país protector. Con visión altruista y sabiduría, y no la bajeza con que hoy nos administran. No quiero un nuevo acuerdo, quiero que el acuerdo de 1888 pase a ser nuestra Constitución para con Chile. Que se cumpla el tratado. Si Chile lo honra se acabaron todos nuestros problemas".

"Somos polinésicos chilenos, nos gusta este modelo de las Islas Cook, porque lleva 60 años y funciona muy bien. Tiene una relación increíble con Nueva Zelanda, que es el país protector".

¿Y no piensa en la independencia de Rapa Nui?

Edmunds se agita. "Nooooooo... Hay dos primos pajarracos míos que quieren ser independientes. En la isla somos todos familia, descendemos de 34 mujeres en el año 1885, quedamos 111. Son primos ciegos y estúpidos míos que solo quieren la independencia. El resto de la isla no. Lo que buscamos es la autodeterminación, pero nunca la separación. Queremos tomar decisiones locales, trabajar nuestro espectro económico, tener poder administrativo poder planificar y no estar a expensas de la planificación de Valparaíso, que es completamente diferente a lo nuestro. Hacer las cosas de la casa en la casa".

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Esa autodeterminación de Rapa Nui parece improbable en la actual situación, porque Edmunds habla con fastidio del presidente Piñera, con el que dice que no ha cambiado palabra en su vida. Llamativo, porque el jefe de Estado chileno estuvo en 2018 de visita en la isla. Edmunds, pese a haber sido alcalde varias veces desde 1994, no es la máxima autoridad de Rapa Nui, un sistema político complejo que combina una gobernadora designada desde Santiago y un consejo de ancianos, cuyo presidente forma parte del Consejo de Desarrollo para la Isla de Pascua (Codeipa).

En aquella visita de 2018, Piñera prometió acelerar los pasos para que Rapa Nui pasase a ser el nombre oficial y preferente de la isla. Edmunds habla con acritud del presidente chileno: “Entiendo que políticamente no tengo ninguna afinidad con el gobierno, y ellos lo saben, pero la cuestión partidista no debería ser cuestión. Llevo tres años con este gobierno de Piñera, y lo único que he recibido es antipatía, distancia, negativa al diálogo”.

"El estilo de este gobierno es no escuchar, no dialogar. Y nosotros somos una absoluta minoría, menos van a tener diálogo con nosotros. Es preocupante la situación de abandono en la que estamos. A diferencia del resto del país, Rapa Nui es hiper frágil y vulnerable a las amenazas. Sin garantías del Estado no aceptamos la reanudación de los vuelos comerciales. Fue Latam la que anunció hace tres meses la cancelación del vuelo Santiago/Pascua/Papeete. Lo hizo sin hablar con nosotros, y es una muy mala noticia teniendo en cuenta que hay más de mil chilenos rapanui que viven en Papeete".

"¿La cancelación de Latam es momentánea? ¿Es para siempre? ¿Cando reanuden la frecuencia el costo va ser distinto? No lo sabemos, pero está en riesgo nuestra comunicación con el mundo", añade Edmunds antes de volver a dar un giro y decir una cosa y la contraria a la vez: "Por otro lado estamos contentos de que no haya conexión con Papeete mientras no haya garantías de salud. Y en cuanto al puente aéreo con Santiago nosotros nos preguntamos con quién dialogamos, con quién hablamos. Hay una actitud amenazadora de la línea aérea hacia nosotros".

Según el alcalde, la ex presidenta Michelle Bachelet le dijo que la Constitución de Chile "no permite modificar fácilmente leyes orgánicas con rango constitucional". En aquel momento no lo entendía, pero hoy, cuando faltan poco más de dos meses para el plebiscito por una nueva Constitución, Edmunds dice tener el asunto claro: "El levantamiento del 18 de octubre me hizo ver que la salud de los chilenos no está garantizada por la actual Constitución".

El Covid-19 fue tratado con autogestión y métodos polinésicos, asegura Edmunds. "Tuvimos cinco casos al principio, pero lo que hicimos fue recurrir a asesoría internacional. No teníamos diálogo con el anterior innombrable ministro de Salud (NdR: se refiere a Jaime Mañalich), hice zoom con el Colegio Médico que nos indicó qué hacer.

Hicimos un aislamiento de un mes con la familia que se contagió. Les hicimos un puente alimentario, psicológico y médico, la isla fue bien cuidada y no corrió riesgo. Desde el 28 de marzo estamos sin casos".

Edmunds se dice tan preocupado, que hasta se permite analizar el estatus de la isla, que no paga impuestos por ser un parque natural. "Si tributáramos quizás tendríamos el retorno (de inversión). Es un tema que quizás hay que trabajar en la nueva Constitución de Chile".

¿En serio aceptaría que los rapanui paguen impuestos? “Cuando tú estás en el medio del mar y estás rodeado de tiburones, y la salvación es que alguien te extienda la mano y te suba al bote, quizás yo pueda tomar decisiones para no ser comido por los tiburones. ¿Pero es esta la mejor situación para hablar de temas de fondo? En este momento me siento rodeado de tiburones que quieren comerme vivo y no tengo nadie que me de una mano para salir de esa situaciòn agobiante. Eres mi Estado, ¡ayúdame!”.

"Nosotros somos polinesios y eso nada nos lo va a quitar, pero como ciudadanos optamos por ser chilenos en el año 1888 acordando un tratado con las autoridades chilenas de entonces. Se aceptó el protectorado chileno, pero en 132 años Chile ha incumplido tres de los cuatro medidas acordadas".

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"La primera, que Chile si ha cumplico a cabalidad, dice 'entréguese para Chile, sin reserva alguna y para siempre, la soberanía plena de Rapa Nui'. Y hay otras tres medidas acordadas. Una dice 'respétese la investidura que ostentan sus jefes', la tercera, 'Chile, país protector, colaborará con la protección y el desarrollo del territorio y todo en quienes ella habitan'. La cuarta dice 'Chile, país protector, acepta y reconoce la territorialidad de quienes la ostentan'".

"Chile no aceptó ni respetó esos tres puntos del tratado. Desde el primer día no reconocieron la investidura del rey que firmó ni de los jefes de las tribus".

Según Edmunds, las cosas tampoco son hoy sencillas en el archipiélago de Juan Fernández, la otra posesión chilena en el Pacífico: “Ellos están más cerca del continente, pero conversando con el alcalde Leopoldo González me comenta que están más abandonados aun que nosotros”.

El alcalde se ríe cuando se le comenta que el año pasado una antropóloga estadounidense, Jo Anne Van Tilburg, dijo haber resuelto el misterio de los moai: “Si se acaba el misterio se acaba la isla. El misterio nunca se va a acabar, es parte de nuestro encanto. Estas figuras, patrimonio de la humanidad, representan a nuestros ancestros, son 1.000 figuras. Cada una tiene un nombre de persona, cada uno de nosotros estamos ligados a esos nombres, nuestra genealogía llega a esos nombres. Nos dicen quiénes somos y qué estamos haciendo aquí. Allí veneramos a nuestros ancestros. Y es por eso que tenemos más afinidad con la cultura oriental que con Latinoamérica”.

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