(Foto. Junta Nacional de Drogas)
(Foto. Junta Nacional de Drogas)

El consumo de marihuana en Uruguay continúa creciendo en el marco de la legalización de la droga que está vigente desde 2014 y la venta al público desde 2017. El gobierno estima que por la venta estatal del cannabis, en dos años, se logró que los narcotraficantes dejaran de ganar 22 millones de dólares. Esto significa unos USD 10 millones al año, en un mercado que mueve anualmente USD 40 millones, por lo cual el Estado tendría en la actualidad el 25% del mercado de cannabis para uso recreativo.

Pero la producción bajo control estatal no da para abastecer a quienes están registrados como compradores, a pesar de que se vendieron en 16 meses casi dos toneladas de marihuana.

En este marco de un desabastecimiento de la "marihuana estatal", como se la conoce, en las últimas semanas Uruguay realizó un llamado para sumar tres nuevas empresas las cuales deberán producir dos toneladas anuales de cannabis para uso recreativo. De esta manera se sumarán a las dos empresas existentes que la producen: ICC (International Cannabis Corporation propiedad de la canadiense Aurora Cannabis Inc. que la compró en 2018 por 220 millones de dólares) y Symbiosis.

La licitación se realizará en abril de este año y con ello se espera que se amplíe la red de distribución de la marihuana legal que se realiza a través de farmacias y la producción pase a unas cuatro toneladas al año. En la actualidad hay 17 farmacias adheridas al sistema, de las cuales 7 están en la capital del país. En las ventas el 60% se concentra en Montevideo y el restante 40% en el interior.

En el interior del país (donde reside la mitad de la población) el desarrollo de la venta de cannabis recreativo a través de las farmacias no parece tener un mayor ímpetu, debido a razones culturales. El presidente de la Asociación de Farmacias del Interior, Fermín Arguiñarena, dijo a Infobae que aquellos que se han sumado a la venta de marihuana lo hace no por una convicción filosófica, sino para intentar aumentar algo la rentabilidad de un sector que está rodeado por la competencia que van desde la venta ilegal de medicamentos hasta el contrabando.

(AP)
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"La venta de marihuana en algunas farmacias no es por convicción, es por encontrar una rentabilidad", sostuvo. A esto se suma un factor cultural ya que la mayoría de farmacias del interior vienen de generaciones. "En muchas de ellas compraron los bisabuelos, los abuelos, los hijos y ahora los nietos, y pueden decir, yo en esta farmacia no compro más porque ahora venden marihuana", nos expresó.

A las 10 farmacias que venden cannabis en el interior del país, se podrían sumar en los próximos meses entre tres o cuatro.

Las posibilidades
Para consumir marihuana legal en Uruguay, hay tres posibilidades: autocultivo (un máximo de 5 plantas por persona), los clubes de membresía y la compra directa en farmacias habilitadas. En todos los casos los consumidores se deben registrar ante el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA).

Los datos proporcionados a Infobae por el estatal IRCCA muestran que en la actualidad hay 34.199 personas habilitadas para comprar en farmacias (cinco gramos cuestan $ 220, unos 7 dólares), 6.854 cultivadores y 116 clubes de membresía en todo el país. Estos clubes pueden tener entre 15 y 45, con una plantación limitada a 99 plantas de cannabis psicoactivo por cada Club y la producción y acopio no puede superar los 480 gramos anuales por socio.

En el caso de los consumidores que compran en farmacias, se puede comprar hasta 10 gramos por semana. En el cultivo doméstico se pueden tener hasta 6 plantas y producir hasta 480 gramos anuales.

En total quienes participan de algún modo u otro como consumidores del mercado legal de marihuana llegan a las 42 mil personas, de un universo estimado en 155 mil consumidores de la droga en Uruguay. Por lo tanto a la legalidad se ha pasado el 27% de los consumidores y el freno para que se amplíe podría ser la condiciones que pone la ley.

Uno de los principales temores desde el comienzo de la legislación ha sido el registro obligatorio tanto para cultivadores en su propia casa, como quienes compran en farmacias o los que integran los clubes.

Si bien los datos son reservados y no se prevé desde ningún partido político terminar con este sistema, el temor siempre queda latente: ¿que pasaría por ejemplo si la base de datos en hackeada y los datos son robados?, o ¿que pasaría si un día un gobierno decide que la marihuana vuelve a ser ilegal?.

Los mayores
Pero quizás, en medio de todo este proceso, uno de los datos que llama más la atención es como la población mayor se ha volcado a la droga. Mientras se desarrollan los productos de cannabis medicinal, muchas personas con dolencias propias de una edad avanzada (artrosis, glaucoma, o cáncer) están eligiendo la marihuana legal.

El último informe del "Monitor Cannabis" de la Facultad de Ciencias revela que "antes de 2014, las personas que usaban cannabis en Uruguay tenían un perfil muy marcado: eran principalmente varones, montevideanos y jóvenes, en su mayoría en la década de los 20 años. Además, el uso era más frecuente en los sectores de nivel socioeconómico alto y con un mayor nivel educativo.

A partir de 2014 se acentúa una tendencia que comenzaba a perfilarse en años anteriores: aumenta la proporción de adultos mayores, mujeres y, en menor medida, personas del interior del país".

Entre los adultos mayores (de 55 a 65 años) se pasó del 0,6% de esa población a 1,9% marcando un incremento de 216%, y se duplica entre los de 45 a 54 años (de 2.1% pasa a 4.6%). En el caso de los más jóvenes (15 a 18 años) el incremento es de 14,8% a 20.7% (un incremento del 39%). En general el consumo de marihuana en Uruguay entre los mayores de 15 años ha crecido de manera sostenida desde el año 2014 pasando del 9,3% de la población al 15,3%.

Infobae dialogó con dos autores de este informe. Mauricio Coitiño, magíster en Políticas Públicas dijo que en el marco de la regulación de la marihuana muchas personas mayores de 55 años "se sintieron más libres para experimentar con la droga" a lo que se suma que el elevado costo de algunos productos de cannabis medicinal, lleva a que para determinadas dolencias se prefiera el cannabis recreativo. No obstante aclara que "la hipótesis de que la legalización dispararía el consumo, no se dio".

Por su parte, el sociólogo Marcos Baudean sostiene que en las mujeres está creciendo el consumo de marihuana, como el de otras sustancias, entre ellas el alcohol producto de cambios sociales que se viene dando desde comienzos del siglo XXI. Baudean sostiene que Uruguay aprendió mucho a la hora de legalizar y regular y no se cometieron los mismos errores que con el alcohol o el tabaco, donde tras ser legales, pasaron a ser producidos por grandes transnacionales. "Esto con la marihuana en Uruguay no sucedió", dijo a Infobae.