El ex ministro de Hacienda brasileño Guido Mantega
El ex ministro de Hacienda brasileño Guido Mantega

El juez brasileño Sergio Moro aceptó la denuncia por corrupción presentada por la Fiscalía contra el ex ministro de Hacienda Guido Mantega, uno de los hombres más influyentes en los Gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva, hoy preso, y Dilma Rousseff, informaron fuentes oficiales.

Mantega, de 69 años, habría recibido dinero del grupo Odebrecht a cambio de editar al menos dos medidas de gobierno que favorecían a la empresa, según consta en el despacho del juez Sergio Moro reproducido por los principales periódicos brasileños.

"La denuncia describe un claro delito de corrupción en el cual cincuenta millones de reales habrían sido puestos a disposición de Guido Mantega por el Grupo Odebrecht como contrapartida específica de la edición y aprobación de medidas provisorias en las condiciones pretendidas por el grupo empresarial", afirma el juez, que vio indicios suficientes para aceptar la denuncia contra Mantega y otros nueve acusados.

El juez Sergio Moro (AFP)
El juez Sergio Moro (AFP)

A partir de ahora comienza la llamada "fase de instrucción" para determinar si son culpables o inocentes.

Moro, que tiene a su cargo los casos de la operación Lava Jato, que investiga el vasto escándalo de corrupción destapado en el seno de la petrolera estatal Petrobras, aceptó la denuncia interpuesta el pasado viernes por el ente acusador, con lo que Mantega se convierte en reo en una acción penal por los crímenes de corrupción activa y pasiva y lavado de dinero.

En la misma decisión, Moro rechazó la petición de los fiscales de la Lava Jato para incluir al también exministro de Hacienda en el primer Gobierno de Lula, Antonio Palocci, en la denuncia.

Según el juez, a pesar de la acusación de que Palocci habría participado en los hechos, no hay pruebas suficientes contra él.

Mantega y Palocci fueron acusados de "beneficiar directamente" a Odebrecht y a otras empresas del grupo, como la petroquímica Braskem, a cambio de recibir millonarios sobornos.

Guido Mantega y Antonio Palocci
Guido Mantega y Antonio Palocci

Según la investigación, Marcelo Odebrecht, con ayuda de otros exejecutivos de la compañía, hizo "promesas indebidas" a los dos exministros de Hacienda "con el objetivo de influenciarlos" en la elaboración de decretos que les favorecían en materia tributaria y fiscal.

De acuerdo con la Fiscalía, las coimas prometidas alcanzaron el valor de 50 millones de reales (unos 13 millones de dólares), cifra que se depositó en una cuenta específica de Odebrecht, dinero del que se disponía solo mediante la autorización de Mantega y que, según las investigaciones, fue utilizado para la campaña presidencial de Rousseff.

Mantega llegó a ser arrestado en 2016 por la Policía en el marco de la operación Lava Jato, pero fue puesto en libertad debido a su delicada situación personal.

(Reuters)
(Reuters)

Ministro de Hacienda entre 2006 y 2015, fue acusado entonces de solicitar donaciones ilegales para el Partido de los Trabajadores (PT), que aún lidera Lula, a empresarios favorecidos irregularmente con contratos de Petrobras.

Durante muchos años fue uno de los principales ideólogos económicos, al igual que Palocci, ya condenado por los desvíos en la petrolera estatal y quien cumple su pena en la sede de la Policía Federal de la ciudad de Curitiba (sur), donde también está recluido Lula.

El ex presidente cumple desde abril pasado una condena de 12 años y 1 mes por corrupción pasiva y lavado de dinero en el marco de uno de los seis procesos penales que aún tiene abiertos con la Justicia, la mayoría por sospechas de corrupción.

El ex mandatario brasileño Lula da Silva está en prisión
El ex mandatario brasileño Lula da Silva está en prisión

A pesar de su complicada situación jurídica, Lula pretende presentarse a las elecciones presidenciales del próximo octubre, en virtud del liderazgo que le otorgan todos los sondeos de opinión divulgados hasta la fecha.

Sin embargo, su candidatura está virtualmente anulada porque la la ley electoral prohíbe que condenados en segunda instancia, como es su caso, se presenten a cargos electivos.

(Con información de EFE y AFP)