Mara Tekach
Mara Tekach

La encargada de Negocios de Estados Unidos en Cuba, Mara Tekach, denunció este jueves un "aumento de la represión" en la isla, después de que el Departamento de Estado condenara el proceso contra el periodista Roberto Quiñones.

"Se ve un aumento en la represión. Es una forma de represión que se ve casi diaria en este momento", dijo la funcionaria en una rueda de prensa telefónica.

La diplomática mencionó casos de hostigamiento, vigilancia arbitraria y de personas que no pueden salir de sus casas o de la provincia en la que viven.

El miércoles, el jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, había condenado las "injusticias" contra Quiñones, que fue sentenciado a un año de prisión.

El periodista, que trabaja en el portal Cubanet, fue acusado de los delitos de "resistencia y desobediencia", pero, según Reporteros Sin Fronteras, "fue juzgado sin las garantías mínimas del debido proceso, por un tribunal no independiente".

Pompeo señaló que Estados Unidos va a seguir utilizando sanciones selectivas para "recortar recursos al régimen cubano que usa sus ingresos para reprimir a su propia gente".

Tekach defendió este jueves que las sanciones sirven para "negarle al régimen tener los recursos que está usando para esta represión", en un momento en que aumentan las restricciones impuestas por Estados Unidos.

Actualmente hay más de 200 entidades y subentidades vetadas para operar con estadounidenses, la gran mayoría vinculadas a la industria turística.

"El turismo es ilegal, el turismo americano hacia Cuba es ilegal y eso va a continuar", dijo la diplomática.

En La Habana, el director para Estados Unidos en la cancillería cubana, Carlos Fernández de Cossio, refutó las declaraciones de la diplomática estadounidense.

"Gobierno de EEUU ha dejado casi sin contenido de trabajo a sus diplomáticos en Cuba. Para ocupar su tiempo y justificar salario, les exige mentir indecorosamente y repetir las sandeces de los senadores de la Florida", dijo Fernández de Cossio.

La embajada norteamericana en La Habana funciona bajo mínimos, luego que el Departamento de Estado retirara a la mayoría de sus diplomáticos en septiembre de 2017, bajo el argumento de que habían sufrido supuestos "ataques sónicos".

El gobierno de Trump ha endurecido su política frente a Cuba, revirtiendo el enfoque de apertura que adoptó su predecesor Barack Obama.

Entre las sanciones impuestas este año contra Cuba figuran la prohibición de viajes de cruceros, la limitación de las remesas familiares y la activación del título III de la ley Helm-Burton, que permite demandar en tribunales estadounidenses a empresas extranjeras que administren bienes nacionalizados en Cuba por la revolución de 1959.

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